Copal transmitió los reclamos industriales a Sica

Encabezados por la UIA, los empresarios mantienen su rechazo a la poda de reintegros

Sica se reunió con Adefa y proyectó un alza de la producción del 20%

 

El activo ministro de Producción, Dante Sica, recibió ayer a los miembros de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) y su presidente, Daniel Funes de Rioja. También participaron el Secretario de Comercio, Miguel Braun y el Subsecretario de Comercio Interior, Ignacio Werner.

 

Según el comunicado posterior de Copal, “los representantes de la entidad manifestaron su preocupación ante la inminente adecuación del esquema de reintegros enfatizando la necesidad de que haya un abordaje integral y consideración de los efectos netos que dejan las medidas en marcha para cada uno de los sectores”. Aun no se publicó la letra chica de la medida anunciada por Hacienda. La Copal pidió un diálogo técnico con todas las economías regionales para que se contemple sus especificidades, “a efectos de que las pymes y las regiones puedan estimular la presencia exportadora que Argentina necesita a la par que el desarrollo armónico del país en su conjunto”.

 

Más allá de las explicaciones de Sica y la conciencia industrial de que las cuentas públicas están complicadas, el enojo empresario continúa. “No hay un plan a largo plazo”, dijo, ayer, el titular de la UIA, Miguel Acevedo. “A los efectos de agrandar la economía, no aparece el plan. Lo principal no es pensar como hacer para gastar menos, sino para que ingrese más”, puntualizó y dijo que la recesión, que se extenderá más allá de fin de año, “va a ser muy profunda”.

 

“Si subordinamos los objetivos de largo plazo a las urgencias de la coyuntura, esas urgencias de corto plazo van a ser cada vez más difíciles de superar”, dijo, en una sintonía similar, el economista jefe de la UIA, Diego Coatz.

 

Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), opinó en Infobae: “No esperábamos esta medida y fue una sorpresa. Tenemos el 3% del reintegro y es fundamental obtenerlo porque no es un subsidio ni una compensación sino una devolución de impuestos que uno incurre cuando exporta”. En una línea similar se ubicó el vicepresidente de Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA): “En un país que necesita aumentar la producción, crecer e insertarse en el mercado internacional, si bien puede estar justificada la reducción, pasa a ser contraproducente con el objetivo de ganar mercados y ser más competitivos”.

 

“Los reintegros a la exportación justifican su existencia en la vigencia de impuestos indirectos que se acumulan durante el proceso de producción y que no tienen una devolución al exportarse. La reforma tributaria y el pacto fiscal, que reducen los Impuestos al Cheque y a los Ingresos Brutos, generan el espacio para que dichos reintegros puedan ser reducidos. El ahorro fiscal, coparticipable entre la Nación y las provincias, de esta medida es de $ 5.000 millones en 2018 y $ 29.000 millones en 2019”, dicen desde Hacienda. El otro justificativo es la devaluación, por supuesto. “El peso se devaluó más de 60%”, dicen desde Producción.

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