Cohan: “La deuda dependerá del dólar”

“Todo el deterioro de los ratios de deuda se explican por el impacto de la devaluación”, dice el ex-Hacienda

 

La deuda, en Argentina, es una variable para examinar siempre. Y más si el país está sumando pasivos y, en simultáneo, depreciando su moneda y aún sigue latente el desafío de pegar el gran salto exportador que permita financiar esos pasivos.

 

Ayer, vía Twitter dio su visión Luciano Cohan, ex subsecretario de Programación Macroeconómica del Ministerio de Hacienda. “Estimamos que la deuda bruta del Tesoro subió unos 14 puntos respecto al PIB como resultado del shock cambiario del segundo trimestre. La deuda neta con los privados subió menos: 12 puntos desde marzo (de 33% en marzo a 45% en julio) y 15 puntos desde diciembre”, explicó. En un gráfico adjunto mostraba que la primera (la deuda bruta) ronda el 73% del PIB y la que tienen privados en sus manos, el 45%.

 

Ahora bien, dijo Cohan, “veamos algunas cosas más que pasaron con la posición patrimonial del Estado” (porque) “el diablo está en los detalles”. Primero, el Tesoro tiene depósitos (en pesos y dólares) por 5,6% del PIB, que eran 2,3% en diciembre. “Mucha de la deuda nueva aún no se gastó y está ahí”, explicó el talentoso economista.

 

En segundo lugar, “la posición patrimonial del BCRA mejoró desde diciembre en 2,1 puntos del PIB”. Porque si bien las reservas cayeron durante la corrida, “mucho más se licuaron las Lebac”. En rigor, el stock de Lebac bajo casi US$ 30.000 millones, dijo Cohan.

 

Recapitulando. “Entonces, si consolidamos Tesoro y BCRA y consideramos los activos, la dinámica patrimonial se ve así: la deuda neta subió a 43,1% desde 33% (+10 puntos) en diciembre y 35% (+7,9) en marzo”, dijo, con una nota al pie (no menor). “Noten los desmemoriosos que esto no es nuevo y el desendeudamiento se terminó en 2011”.

 

Sin embargo, agrega, hay un fenómeno algo paradójico. Dice: “Entre marzo y julio la deuda bruta del Tesoro cayó –sí, cayó– US$ 8.000 millones (1,5 punto del PIB) pero el ratio deuda/PIB subió 14 puntos y, a la vez, la neta subió solo US$ 12.000 millones (2 puntos del PIB), pero el ratio respecto al PIB subió 12. ¿Cómo puede ser?”.

 

Así lo explica: “Prácticamente todo el deterioro de los ratios de deuda de este año se explican por el impacto de la devaluación sobre el PIB medido en dólares, (que) pasó de US$ 560.000 millones en el primer trimestre a US$ 440.000 millones en el segundo”.

 

Concluye: “Lo anterior no es un consuelo sino una forma de pensar la deuda hacia adelante. Su dinámica en el futuro estará dominada por la evolución del dólar. ¿El tipo de cambio real, que hoy está en niveles cercanos a los del precepo, se va a apreciar o sigue para arriba? La respuesta a esa pregunta es clave. Si el tipo de cambio se mantiene estable, tenemos un crecimiento moderado (digamos 2% promedio) y Hacienda cumple el compromiso con el FMI, la deuda neta no solo no seguirá subiendo, sino que se estabilizará en un nivel más bajo que el de hoy”.

 

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