La cuenta corriente batió el récord histórico: rojo de US$ 9.623 M

El Indec publicó los datos del primer trimestre del balance de pagos, cuyo déficit no para de crecer. La deuda externa trepó a US$ 253.741 millones

La cuenta corriente batió el récord histórico: rojo de US$ 9.623 M

 

Por Mariano Cúparo Ortiz

 

El primer trimestre de la cuenta corriente del balance de pagos (dato relevante si los hay, si se miran las causas de la reciente corrida cambiaria que desató la actual crisis) fue récord histórico: dio un rojo de US$ 9.623 millones, el más abultado de toda la serie para un trimestre. Además, marcó un empeoramiento de US$ 2.465 millones contra el mismo período de 2017. La entrada en recesión, por la aceleración del ajuste fiscal que se viene y la caída del consumo posdevaluación, le pondría una pausa al creciente déficit externo de cuenta corriente en los siguientes trimestres.

 

Hoy el chiste era fácil: entre las 16 y las 17 fue la hora del color rojo. El central de la selección debe haber batido el récord del gol más gritado y un rato antes el Indec había mostrado el récord para el rojo de cuenta corriente. El dato es clave porque el déficit de cuenta corriente es equivalente a la necesidad de financiamiento de la economía.

 

La cuenta corriente batió el récord histórico: rojo de US$ 9.623 M

 

Y fue ese dato, junto con algunos factores externos como la suba de la tasa de 10 años de la Fed, el que generó, con su crecimiento acelerado, la aversión al riesgo local que derivó en la corrida de abril-mayo-junio y en la ida al FMI (la corrida y devaluación fue superior en Argentina, respecto a otros emergentes). La intención: recuperar una imagen de solvencia. Finalmente todo parece indicar que la economía logrará dar una señal de menor necesidad de financiamiento por la vía de la recesión y la menor demanda de importaciones que implica.

 

Más récords rojos

 

El dato del primer trimestre mostró que la cuenta del comercio de bienes del devengado, da números negativos y no positivos como indica el base caja del MULC (ahí jugarían las importaciones a crédito). La cuenta bienes dio un rojo de US$ 1.762 millones. Y desde 2014 no se daba un número tan abultado para un arranque de año. Contra el mismo período de 2017 mostró un crecimiento de nada menos que US$ 1.169 millones.

 

La entrada en recesión le pondría una pausa al creciente déficit externo de cuenta corriente en los siguientes trimestres

 

La cuenta servicios no dio sorpresas y también batió su récord por la negativa: fue, al igual que la cuenta corriente, el rojo más abultado de toda la serie. Dio un déficit de US$ 3.517 millones (creció US$ 431 millones). Ahí también se espera que haya un freno de la dinámica de empeoramiento: la suba del tipo de cambio podría lograr revertir la tendencia.

 

Comentario aparte merece el crecimiento de los egresos que genera el endeudamiento externo por la vía del pago de intereses. Pasó de US$ 1.910 millones a US$ 2.593 millones. Desde Allaria Ledesma afirmaron: “El 47% del déficit es por intereses de la deuda, el 18% es por déficit comercial y el 36% por turismo (y otros servicios)”.

 

El remedio recesivo

 

Desde la consultora Radar analizaron lo que se viene: tras las duras caídas en el resultado de cuenta corriente finalmente el remedio sería el más doloroso y vía recesión se empezaría a achicar la brecha. Explicaron: “De aquí en adelante, es posible que el déficit externo detenga su crecimiento como consecuencia de la caída de la actividad, en primer lugar, y el salto del tipo de cambio, que podría llegar a disminuir algunas fuentes de egreso como el turismo”.

 

La cuenta corriente batió el récord histórico: rojo de US$ 9.623 M

 

Similar lectura aportaron desde Ecolatina: “Al igual que el año pasado, la profundización del rojo respondió a la expansión de la actividad y la apreciación cambiaria. Sin embargo, tras la corrida cambiaria y el freno del nivel de actividad, estimamos que esta situación comenzará a revertirse a partir del segundo trimestre”. Desde Radar le sumaron un motivo extra al crecimiento hasta acá registrado para el déficit: “La apertura comercial”.

 

Y si bien en efecto buena parte de la suba interanual de las importaciones se explicó por el crecimiento de los bienes intermedios (crecieron 26%) y las piezas y accesorios para bienes de capital (23%), también crecieron mucho las importaciones de productos que no vinieron para mejorar la producción: los bienes de consumo (16%) y los vehículos de pasajeros (17%) también jugaron.

 

Con todo, desde Ecolatina afirmaron que “con estos números, en el acumulado de los últimos cuatro trimestres el saldo negativo de la Cuenta Corriente asciende a -5,3% del PIB (US$ 34.000 millones), lo que marca el registro más alto desde la salida de la Convertibilidad”.

 

El financiamiento

 

Tres datos son clave si se intenta explicar las formas en las que se viene financiando el creciente rojo de cuenta corriente. Por un lado, la IED (el tipo de inversión fetiche al que siempre apuntó el Gobierno) mostró una caída de US$ 752 millones y totalizó ingresos netos por US$ 2.421 millones. Por otro, en cambio, la inversión financiera, que también tuvo caída por US$ 1.174 millones, totalizó US$ 12.869 millones. Y por último la deuda en moneda extranjera con no residentes trepó 28% interanual en el primer trimestre, de la mano del sector público, y llegó a US$ 253.741 millones, lo que equivale al 39% del PIB, tal como destacó Ecolatina.

 

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