La inflación de junio superaría el 3%

La dinámica de precios muestra que el IPC Nacional se aceleraría y sería el más alto (hasta ahora) de 2018

El BCRA subastó US$ 450 M pero dólar se disparó a $29,57

 

Por Mariano Cúparo Ortiz 

 

A junio todavía le queda casi una semana para terminar, pero los precios ya pasaron el piso de 3%: la inflación del mes cerraría algún que otro decimal por encima de ese número. Por la devaluación del tipo de cambio que se observó durante mayo y el propio junio, los alimentos se dispararon en torno a 4%. A eso hay que sumarle la suba en naftas y la del transporte. Así que lo peor todavía no pasó: junio sería el mes más alto del 2018 en materia inflacionaria.

 

En 3,5%

 

El director de Eco Go y docente de la maestría en finanzas de la UTDT, Federico Furiase, estuvo muy cerca de acertarle a la inflación de mayo: en su momento le dijo a El Economista que la suba de precios del mes pasado iba a dar 2,2% y que la clave para el número “bajo” (en realidad un número alto, pero más bajo de lo esperado por muchos) iba a ser la baja de impuestos sobre las tarifas en PBA y CABA. Finalmente, el Indec midió 2,1%. Consultado acerca de cuanto dará junio, Furiase destaca que eso que ayudó tanto en mayo dejará de colaborar en junio ya que fue un efecto de una sola vez.

 

Según Eco Go, la inflación de junio se acercará a 3,5% en la general, a 3,8% en la núcleo y a 4% en alimentos. Detalló: “Para junio tenías tres frentes complicados que podían llevar la inflación a la zona de 3-3,5%: suba en naftas de 5%, suba en transporte con impacto directo de 0,3 punto porcentual, según nuestro relevamiento de precios, inflación en alimentos acelerando a partir del arrastre que dejó mayo (de 2,5%) y el traslado a precios de la suba del dólar. Y, además, no va a estar el impacto a la baja en la inflación que tuviste en la inflación de mayo por la baja de impuestos en servicios regulados en CABA y la provincia de Buenos Aires. Con tres semanas adentro, estamos en torno a 3,5% para la general, con una núcleo más parecida a 3,8% y con los alimentos en la zona de 4%”.

 

Los alimentos

 

El impacto sobre el precio de los alimentos implica una preocupación especial, ya que pega más directo en los gastos de los deciles con menores ingresos. En total, el ya descontado ingreso a una recesión (el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, prevé que la actividad cerrará 0,4-1,4% en 2018, lo que implicaría posiblemente una caída punta a punta) y la aceleración inflacionaria generada por la devaluación, con su impacto en alimentos, indicarían que la pobreza tenderá a crecer nuevamente en los próximos trimestres.

 

En ese sentido, más allá de que algunos precios de los alimentos vienen mostrando subas fuertes y sostenidas desde que comenzó la corrida cambiaria, con el correspondiente aumento del dólar, otros productos están encontrando dificultades para remarcar por las bajas del consumo. No pueden convalidar la suba de precios porque no encuentran demanda.

 

Impactan

 

Un informe de Focus Market publicado ayer fue bastante claro sobre esta cuestión. Su director, Damián Di Pace, le dijo a El Economista: “Hubo muchas categorías que tuvieron fuerte impacto. Harinas siguió subiendo 13,6% y el mes pasado 16,2%, así que en total dio casi 30% en los dos meses. Un impacto muy fuerte. Otras categorías como las gaseosas y las cervezas siguieron subiendo. Y también tenés la contraria: algunos que no encuentran un colchón en la demanda para resistir la suba, sobre todos perecederos que están sobre stockeados por la caída del consumo y entonces no pueden convalidar los precios en el mercado minorista. Ahí lo que terminan haciendo es subir el precio de lista pero bonificando en el canal minorista a los efectos de liberarse de stock porque si no venderían aún menos”.

 

El informe muestra que entre el 1° de mayo y el 1° de junio el dólar subió 38% y algunos precios corrigieron casi a la par o incluso más: gaseosas dio 31,3%; leche, 31%; cervezas, 45%; aceite, 56,8%; café, 64,1%; quesos untables, 49,2%; manteca, 39,2% y pan de molde, 58,7%. Vinos más que duplicó: 105,9%. Otros productos como los yogures subieron 21,3% mientras que pastas secas crecieron 22,9 y galletas, 22,8%.

 

Por su parte, el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) publicó la evolución de las primeras tres semanas de su Indice de Precios en Supermercados (IPS): la suba llegó a 3,9% contra la tercera semana de mayo. Y remarcó: “Los incrementos mensuales más destacables se registraron en los rubros muebles de oficina (13,4%), textil hogar (12,9%), celulares y telefonía (11,9%), harinas (8,5%) y bebés (8,5%)”.

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *