Los bancos centrales defienden sus monedas

Las autoridades monetarias de los países emergentes subieron las tasas e intervinieron fuerte en los mercados cambiarios

 

Los mercados financieros no parecen muy preocupados por una posible escalada en el conflicto comercial que enfrenta Estados Unidos y China. Ayer, subieron las bolsas de todo el mundo porque los inversores miraron el desempeño que están tendiendo las economías más grandes, que aún no se vieron afectas por la tensión comercial.

 

El índice Dow Jones subió ayer 1,3%, su mayor alza desde el 6 de junio. La proximidad de que se conozcan balances muy positivos para la mayoría de las empresas cotizantes y una economía que habría crecido casi 5% en el segundo trimestre fueron motivos suficientes para moderar otro tipo de preocupaciones. Además, muchos analistas apuestan a que el conflicto entre Estados Unidos y China no se agudizará. Hasta ahora, las importaciones afectadas en ambos países por nuevos aranceles alcanzan a US$ 34.000 millones, una cifra menor para economías de enorme tamaño y que están creciendo a tasas elevadas.

 

La bonanza de los mercados también se extendió a los países emergentes, según lo reflejó el índice MSCI, que tuvo una suba de 1,4%.

 

Pero la recuperación de los mercados emergentes también está asociada a cierta recuperación en los últimos días del valor de sus monedas que había retrocedido fuerte frente al dólar. Según The Wall Street Journal, durante junio los bancos centrales de los países emergentes destinaron US$ 57.000 millones para intervenir en los mercados cambiarios y evitar que sus monedas se sigan depreciando. Se trató de la mayor intervención en un mes desde fines de 2016.

 

De todas monedas, los bancos centrales de los emergentes suman US$ 6 billones en reservas y eso les otorga, en muchos casos, un razonable margen de maniobra. Entre otros casos, en lo que va del año, India intervino en el mercado con US$ 17.000 millones y Brasil con US$ 44.000 millones. Argentina, por su parte, comprometió parte de sus reservas antes de llegar a un acurdo con el FMI.

 

Además, los bancos centrales de casi todos los países emergentes subieron recientemente sus tasas de interés con lo cual lograron frenar la depreciación de sus monedas en la primera semana de julio. Así se frenó la suba del dólar que en el segundo semestre del año se apreció 5% contra una canasta de monedas pero lo hizo a una tasa mucho mayor contra las emergentes

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