“Llevaremos a cero el resultado primario del Gobierno en 2020”

“Si las circunstancias cambiaran y los resultados económicos fueran peores a los anticipados, estamos preparados para identificar medidas adicionales”, dice el Gobierno

“Uno de los ejes centrales de nuestro plan económico es acelerar el ritmo al que venimos reduciendo el déficit primario del Gobierno desde 2016”, dice Argentina en su Carta de Intención.  “Reafirmamos nuestro compromiso con alcanzar el equilibrio fiscal y llevaremos a cero el resultado primario del Gobierno en 2020. Reduciremos el gasto público hasta llevarlo a niveles adecuados y sostenibles, lo que resulta fundamental para alcanzar tanto el equilibrio fiscal como macroeconómico”, explican.

 

“En 2015 recibimos un Gobierno con un gasto público primario excesivo y sobredimensionado. Antes de la crisis de 2001-2002, el gasto primario consolidado de los tres niveles de gobierno (nacional, provincial y municipal) representaba 26% del PIB mientras que en 2015 había alcanzado 42% (el aumento estuvo impulsado por aumentos en la masa salarial, jubilaciones y subsidios a la energía y al transporte)”, explican sobre la herencia.

 

“Partiendo de ese nivel, durante 2017 hemos logrado contraer los gastos primarios por una suma equivalente a casi 2% del PIB. En 2017, sobrecumplimos nuestra meta fiscal de déficit primario del Gobierno en 0,4% del PIB debido a que los gastos primarios crecieron menos que los ingresos públicos (por primera vez desde 2004). El gasto primario del Gobierno se redujo en 1,3% del PIB el año pasado, una magnitud de reducción no observada desde 1991. Durante los primeros 5 meses de 2018 logramos reducir el déficit primario del Gobierno en 40% con ingresos creciendo 5 puntos porcentuales más que los gastos. El gasto primario del Gobierno se contrajo 6% en términos reales en lo que va de 2018”, dicen y agregan: “Consideramos que el esquema fiscal de mediano plazo elegido garantizará que la deuda pública bruta como porcentaje del PIB caiga a partir de 2018, alcanzando el 55,8% del PIB hacia fines de 2021”.

 

“Estamos comprometidos también a llevar adelante un manejo proactivo de la deuda para alargar la madurez de los títulos, optimizar el costo de nuestros pasivos y aumentar el porcentaje de la deuda pública nacional denominada en pesos. Nos proponemos una más rápida convergencia al equilibrio fiscal cumpliendo la nueva meta fiscal para 2018 que ya hemos anunciado (déficit primario de 2,7% del PIB) y haciendo importantes esfuerzos adicionales en el Presupuesto de 2019. Específicamente, en octubre de 2018 vamos a enviar la Ley de Presupuesto al Congreso que apunta a un déficit primario del gobierno nacional de 1,3% del PIB en 2019, siendo esta una de las metas estructurales de nuestro programa”, explican.

 

“Considerando la incertidumbre que enfrentamos actualmente, nuestras proyecciones de ingresos públicos en el presupuesto serán conservadoras e incluiremos, en forma prudencial, reservas de gasto que serán usadas únicamente en el caso de que ocurran imprevistos. Si las circunstancias cambiaran y los resultados económicos fueran peores a los anticipados, estamos preparados para identificar medidas adicionales que nos permitan alcanzar nuestros objetivos de déficit primario para 2018 y 2019. Por otro lado, si los resultados económicos y fiscales evolucionan de manera más positiva que lo anticipado, estaremos preparados para llevar adelante una eliminación más acelerada de los impuestos distorsivos, de manera de sostener el crecimiento y la inversión (en línea con el sendero establecido en la reforma tributaria adoptada a fines de 2017). Este ritmo de convergencia hacia un presupuesto balanceado del Gobierno irá acompañado por el esfuerzo de las provincias, cuyo balance primario consolidado se espera que pase de -0,4% en 2017 a un superávit de 0,25% del PIB hacia el final del período del acuerdo Stand-By”, sostuvieron.

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