Pese al buen rendimiento de las monedas emergentes, el peso se devaluó 1,3%

El dólar minorista se disparó 49 centavos al récord de $31,47. A pesar de la venta de futuros del BCRA y el bajo volumen, el mayorista saltó 41 centavos a $30,90

Tras los anuncios del Gobierno, el dólar siguió en alza y cerró a $38,99

 

Por Juan Strasnoy Peyre 

 

A contramano del rebote que protagonizaron hoy las monedas de los países emergentes, el peso siguió perdiendo valor. Pese a las intervenciones del BCRA en el mercado de futuros, el dólar se disparó 49 centavos (1,34%) y alcanzó el récord el $31,47. En algunos bancos, la divisa cerró a $31,60. Sin coletazos externos, quedó en evidencia que la falta de confianza de los mercados y los desequilibrios locales son algunos de los motores clave de la corrida.

 

Los analistas destacaron que, a pesar del muy bajo volumen operado en el MULC (US$ 414,472 millones), una vez más la entidad que preside Luis Caputo frenó la devaluación. Así, el tipo de cambio mayorista saltó 41 centavos a $30,90, su máxima cotización desde la salida de la convertibilidad. En la semana corta, subió $1,05.

 

“El BCRA deja flotar el mercado del dólar mayorista, a pesar de las ventas de futuros”, describió Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios. Por su parte, Gustavo Quintana, de PR Corredores de Cambio, explicó que “las puntuales incursiones de la autoridad monetaria en los mercados de futuros apenas dieron algún respiro muy transitorio al salto experimentado por el dólar”.

 

Hoy no hubo “efecto Turquía” ni “efecto Brasil” que apañe la devaluación local: la lira ganó 1,5% y el real 0,15%

 

Izzo señaló que el bajo volumen operado refleja la baja oferta de divisas ya que hubo un aumento de la demanda “por aversión al riesgo y coberturas de inversiones en la moneda doméstica”. “El mercado se está cubriendo con operaciones a futuro de dólar (NDF) en el Rofex, que tuvo el volumen más alto del mes”, agregó.

 

El analista financiero Christian Buteler cuestionó que la autoridad monetaria no intervenga con mayor firmeza: “Otra vez no se pudo evitar la suba del tipo de cambio a pesar del magro volumen operado. La intervención en el mercado de futuros parece no tener impacto”. Además, cuestionó a quienes señalan que el peso se mueve mismo ritmo que los emergentes y resaltó que ya se hundió 60,29% en el año (sólo por debajo de la lira turca, que perdió 62,76%, y muy por encima del real, que retrocedió 19,26% frente al dólar).

 

 

Hoy no hubo “efecto Turquía” ni “efecto Brasil” que apañe el salto del tipo de cambio. La lira ganó 1,5% y el real cerró con una leve alza de 0,15%. Dentro de los países de la región considerados emergentes, también subieron el peso chileno 1,09%, el peso colombiano 1,07% y el sol peruano 0,25%.

 

“Es simple: el dólar sube porque no hay oferta (deuda, inversión financiera o productiva), y persiste la demanda, algo menor del sector real (importaciones, turismo) pero creciente en atesoramiento/colchón. Esto último es difícil de saber a qué tipo de cambio frena (y si frena)”, consideró el economista jefe de Radar, Martín Alfie.

 

Así, la devaluación sigue sumándole presión a la inflación (incluso en un contexto recesivo que podría moderar el traslado a precios de la suba del tipo de cambio). Algunas consultoras estiman que el IPC marcará una cifra cercana al 4% y el propio Gobierno ya reconoce que no cumplirá con la meta de 32% pactada con el FMI para 2018, y deberá sentarse con el directorio del organismo para discutir cómo continuará el programa stand by.

 

 

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *