El salario real cayó en mayo y seguirá en baja en el segundo semestre

El poder adquisitivo cayó 3,2% desde diciembre y, además, alertan sobre el impacto de los cambios en asignaciones

 

Por Juan Strasnoy Peyre

 

El poder adquisitivo de los trabajadores sigue recibiendo golpes. El Indec publicó ayer el Indice de Salarios de mayo, que mostró una caída de 3,2% del salario real durante los primeros cinco meses del año. La aceleración inflacionaria sugiere que en junio y julio el deterioro se acentuó. Además, un informe alertó que los recortes en las asignaciones familiares significarán en algunas provincias una reducción del ingreso laboral neto de hasta el 25% en términos nominales. Las revisiones paritarias de septiembre serán una pulseada clave para cuidar el bolsillo pero los analistas descuentan un 2018 enretroceso.

 

El informe del Indec detalló que en mayo los salarios subieron 1,5% contra abril, 24% interanual y 8,3% desde diciembre. Es decir que perdieron en todas las comparaciones con la inflación, que en aquel mes había marcado 2,1%, 26,3% y 11,9% respectivamente. ¿El resultado? Una caída del salario real de 1,8% contra mayo de 2017. Pero el dato anual encierra parte de la recuperación del segundo y el tercer trimestre del año pasado. Por eso, en los primeros cinco meses de 2018 el declive del poder adquisitivo fue del 3,2% y si se lo compara con octubre pasado llega al 3,7%. “La caída se empezó a acelerar en noviembre por el salto que dio el tipo de cambio y porque las paritarias que se cerraron no tenían en cuenta la inflación que tuvimos.

 

La caída de la actividad y del empleo presionaron a la baja en los acuerdos de este año”, consideró el economista Pablo Neira.

 

Por supuesto, el impacto no es igual para todos: los estatales e informales pierden más que los privados. El coordinador del Observatorio del Derecho Social (ODS) de la CTA Autónoma, Luis Campos, señaló que “si bien los salarios pierden contra la inflación, los del sector privado todavía dan pelea (pierden poco), mientras que los del sector público están perdiendo más feo”. Para los privados registrados, la caída interanual fue del 0,7%, mientras que para los estatales fue del 3,3% y para los no registrados del 2,4%.

 

De hecho, para informales, el Indec midió en mayo una caída nominal de las remuneraciones del 0,9%. Muchos analistas, sin embargo, suelen poner reparos sobre la metodología utilizada para este sector.

 

 

Asignaciones y salarios

 

Un informe del ODS advirtió sobre el fuerte impacto que tendrá en los salarios de bolsillo de los trabajadores de algunas provincias la eliminación de los regímenes diferenciales de asignaciones familiares, dispuesta en el decreto 702/18 que se publicó el viernes pasado en el Boletín Oficial y entrará en vigencia en septiembre.

 

Los más afectados serán los asalariados de Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y parte de Salta y Jujuy que tengan muchos hijos que percibirán hasta 25% menos en términos nominales (el cálculo del centro de estudios es para una familia con cinco hijos). Mientras que el recorte en La Pampa, Río Negro, Neuquén y en parte de Salta, Formosa y Mendoza llegará hasta el 9%. Para el OSD, la decisión “es una consecuencia lógica de las medidas de ajuste sobre el gasto público que el Gobierno asumió en el acuerdo con el FMI”.

 

Lo que viene

 

Los próximos meses no prometen buenas noticias. Los analistas consultados por El Economista coincidieron en que junio (con el mayor índice de inflación del año: 3,7%) y julio (que las consultoras calculan en torno al 3%) serán meses de profundización del deterioro. Para conocer el la película completa de 2018, serán clave las revisiones de las paritarias pautadas en su mayoría para septiembre.

 

“La comparación a partir de ahora va a ser contra mejores meses de 2017 y, por lo pronto, la inflación de junio y julio no ayuda. Habrá que ver cómo impactan las paritarias ya negociadas y las renegociaciones por la revisión, pero me permito ser pesimista para el segundo semestre”, opinó Campos.

 

Con precios que según las privadas ya ponen en duda la meta 2018 del 32% acordada con el FMI y anuncios de aumentos de tarifas que se siguen sumando, Neira estimó que el retroceso del salario real de este año rondará el 2 o 3%. De confirmarse, desandaría la recuperación de 2017 (3%) luego del desplome de 2016 (-5%). Según el IET, entre noviembre de 2015 y mayo de 2018 el poder adquisitivo cayó 8,4% punta a punta y 5,1% en promedio.

 

Lo que suceda en el segundo semestre “va a depender de lo que logren obtener los sindicatos en las revisiones. Y las condiciones de negociación son muy distintas para cada sector. En la industria el empleo viene cayendo desde hace varios años. El sector público va a ser uno de los más dañados por el ajuste. Y con la recesión los trabajadores informales van a sufrir una mayor caída porque es un sector muy procíclico en términos de empleo, que puede llevar a aceptar una caída del salario real antes que perder el trabajo”, analizó Neira.

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