La Cuenta Corriente, el desequilibrio latente

Según Invecq, Argentina debe, además de reducir el déficit fiscal, ponerse el desafío de exportar más

Las importaciones crecieron 4 veces más que las exportaciones y el rojo superó los US$ 930 M

Un informe de Invecq pone el acento en una cuestión estructural y clave a resolver hacia futuro: la Cuenta Corriente, que mide, resumidamente, la diferencia entre lo que Argentina produce y consume. Hay allí un desequilibrio grande, y necesario de atacar, para sanear la macroeconomía y evitar, a futuro, las tensiones que han llevado a recurrir a las manos del FMI.

 

“Además del déficit fiscal, Argentina debe corregir su creciente déficit de cuenta corriente que el año pasado llegó al 5% del PIB y se espera que en 2018 sea aún mayor”, dice Invecq. Ese déficit, explica, requiere de ingresos permanentes de dólares para ser financiado. Más allá de la estrecha relación entre el déficit fiscal y el déficit de cuenta corriente, no se desprende de ello la automática corrección del desbalance externo solo por alcanzar el equilibrio fiscal, acota.

 

“La estructura productiva de Argentina muestra serias dificultades para sostener una dinámica exportadora positiva. Muchas de ellas son causadas el peso de un Estado muy grande que además de cobrar altos impuestos, genera un atraso cambiario vía endeudamiento que le resta competitividad externa al sector transable. Mediante el cumplimiento de las metras fiscales planteadas y la puesta en ejecución de la reducción de algunos impuestos establecidos en la reforma tributaria de 2017, parte de este peso disminuirá”, dice.

 

“Sin embargo, sería inteligente acompañar esta estrategia macroeconómica con una política comercial focalizada en la apertura de mercados internacionales para la mayor cantidad de productos argentinos posible. Una vez que los precios relativos comiencen a corregirse en favor del sector transable (por un mayor tipo de cambio real y menores impuestos, entre otros) una inserción comercial profunda sería la base ideal para un crecimiento de las exportaciones que mejore el resultado de la balanza comercial, en particular y de la cuenta corriente, en general”, resumen desde Invecq.

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