El impacto del nuevo dólar sobre las exportaciones

Según Radar, solo el 14,4% de las exportaciones tiene una “sensibilidad alta” ante el incremento del tipo de cambio

 

En el desafío de “la gran cruzada exportadora”, que pidió Marcos Peña en La Rural la semana pasada, un gran aliado para los exportadores parece ser un tipo de cambio real más alto que, según Radar, es 25% más alto que a fines de 2017 (tipo de cambio real multilateral). Pero no todos se verán beneficiados de la misma manera.

 

Las “sensibilidades” a las variaciones del tipo de cambio son distintas sectorialmente y, por ende, los impactos en las cantidades exportadas pueden ser bajos, medios o medios-altos.

 

“Desarrollar un nuevo negocio de exportación es un proceso complejo, que lleva años, y puede implicar elevados costos iniciales”, explicó el informe de la consultora y aclaró que “el salto del tipo de cambio es más que nada una ventana de oportunidad para los sectores que ya exportan”

 

Por eso, y si bien el actual nivel de tipo de cambio es mucho más ventajoso para los sectores transables, una condición necesaria para que haya un salto importante en la actividad exportadora, logrando que se sumen nuevas empresas o sectores, es que su nivel sea percibido como sostenible y estable. “Tal como sucedió en ocasiones anteriores, el contexto inflacionario hace prever que la ‘competitividad’ lograda en estos meses se irá erosionando gradualmente por el aumento de la inflación”, opinaron.

 

Según Radar, el 54,8% de las exportaciones del país tiene una sensibilidad baja ante el tipo de cambio, el 30,8% una media y el 14,4% una sensibilidad media o alta.

 

Sensibilidad baja

 

Las actividades con sensibilidad baja, según Radar, están asociadas a los productos primarios, que dependen más bien de las condiciones climáticas (de cosecha o naturales), “que limitan su expansión y responden menos a los incentivos del tipo de cambio, al menos en el corto plazo”.

 

“Para estos sectores, que explicaron más de la mitad de las exportaciones en 2017, el salto del tipo de cambio no es un impulso de gran magnitud en el corto plazo”, dijeron desde Radar. En este sector se ubican la producción minera, combustibles y energía y los complejos trigueros y sojeros.

 

Sensibilidad media

 

En esta categoría entran principalmente las economías regionales, la cadena frutihortícola, los productos cárnicos y lácteos, las exportaciones industriales a Brasil, los productos marítimos, el cuero y algunas manufacturas industriales como la petroquímica y la química inorgánica.

 

“Una condición para un salto exportador es que el tipo de cambio sea alto y, además, sostenible y estable”, dice Radar

 

Estos sectores se ven beneficiados por un tipo de cambio real más alto, pero existen factores (crecimiento del socio comercial, condiciones de oferta, complejidad de acceso a mercados por barreras no arancelarias, entre otros) que limitan su crecimiento de manera acelerada en el corto plazo.

 

Sensibilidad media-alta

 

Entre los sectores de sensibilidad media-alta se encuentran aquellos sectores que son exportadores de Manufacturas de Origen Industrial (MOI) y algunas Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), excluidos los que se destinan a Brasil. Entre ellos se destacan vehículos, industrias metálicas básicas, metalmecánica, autopartes, química de consumo y farmacéutico.

 

“En términos relativos, son los que tienen las mayores chances de incrementar sus exportaciones de manera más o menos rápida, dado que pueden aumentar su producción sin grandes inversiones, tienen desarrollado del canal comercial, poseen varios mercados abiertos”, indicaron desde Radar y concluyeron que “presentan las condiciones de oferta necesaria para responder a una mayor demanda potencial

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