Un arranque esperanzador

La Selección empató con Islandia 1 a 1 en su debut mundialista: Mascherano y Pavón fueron los puntos altos, y Messi no tuvo su mejor partido.

Por Manuel Pérez Berro

 

¿Hace cuánto que futboleras y futboleros estaban esperando el debut de la Selección Argentina en el Mundial de Rusia? Ni las discusiones de WhatsApp, ni las charlas de sobremesa, ni las interminables -y, en general, aburridas- discusiones entre periodistas en los canales televisivos pudieron contrarrestar la impaciencia y la ilusión de otra Copa del Mundo que ya arrancó. Argentina empató con el duro equipo islandés y, además de sumar su primer punto, terminó con el plano de la posibilidad: ahora tenemos hechos para ver y analizar.

 

El equipo argentino demostró hoy, como lo venía haciendo desde que Jorge Sampaoli es el entrenador, que hay una idea de juego, o que por lo menos se busca una identidad. Argentina cuida la pelota, intenta circularla con el mayor ritmo posible hasta llegar a Lio Messi y acelerar en ese momento buscando alguna pared o un pase profundo. Si la entrega a un compañero no es segura, juegan hacia atrás y siguen en posesión de la pelota.

 

Esa forma de juego, Argentina la ejecuta de muy buena manera: en general no hay pases malos y, efectivamente, Islandia no realizó ni 5 consecutivos. La pelota, todo el partido, fue del equipo nacional.

 

¿Y si lo hacemos tan bien por qué no ganamos?

 

Con un equipo que defiende casi con 11 jugadores dentro del área es muy difícil poder entrar tocando la pelota: es necesario ser tremendamente preciso y tener mucha movilidad. La variante a esa situación es el desequilibrio individual, la búsqueda de una gambeta o un pase filtrado que sorprenda: tener la rebeldía de hacer algo no esperado. Es por eso que el jugador de Boca Cristian Pavón hizo la diferencia que Angel Di María no pudo: cada vez que tuvo la pelota se sacó de encima a sus rivales para patear al arco o tirar centros.

 

Sumado a esta previsibilidad en el juego, Messi no tuvo su mejor partido. Obviamente es el jugador más desequilibrante del equipo. Sin embargo, no estuvo fino en varias jugadas particulares que podrían habernos dado la victoria: el penal fallado, tiros libres que quedaron en la barrera y algunas conducciones en velocidad que no pudo resolver. Así y todo, fue el jugador más desequilibrante.

 

De todas formas, la causa del empate no está solo en la fallas del equipo Argentino, sino también en la defensa de Islandia. Los europeos no fallaron en ninguna jugada -el gol es mérito de Sergio Aguero-. Con un estilo que proponía solo impedir el circuito del rival, le robó un punto al equipo que en los papeles debería ser el puntero del grupo.

 

Masche, inoxidable

 

Juega en China, tiene 34 años y es el referente de un equipo que perdió tres finales. Todas las afirmaciones que lo dejaban afuera del Mundial en la previa fueron hipótesis soltadas al viento.

 

A priori Islandia tenía una sola posibilidad de ataque, recuperar la pelota en su área y salir lo más rápido posible. Mascherano lo impidió en todas las oportunidades que los nórdicos lo intentaron cerrando cerca de la jugada, o cortando con falta. El número cinco de la Selección es un pilar para que la defensa crezca porque tiene la intensidad que contagia, la voz de un capitán y un altísimo nivel de juego.

 

No preocuparse

 

El primer partido de cualquier campeonato, y mucho más en uno tan corto como la Copa del Mundo, sirve de termómetro para acomodarse en la cancha y encontrar el ritmo (entrenar no es lo mismo que jugar por los puntos). En los primeros minutos, la defensa argentina se mostró muy insegura, con pases riesgosos en la salida y con algunos mano a mano perdidas ante la fuerza de los islandeses. Incluso el gol en contra tiene que ver más con las dudas defensivas que con el mérito del rival.

 

Esas pequeñas ventajas que Otamendi, Rojo, Tagliafico y Salvio dieron en defensa, desaparecieron en el segundo tiempo. No hay que preocuparse por esas fallas, aunque si estar expectantes por lo que pueda pasar ante Croacia el próximo jueves.

 

Nadie sale campeón ni queda eliminado en la primera fecha de un torneo. Para ser el primero es necesario transcurrir un camino de crecimiento, por eso, los partidos con Croacia y Nigeria le darán o quitarán valor a lo realizado hoy. El arranque, es por lo menos, esperanzador.

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