Sica tendrá el desafío de mantener la “nueva” competitividad ganada

El objetivo es sostener los niveles de tipo de cambio real para incrementar las exportaciones y dinamizar la producción

 

Para el nuevo ministro de Producción, Dante Sica, que asumirá el jueves, la crisis cambiaria dejó un único factor positivo: un tipo de cambio más competitivo. Y cree que hay que defenderlo, siendo así el primer funcionario en manifestarse abiertamente por un dólar más alto. En diálogo con El Economista, señaló que el debate económico que se viene en los próximos meses será cómo se logra mantener el nuevo nivel alto de Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM), algo que nunca es fácil en Argentina por el elevad traspaso a precios. Hoy, el TCRM está en el mayor nivel desde la devaluación de 2014.

 

Según el BCRA, el TCRM hoy es de 106,96 y el valor de referencia 100 es la salida del cepo en 2015. “Mejor asumir con un dólar cerca de $30 que con uno de $19”, dijo Sica y cree que ahora el desafío será mantener está competitividad cambiaria ganada.

 

Sin embargo, sostiene, la intención no será un ajuste recesivo clásico sino potenciar las ventas externas, algo que no está claro que ocurra en el corto plazo porque la reacción de las exportaciones ante un nuevo tipo de cambio no es inmediata. “La idea no es bajar importaciones sino ampliar las exportaciones. Hay que vender más afuera y el empresariado tiene que mirar el mercado regional y conseguir dólares”, explicó.

 

El problema central reside en que aumentar la cantidad de las exportaciones (algo que no pasa desde 2007) es un proceso lento y no basta con un tipo de cambio alto aquí y ahora sino que este debe mostrar un sendero más o menos previsible para que los empresarios tengan márgenes suficientes para emprender negocios de exportación.

 

 

La realidad local

 

Además de aumentar las exportaciones y desalentar las importaciones, un tipo de cambio real potencia las inversiones en el sector transable y sirve para inducir un cambio en la composición del gasto privado, si es que los agentes tienen las expectativas de que se van a mantener en el tiempo.

 

Martin Alfie (Radar) explicó, en diálogo con este medio, que “la sensibilidad de las principales exportaciones argentinas, como el complejo agropecuario, al tipo de cambio es bajo ya que están determinadas por restricciones de oferta”. Por otro lado, agregó que las exportaciones industriales dependen en mayor medida del crecimiento económico de los principales socios comerciales, sobre todo Brasil.

 

No obstante, Alfie aclaró que hay actividades como las economías regionales y ciertas exportaciones industriales (equipamiento eléctrico, química de consumo o farmacéuticos) que podrán aumentar sus exportaciones transitoriamente gracias a la mejora del tipo de cambio real. “Para que esta mejora realmente implique un salto de las ventas al exterior debería ser considerada permanente y no temporal por los agentes”, opinó Alfie y agregó que “la decisión de exportar implica establecer una relación de mediano-largo plazo con un proveedor y la rentabilidad debe estar relativamente asegurada”. Sin embargo, dice, el sendero futuro del tipo de cambio real hoy es poco claro.

 

El conflicto macro

 

El gran problema en la discusión por sostener un dólar más alto es que las metas de inflación propuestas, dice Ramiro Albrieu (Cedes), no son consistentes con un TCRM alto. En el conflicto de intereses de la macroeconomía, cumplir con el FMI (que puso metas claras de inflación) puede primar sobre el desempeño de la cuenta corriente, que no tiene metas estrictas.

 

“El problema aquí es que en la carta de intención con el FMI se incluyen metas para la tasa de inflación y los dos objetivos pueden entrar en conflicto”, opinó Albrieu y concluyó que “el principal problema para desarrollar una estrategia de crawling peg para el tipo de cambio es que es inconsistente con las metas de inflación propuestas y eso será limitante”. El atraso cambiario siempre es útil para la desinflación.

 

De todas maneras, Sica es optimista y cree que luego de una situación difícil en materia de actividad durante los próximos meses, hacia fin de año se sentirán los efectos beneficiosos sobre muchos sectores de un tipo de cambio más elevado y, espera, se volverá a crecer sostiene el próximo ministro.

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