Comunicación a boxes

4 de julio, 2018

La diputada nacional Elisa Carrió analiza volver a presentar un pedido ante la Corte Suprema de Justicia

 

En el oficialismo hay muchos dirigentes preocupados por la estrategia comunicacional y eso motivó la convocatoria a una reunión, que se haría mañana, para abordar el tema.

 

Su diagnóstico es que el Gobierno no podrá enfrentar las elecciones de 2019 con noticias económicas muy favorables. El crecimiento será tenue y la inflación seguirá siendo alta y, por ende, creen que será necesario tener un discurso político que ayude a compensar, en parte, el aporte de votos que iba a traer la economía. A su vez, ese mensaje debería tener como destinatario a los sectores medios que votaron por Cambiemos en 2015 y 2017 y hoy están disconformes con la gestión del Gobierno.

 

Los avances en materia de seguridad son valorados por ese segmento social pero, sin mejoras en la economía, el apoyo no volverá. En ese terreno, en el oficialismo creen que lo primero es estabilizar a los mercados financieros y, paulatinamente, aspirar a una recuperación del nivel de actividad.

 

Una de las falencias que observan los críticos es la falta de voceros. “Nadie quiere quedar asociado a las malas noticias y por eso se limitan a hablar de su área, pero no hacen una defensa integral del Gobierno”, se queja una figura del PRO con acceso al Presidente. Su lectura es que en este momento faltan voceros que salgan a defender las políticas públicas por temor a perder imagen de cara a futuras candidaturas. La lista de cuestionados es amplia y va desde ministros hasta legisladores como Nicolás Massot.

 

El espacio que dejan vacante otras figuras del oficialismo es ocupado por Carrió, una vocera por default e inoportuna

 

La política, como la naturaleza, tiene horror al vacío y el espacio que dejan vacante otras figuras del oficialismo es ocupado por Lilita Carrió, que no es la vocera adecuada para tiempos de turbulencia en los que no son aconsejables las advertencias sobre conspiraciones y escenarios traumáticos. No son pocos, entre los principales socios de Cambiemos, los que consideran que dejar en manos de Carrió, aunque sea por default, la comunicación oficial es un riesgo que debe limitarse.

 

Las referencias autoelogiosas a la que eran proclives muchos funcionarios, que a su vez lanzaban pronósticos que luego la realidad desmentía, son errores que buscarán a evitarse. El modelo de comunicación estará más cerca del que intentan María Eugenia Vidal, que toma medidas reconociendo las dificultades que atraviesan algunos sectores sociales, y Dante Sica, que busca transmitir un mensaje optimista para el futuro pero reconociendo los problemas del presente.

 

Encontrar un mensaje más inspirador, encontrar nuevos voceros dispuestos a confrontar en defensa del Gobierno y demostrar sensibilidad frente a la situación de los sectores más postergados, son los ejes en los que se buscará avanzar en los próximos días.

 

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