CGT: se recalienta la interna

Vuelve a calentarse la interna en la central obrera

 

Luego de la postergación de la cumbre que debía definir el reemplazo de la conducción de la CGT y de varias semanas de calma, vuelve a calentarse la interna en la central obrera. Y con ella, los reclamos hacia el Gobierno, de parte de ambos sectores. En un contexto de inflación creciente y de crisis económica. Mientras los “gordos” e “independientes” se aglutinan en torno del dirigente de la Sanidad, Héctor Daer, con el respaldo de los “gordos” e “independientes”, y reclamarán que se suspendan los despidos, por lo menos hasta fin de año, el sector disidente de Hugo Moyano planteó ayer una especie de plan de lucha contra la política económica del Gobierno y conminó a la central a endurecer su discurso y sus acciones.

 

En un plenario en el gremio de pilotos, junto a sindicatos que conforman la Corriente Federal de Trabajadores y en el que también participaron dirigentes de Smata, le exigió a la CGT que convoque a un comité central confederal para renovar sus autoridades y una serie de medidas para enfrentar al Ejecutivo de Cambiemos. Entre los puntos que menciona el documento que dieron a conocer le exigen al Gobierno que “cambie su política económica”, con eje en en la defensa de la industria nacional, las pyme y las economías regionales, y que no avance con la reforma laboral que tiene en carpeta. “Exigimos el cese de toda intervención, negativa de reconocimiento o multas que afectan a varias organizaciones sindicales”, señalan. Además, Moyano y compañía piden que sea derogada la reforma previsional, que se retrotraigan las tarifas al 1º de diciembre del año pasado y que se elabore un nuevo esquema tributario “progresivo”.

 

La conducción de la CGT, en tanto, mantiene los puentes de diálogo con el Gobierno, pero sostienen que la situación se hace cuesta arriba dado la situación económica que golpea al empleo y al poder adquisitivo. Por ejemplo, trata de evitar la foto que el Gobierno pretende. Una nueva mesa de negociaciones con el ministro de Trabajo Jorge Triaca. Con Moyano ya como rival más declarado, el triunviro apunta a solicitar una suspensión de los despidos hasta fin de año. El recuerdo del veto a la ley de Emergencia Ocupacional, en mayo de 2016, da vueltas. Pero en el sindicalismo moderado sostienen también que el contexto social y laboral hoy es otro. Mientras tanto, posterga las definiciones sobre la conducción de la central y busca que el triunviro pueda atravesar el largo y todavía lejano 2019.

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