Privados ahora esperan una caída del PIB mayor

La retracción de la economía rondará entre 1% y 2% en 2018

El Indec informó hoy que la actividad económica derrapó 6,7% interanual en junio y 1,3% contra el mes previo. Una caída anticipada, por cierto, pero que resultó más fuerte que la proyectada. Por ende, las proyecciones para 2018, que habían arrancado en 3%, ya están en terreno negativo y bajando mes a mes. Así, 2018 será un nuevo año no electoral de ajuste, tal como viene siendo la reglas desde 2011. Difícilmente puede atribuirse todo esa destrucción de riqueza potencial a las condiciones globales. Ningún otro país ajustó tanto sus perspectivas de crecimiento. El Gobierno debería tomar nota.

 

Nuevamente, el agro explicó gran parte del derrumbe: el sector se desplomó 31% interanual. Pero no fue el único. Entre los grandes, el comercio ajustó 8,4% y la industria, 7,5%. “El hecho de que la mayoría de los sectores haya profundizado su baja interanual indica quela recesión se extiende a toda la economía”, dijeron desde LCG. Explotación de minas y canteras (4,9%) e intermediación financiera (4,6%) se destacaron como las vedettes. En el neto, fueron más los sectores que cayeron que los que tuvieron números positivos.

 

Hay que retrotraerse a 2009 para encontrar una caída de 6,7% interanual, recordó Guido Lorenzo (ACM) en Twitter. Momentos de la Gran Recesión tras la caída de Lehman Brothers.

 

Lo que queda y 2019

 

“Una caída mayor a la esperada en el segundo trimestre y un arrastre estadístico muy inferior ameritan recalcular nuestro escenario base. En esta línea, corregimos nuestra proyección de crecimiento para 2018 a -1,25% desde 0,0%, a la vez que rebajamos nuestra estimación para 2019 desde 1% a 0,5%. A pesar de estas correcciones, todavía esperamos que la actividad económica crezca a un ritmo de 3% anualizado en el segundo semestre de 2019”, dijeron en SBS. En concreto, y si el Gobierno deja atrás la recesión, la economía podría llegar a las elecciones creciendo. En términos políticos, son los meses que importan.

 

“En lo que va del año la actividad acumuló una contracción de 4,7% contra diciembre 2017. Si dejara de caer en julio y se estancara en el nivel de junio hasta diciembre, el PIB promediaría una caída de 1,8% en 2018”, dijeron en LCG. ¿Y hacia adelante?  “La mejora de la competitividad a partir de la devaluación tendrá beneficios en términos macro a mediano y largo plazo. En el corto la actividad económica indudablemente se resentirá: la pérdida de poder adquisitivo impactará sobre el consumo; también un contexto de mayor incertidumbre e inestabilidad laboral; las tasas de interés en niveles del 40% reducirán el aporte del crédito; el impulso fiscal será negativo ante la necesidad de cumplir con metas fiscales y la llegada de inversiones seguiría demorada a la espera de una estabilización económica y política al menos en el corto plazo. Dado que el dato de junio resultó peor a lo anticipado, corregimos a la baja nuestra estimación de crecimiento. Estimamos una caída de 1,2% para 2018. Para 2019 esperamos una recuperación muy marginal (1,2%) impulsada por la mejora de la competitividad, el aporte del agro y el crecimiento brasileño”, agregaron.

 

“En caso que la economía se mantenga en este nivel, la variación para el total 2018 sería de una contracción del 1,8%. De esta manera, confirmamos nuestro visión que hay un techo para la actividad de -1% para 2018. De esta manera se confirma que el escenario de crecimiento para 2018 se ubicará cercano al escenario adverso planteado en el acuerdo con el FMI (-1,3%), que resulta bastante lejano al crecimiento cercano al 0,4% para 2018 planteado en el escenario base del organismo”, dijeron en ACM.

 

“De cara al futuro, las perspectivas de la actividad no son buenas, más aún si consideramos las turbulencias cambiarias que reaparecieron en agosto. Por lo tanto, y conforme a nuestras estimaciones, la caída del PIB alcanzará, de mínima, el 1% en 2018. De esta manera, la maldición de los años pares volverá a atacar a la economía argentina, que no crece en un año no electoral desde 2010. Visto desde otra perspectiva, el PIB per cápita cerrará 2018 al menos 3% por debajo del nivel de 2015”, agregaron, a su vez, desde Ecolatina.

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