Stolbizer se olvida de Massa y mira hacia el PS

Con Massa más cerca del peronismo no kirchnerista, al GEN le toca volver a reflotar el Frente Progresista

 

Margarita Stolbizer blanqueó lo que ya era un hecho. La alianza 1País duró lo que la campaña hacia las legislativas 2019. Luego de algunas recriminaciones a su socio político y el desdén de Sergio Massa, la dirigente del GEN dio por finalizada la experiencia (por si hiciese falta ponerle lápida) y afirmó que su partido buscará “construir una alternativa progresista frente a un Gobierno conservador” de cara a las elecciones presidenciales del próximo año. El problema es que sus socios eventuales o potenciales de ese espacio tampoco atraviesan un buen momento. El Partido Socialista santafesino, por ejemplo, gobierna en la provincia de Santa Fe, pero con serias dificultades para retener el distrito que gobierna desde 2007.

 

“Somos un partido de oposición, dispuesto a construir una alternativa progresista frente a un Gobierno conservador”, sostuvo la dirigente, en el llano político, sin representación parlamentaria en el Congreso Nacional. “Muy lejos están del equipo que prometieron y que solo ha demostrado mala praxis llevando a la Argentina a un estado de debilidad e incertidumbre sobre el futuro que afecta mucho principalmente a los sectores más pobres. La caída de la actividad económica, la persistencia del empleo precario y altos niveles de pobreza, son el resultado de los vaivenes de quienes no están en capacidad para generar confianza”, consideró Stolbizer, hacia la gestión de Cambiemos. “Ya no puede seguir hablando de la herencia”, agregó.

 

La relación ya distante con el frente oficialista se volvió más fría también respecto del gobierno de la provincia de Buenos Aires. Con la gobernadora María Eugenia Vidal había compartido varios encuentros amables y algunos elogios, que se desvanecieron prontamente. La posibilidad de que la dirigente del GEN se sumara al gobierno de la provincia era más que un rumor. Hoy parece muy lejana. Sobre todo, luego de las críticas de la exdiputada señalando cierta línea de continuidad entre su gobierno y el de su antecesor Daniel Scioli.

 

Dentro de su fuerza también hay descontento. Por la situación más marginal del espacio. Y por las heridas que dejó el acuerdo trunco con Massa. También hay incertidumbre respecto del rumbo, más allá de la idea compartida respecto de la posibilidad de reflotar el frente con los socialistas. El fin de semana pasado en Mar del Plata hubo reunión de la mesa nacional del partido, donde se analizó la situación política, económica y social del país. Se abordó “el impacto de la inflación, el retraso de los salarios y la falta de crecimiento, todo ello implica más pobreza y más desigualdad”. “El gobierno es responsable por mirar para otro lado, por su manifiesta insensibilidad frente a la crisis y el impacto sobre los sectores más frágiles”, señaló el partido en un comunicado.

 

Con Massa más cerca del peronismo no kirchnerista, al GEN le toca volver a reflotar el Frente Progresista. Sin Libres del Sur, en esta oportunidad. Y con los socialistas, cada vez más circunscriptos y abocados a la difícil tarea de retener la provincia más allá de 2019.

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