El salario real se hundió 5% interanual en junio

En plena devaluación (y su inevitable traslado a precios), los analistas estiman una caída del 10% para fin de 2018

 

Por Juan Strasnoy Peyre

 

La devaluación de este año, que hasta ayer acumuló 101,6%, deja como gran perdedor al salario. Ante un dólar que parece no tener techo, a la espera de cuánto se trasladará a precios y con una revisión de paritarias aún en pugna, es difícil proyectar cuánto caerá el poder adquisitivo de los trabajadores en 2018. Por lo pronto, el Indec publicó ayer datos alarmantes: el salario real del total de trabajadores se desplomó 5% interanual en junio. Durante el primer semestre, el derrumbe llega al 5,8%. Y todo indica que los peores datos aún están por llegar.

 

Con paritarias muy lejanas a la inflación, la caída del poder de compra afectó a todos los sectores aunque no en la misma magnitud. En el privado formal, el deterioro interanual medido por el organismo estadístico fue del 3,5%, un poco por debajo del número que informó el miércoles el Ministerio de Trabajo (-4,3%), elaborado con otra metodología. El retroceso se estira al 6,9% para los estatales al compás del ajuste en el gasto público. Los asalariados informales, en tanto, perdieron 6,3%.

 

El poder adquisitivo cayó con fuerza desde la asunción de Mauricio Macri. En 2016, bajó 5% en promedio. En 2017, recuperó 3% pero el nuevo declive comenzó poco después del triunfo de Cambiemos en las elecciones de medio término. De hecho, entre octubre del año pasado y junio el salario real en el sector privado formal se hundió 6% y en el sector público 9,2%. Para los no registrados, más vulnerables a las crisis económicas, la caída fue aún mayor: sus ingresos perdieron 10,4% sólo en el primer semestre, según el Indec (aunque muchos analistas desconfían de la metodología utilizada para medir este sector).

 

Aún falta lo peor

 

Los especialistas coinciden en que la tendencia empeorará. “El salario real se desploma y todavía falta el segundo semestre”, apuntó Luis Campos (Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma). El analista dijo que, con la inestabilidad económica de estos días, “es imposible estimar cuánto caerá a fin de 2018. Puede pasar cualquier cosa. Lo que sí podemos suponer es que va a seguir cayendo”.

 

“Cuánto terminará siendo la pérdida dependerá de cómo se revisen las paritarias”, dijo Lucía Pezzarini (LCG). Y las reaperturas firmadas hasta el momento no son alentadoras: el mejor acuerdo hasta ahora es el de La Bancaria, que esta semana estiró su aumento al 28%, pero las consultoras privadas empiezan a ajustar sus proyecciones de inflación bien cerca del 40%. Algunos gremios, como los docentes y los estatales, que tienen paritarias por debajo del 20%, se encaminan a pérdidas muy significativas.

 

En diálogo con El Economista, Daniel Schteingart (IET) estimó: “Yo creo que en los meses que vienen tendremos el piso del salario real de todo el Gobierno de Cambiemos, menor incluso al peor momento de 2016. A diciembre, tendremos inflación seguramente superior al 40% interanual, con salarios no mucho más allá del 25%, lo que daría una caída interanual del 10%. La pérdida del promedio anual seguramente sea del 5%”. Y agregó: “El arrastre para 2019 es muy malo, va a arrancar con un variación interanual de -10%”.

 

Con una previsión salarial en la misma línea, Pezzarini destacó que las prestaciones de Anses, cuyas actualizaciones ya están definidas, caerán en promedio 6% en términos reales, dependiendo de cuánto termine siendo la inflación.

 

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