Los precios subieron 2,9% en EE.UU.

Desde febrero de 2012 que no se registraba un acumulado en doce meses de esa magnitud

 

El Indice de Precios al Consumidor subió en junio 0,1% con relación a mayo y 2,9% contra el mismo mes del año anterior. Desde febrero de 2012 que no se registraba un acumulado en doce meses de esa magnitud.

 

A su vez, la inflación núcleo trepó al 2,3%, la marca más elevada desde febrero de 2017. Dado ese comportamiento de los precios, los salarios no crecieron en términos reales a pesar de la baja tasa de desempleo y la expansión de la actividad económica. Si bien al tope de la suba de precios en el año se ubicó la energía como consecuencia del aumento del petróleo en los últimos meses, todos los rubros mostraron una tendencia alcista.

 

En el actual contexto económico, con el PIB creciendo cerca de 4,5% en el segundo trimestre y el desempleo en el 4%, los analistas consideran que es lógico que la inflación se acelere. Los analistas esperan que la economía crezca 3% este año y que la tasa desempleo se ubique en el 3,7% a fin de año y sería su menor registro en décadas. De todas maneras, el mercado no aguarda que la tasa de inflación supere significativamente el nivel actual y por eso se proyecta que el rendimiento del Bono del Tesoro a 10 años no supere el 3,17% en diciembre.

 

A su vez, el índice de precios de los gastos en consumos personales que es la medida de inflación que toma en cuenta la Reserva Federal, registró en mayo una suba interanual de 2,3%. De esta manera, todos los índices están superando luego de mucho tiempo, la meta de 2% que tiene la autoridad monetaria.

 

Este comportamiento que están mostrando los precios ratifica la posición de los que sostienen que la Fed debe subir las tasas en dos oportunidades más este año en el marco de sus estrategia monetaria gradualista. El mercado espera que lo haga en las reuniones previstas para septiembre y diciembre. Salvo algún hecho disruptivo, los analistas descuentan que la Fed mantendrá el ritmo de una suba de tasas de un cuarto de punto por trimestre.

 

Con relación al rumbo de la inflación, los analistas advierten que dependerá en buena medida de cómo continúe el conflicto comercial con China. Si Estados Unidos finalmente establece aranceles sobre importaciones chinas de bienes de consumo por US$ 200.000 millones el índice de precios sentiría el impacto. Esos productos representan el 6% del índice por lo cual una suba de aranceles del 10% debería agregarle 0,6% al índice. Como señala una nota de The New York Times, la guerra comercial llegó a las góndolas de los supermercados.

 

Hasta el presidente de la Fed, Jerome Powell, manifestó ayer su preocupación por los efectos negativos que puede tener sobre la economía una escalada de conflictos comerciales. Sin embargo, la moderada respuesta de Pekín a la posible suba de aranceles por parte de Estados Unidos hizo que los mercados accionarios se recuperaran ayer y que el dólar cediera frente a una canasta de monedas. El movimiento inverso al que se produce cuando parece que los conflictos comerciales escalan.

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