¿Más recesión por “los cuadernos”?

Los analistas consultados por El Economista creen que los cuadernos pueden tener un efecto económico negativo (pero en el margen)

 

Cuando se abre la Caja de Pandora, enseña la mitología griega, todo puede pasar y los sucesos de los últimos días, aquí en Argentina, así lo demuestran. Los coletazos potenciales son innumerables y, lógicamente, el impacto en la economía no será, para decirlo en la jerga, neutral. Algo se está viendo en los mercados, que siempre son los primeros en reaccionar por su liquidez: ayer, la Bolsa volvió a caer, el dólar escaló 20 centavos y los bonos en dólares rinden casi 10%.

 

¿Se puede profundizar la recesión? Eso mismo advirtió Miguel Acevedo, titular de la UIA, hace algunos días. Argumentó su postura con el Lava Jato de Brasil. La correlación no implica casualidad, es cierto, pero el derrotero de la economía vis-á-vis las investigaciones es sugerente. “No conozco ningún estudio empírico que haya relevado cuánto impactó el Lava Jato en el PIB”, dice Marco Bastos (Octopus) desde Brasil. Sin embargo, dice: “Obviamente, cuando tenés a Eike Bastista y Marcelo Odebrecht presos, ambos entre los hombres más ricos, sumados a un centenar de ejecutivos, funcionarios y políticos, hay un freno en nuevas inversiones”, dice.

 

“El escándalo (de los cuadernos) destruye valor en activos argentinos y recién empieza. En los próximos días se recibirá información de Brasil relativa al caso Odebrecht y sus posibles derivaciones en Argentina”, dijo Gustavo Reija (Mecronomic) a Letra P. “En Brasil, las denuncias empezaron en 2014 y el PIB cayó 3,8% en 2015 y 3,6% en 2016”, agregó Reija. “En el sector de la construcción se perdieron tres millones de puestos de trabajo y el Ibovespa de San Pablo cayó desde 61.382 puntos en agosto de 2014 a 40.382 en enero de 2016”, señaló.

 

Los hombres de negocios consultados por El Economista creen que se viene un periodo de wait-and-see mayor que el actual: el Estado va a moverse más cuidadosa y selectivamente en sus licitaciones (que ya venían siendo menores) mientras que los privados van a posponer algunas decisiones de inversión.

 

“Puede ser que en el corto plazo sume ruido y tenga algo de impacto negativo porque las estructuras de las grandes compañías se resienten, pero en el mediano o largo plazo no puede ser negativo”, dice Gabriel Caamaño Gómez (Consultora Ledesma). Y agrega que “si esto termina de truncar las posibilidades de retorno del kirchnerismo y catapultar un peronismo opositor racional sería aún más por lo positivo en mediano plazo”.

 

Los PPP

 

Una de las grandes dudas son los PPP, la gran apuesta oficial para compensar la retracción de la obra pública. Allí, un riesgo es que se caiga el financiamiento. Los bancos (sobre todo, internacionales) podrían no desembolsar el financiamiento si hay ejecutivos involucrados por cuestiones de compliance interno de las entidades. Pero en Transporte niegan todo. “No se para nada”, dijo Guillermo Dietrich ayer.

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