Sandleris: “Ya pasó la caída más fuerte”

“En mayo pegó toda la peste junta”, opinó Guido Sandleris, viceministro de Hacienda

 

“En mayo pegó toda la peste junta”, opinó ayer Guido Sandleris, viceministro de Hacienda, sobre el dato del EMAE en un encuentro con pocos periodistas al que asistió El Economista.

 

“Cuando uno mira el indicador, el sector que más cayó fue el agro, que bajó 35%”, dijo el viceministro y explicó que “esto tuvo una incidencia en la caída del EMAE de 5,76 punto”. Es decir, “casi toda la baja se puede explicar por lo que pasó en el campo”. Así, de la caída de 5,8% que informó el Indec ayer, sólo una porción ínfima se debería a la crisis cambiaria en mayo.

 

También impactó, lógicamente, la devaluación de la moneda, junto con el alza de tasas y la suba del riesgo país. “Una tormenta perfecta”, dice Sandleris. Además, sumó como un factor de peso en la caída la huelga de camioneros de Brasil, que hizo caer la economía brasileña más de 3% interanual.

 

“En junio seguirán los números negativos, pero no tendrán esta magnitud en el interanual”, vaticinó el ex UTDT y proyectó que también será el último mes en el que impactará la sequía. “Hace ya varios meses que esperábamos que fuera flojo el segundo trimestre y la tormenta financiera y la caída de Brasil agravaron la situación”, reflexionó.

 

Sobre el tercer trimestre, la ausencia del impacto de la sequía hará que sea menos negativo y ahí pasará a ser la causa primordial. “La caída más fuerte ya pasó y es la que estamos viendo”, opinó Sandleris.

 

“Estamos proyectando un crecimiento de 0,5-0,6% para 2018”, dijo y agregó que “será una pequeña recesión si no hay nuevos shocks externos y, además, Brasil y los emergentes se mantienen bien”.

 

Al respecto de la gestación de la crisis cambiaria, el viceministro señaló que la economía venía creciendo 1% por trimestre (más de 4% anualizado) hasta que llegaron cuatro shocks: la sequía, malos términos de intercambio (subió el precio del petróleo y bajó el de los commodities que Argentina exporta), un aumento de la volatilidad financiera y la caída de la actividad de Brasil.

 

“El acuerdo con el FMI permite asegurar el financiamiento que necesita el país para llegar al equilibrio fiscal”, expresó, pero aclaró que “también nos estamos financiando en el mercado doméstico con Botes y Letes”.

 

Sobre la necesidad de recuperar la confianza de los inversores, Sandleris señaló que “a medida que vayamos convergiendo al equilibrio fiscal seremos más independientes y la confianza volverá sola”.

 

“Siempre nos dicen que son incumplibles las metas fiscales y siempre las cumplimos, en 2019 sucederá los mismo”, expresó, optimista, sobre la difícil meta fiscal del FMI para el año próximo. Ante la consulta de El Economista por la dificultad de reducir el desequilibrio con una fuerte desaceleración de la inflación (porque el gasto ajusta a la inflación pasada) respondió que “el sendero de metas de inflación es consistente con los números fiscales”.

 

Con una cosecha que vuelva a los niveles de presequía, según el economista de Hacienda solo el campo va a aportar cerca de 1- 1,5% de crecimiento en 2019, “y por eso decimos que nuestra proyección de 1,9%-2% para el año que viene es muy realista”, aseveró.

 

Por último, consultado por este diario por la necesidad de realizar ajustes tarifarios en los servicios dado que los precios están atados al dólar, Sandleris declaró: “El ministro Javier Iguacel está trabajando con las empresas del sector para fijar un calendario de aumentos que suavice el impacto en el bolsillo de la gente de estos aumentos”

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