Massa intenta darle aire a su “avenida del medio”

Impulsa un proyecto para desdoblar las elecciones municipales bonaerenses y dialoga con el peronismo federal y el Gobierno

 

Cuando Sergio Massa dejó el Frente para la Victoria para enfrentarlo en las elecciones legislativas de 2013, que finalmente se convertiría en su mejor performance hasta ahora, todavía no era su eslogan. Habría que esperar hasta 2015 para que el concepto de avenida del medio se multiplicara en sus discursos, como marca de agua. Para diferenciarse tanto del kirchnerismo como del recién creado Cambiemos. Hoy el silencio del dirigente del Frente Renovador no hace posible que se repita, pero parece cierto que el exintendente de Tigre y exjefe de Gabinete, sin cargo legislativo y en el llano, sigue pensando en esos términos. En los de “avenida del medio”. O en los de tercera vía, como más gustan llamarla hoy.

 

Pese a su silencio, Massa sigue activo. Con intercambios habituales con Florencio Randazzo, su competidor en octubre pasado, éste por Cumplir. Y con legisladores nacionales del interbloque Argentina Federal. Pero también con algunos referentes de Cambiemos a nivel nacional, pero sobre todo en la provincia de Buenos Aires. Emilio Monzó, presidente de la Cámara de Diputados es uno de ellos. Con el que habla seguido. Pero tampoco faltó un almuerzo poco frugal con la gobernadora María Eugenia Vidal y el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta. Con quien se ve menos es con su aliada más inmediata, Margarita Stolbizer. Con ella y el GEN, el Frente Renovador compartió boleta en 2017, con resultados muy por debajo de lo esperado. Stolbizer salió a recriminarle públicamente estos gestos, sin que tuviese respuesta por parte del tigrense.

 

A pesar de su silencio, sigue activo: intercambios con Randazzo, con Argentina Federal y también con Cambiemos en PBA

 

Para revitalizar esa avenida del medio, para hacer posible esa tercera vía, Massa necesita del desgaste del Gobierno, pero no de su desbarranque político. Para pararse sobre las deficiencias de Cambiemos, pero sin que gane terreno el Frente para la Victoria. En ese sentido, considera que su territorio propicio es la provincia de Buenos Aires. Sigue de cerca la marcha de los debates parlamentarios en la provincia gobernada por Vidal y no se resiste a las negociaciones y los acuerdos con su gestión. A principios de junio, su bloque en la Legislatura bonaerense presentó un proyecto para desdoblar las elecciones municipales del calendario electoral de las provincia y de la Nación. Considera que de esa manera ganaría terreno y, sobre todo, los liderazgos territoriales estarían menos temerosos de saltar el charco hacia su fuerza y evitaría deserciones, como sucedió en el camino a las generales de 2015 y, sobre todo, de 2017. El proyecto ya cuenta con la negativa del kirchnerismo, principal perjudicado con la movida. Y, en principio, de Cambiemos, ya que Vidal perdería ese anclaje territorial que tanto la benefició en las dos elecciones. Pero queda bajo estudio en tanto también contribuiría a fragmentar aún más el escenario opositor, ya disperso.

 

El caso testigo parece ser el de Gabriel Katopodis, con paso por el Frente Renovador y pertenencia a Cumplir en las últimas elecciones. Perdió el liderazgo del grupo de intendentes que habían decidido competir por ese espacio, a medida que volvían al redil con Cristina Kirchner y, a su vez, quedó desvalido en su territorio, a pesar de su buena imagen local, ante la polarización a la que lo sometió la pelea entre Cambiemos y Unidad Ciudadana. En clave bonaerense, Massa también mira la política nacional. Para ofrecerse como aliado de los gobernadores con pretensiones o, llegado el caso, para entusiasmarse con reeditar su candidatura presidencial. Algo, por cierto, que hoy ve lejano. Pero no imposible.

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