Pesimista: para Ponte, la realidad del empleo podría empeorar

El secretario de Empleo reconoce que la situación laboral en Argentina es muy grave y no es optimista. “Yo soy muy escéptico, esto no va a ser superado”, se sinceró

 

El secretario de Empleo, Miguel Ponte, reconoce que la situación laboral en Argentina es muy grave y no es optimista. Incluso cree que podría empeorar. Plantea que, desde hace décadas, en América Latina la oferta laboral supera la demanda (falta trabajo), y que eso genera marginalidad. El refugio de los excluidos es el “autoempleo y la economía popular”. “¿Dónde pensamos que vamos a estar dentro de diez o quince años? Yo soy muy escéptico, esto no va a ser superado”, se sincera. Y piensa que la virtualización, la automatización, la uberización y la inmigración son tendencias acentúan los problemas.

 

Las palabras del funcionario tuvieron como escenario un almuerzo que organizó ayer el Rotary Club de Buenos Aires en el hotel Sheraton Libertador. Allí, afirmó que “si hay un proceso de crecimiento económico, si podemos avanzar en la registración de la economía (que tiene una informalidad del 40/45%), si avanzamos en una mayor empleabilidad de la gente, es posible que el autoempleo pase a ser un poco menos precario”. Para el exdirector de recursos humanos de Techint, son factores que ayudarían a equilibrar el mercado.

 

Pero, sin pelos en la lengua, alertó: “En la vereda de enfrente tenemos otros factores que dicen que esto puede tener algunas líneas de decadencia: la virtualización, a partir de la productividad, va a hacer que en el corto plazo este desequilibrio entre en un estadio mayor de crisis en algunas áreas; la automatización, exactamente lo mismo; la uberización de la economía, que si no es controlada va a generar una salida del mercado laboral de determinadas ocupaciones que van a pasar a ser ocupaciones virtuales fuera del sistema; y la migración”. Dijo que “vinieron 70.000 venezolanos en el último tiempo, el 1% de nuestra ocupación. Tenemos una realidad migratoria que nos lleva a decir que gran parte de la desocupación es insoluble porque lo que se va logrando rescatar, se pierde con este fenómeno”.

 

Hoy, en una Argentina con 44 millones habitantes, hay 6,2 millones de asalariados privados registrados, 3 millones de estatales, 1,5 millón de monotributistas, 480.000 trabajadores de casas particulares, 415.000 monotributistas sociales y 400.000 autónomos (que conforman un total de 12,2 millones de trabajadores registrados); pero también hay 4,9 millones no registrados y 1,6 millón de desocupados. Ponte, profesor de la UBA y del Consejo Superior de Educación Católica, confesó: “No tenía claro cómo era esa foto cuando empecé a trabajar en el Ministerio de Trabajo”.

 

Pese a reconocer que eso no garantizará la creación de empleo, el secretario resaltó la necesidad de mejorar la “empleabilidad” de los excluidos del mercado laboral fomentando la formación y llamó a integrar el mundo educativo con el laboral para “reculturizar” a los sectores marginados. Eso es lo que fundamenta el proyecto de relanzamiento de las pasantías que el Gobierno giró en abril al Congreso junto a las otras dos fracciones de la reforma laboral, el blanqueo y la agencia de tecnologías de salud. Producto de las resistencias, la iniciativa hoy naufraga en el parlamento.

 

Además, planteó que hay una responsabilidad empresaria en ese proceso y llamó a las compañías a participar de los programas que impulsa el ministerio de Trabajo. Criticó que las empresas se quejen de la falta de oferta laboral y no formen en los oficios que necesitan: “Hay una actitud muy poco proactiva en una gran cantidad de empresarios”.

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