Por qué Argentina tiene un pass-through tan alto

Luego de la reciente devaluación, el dólar amenaza otra vez con presionar fuerte en el índice de precios. ¿Por qué el fenómeno sigue tan latente en Argentina?

El dólar mayorista bajó por más calma externa, pero el minorista subió a $37,93

 

Por Juan Manuel Antonietta 

 

La reciente devaluación comienza a generar retoques en las pizarras de los negocios porque el precio más observado por la población (el dólar) subió (y lo seguiría haciendo). Nadie quiere perder rentabilidad (en dólares) en su negocio en la y, así, comienza a regir la Teoría del APLD (aumento por las dudas).

 

El famoso pass-through, el traslado a precios de los aumentos del dólar, es más alto en Argentina que en el resto de los países de la región. En Brasil, por ejemplo, en 2015 la moneda trepó de 2,68 reales por dólar en enero a casi 4 (un salto de más del 45% del tipo de cambio), y la inflación fue de 10,67% en el año. ¿Imagina el lector cuánto sería la inflación de Argentina con una devaluación de 45% de la moneda? Pronto lo sabrá.

 

Algunos funcionarios del Gobierno buscan señalar que el pass-through ha quedado en el olvido y la producción ha caído. Lo cierto es que los magros resultados en materia inflacionaria de los últimos años no son muy proclives a reforzar la teoría del Gobierno.

 

 

¿Somos especiales?

 

Según Martín Alfie (Radar) el tipo de cambio impacta más en los precios en Argentina que en otros países porque tenemos un entorno inflacionario elevado, la credibilidad del BCRA y su esquema de política monetaria es bajo y tenemos una economía bimonetaria y referenciada en el dólar. “El peso no es considerado una moneda de reserva de valor”, explicó y agregó que “las recurrentes crisis externas terminan con una fuerte devaluación del peso”.

 

No obstante, para algunos analistas la comparación está viciada. Gabriel Caamaño Gómez (Ledesma) explicó, en dialogo con El Economista, que en las comparaciones entre diversos países suele haber distintas canastas de bienes con distinto componente de bienes transables. “De acuerdo a la forma en que se mida puede haber distintos pass-through y es relativo a las canastas de consumo tomadas”, opinó y agregó que, en el caso de Argentina, el componente transable es alto por la lógica de su producción.

 

Para Martín Kalos (EPyCA), el pass-through es más alto en Argentina por una combinación de factores. “Algo coyuntural que influye es la ya elevada inflación que tenemos, que amplifica la volatilidad producida”, indicó y agregó que “Argentina tiene una economía con precios muy dolarizados por la propia estructura productiva: el país exporta alimentos y producciones sustitutas de ellos que impactan de lleno”. Además, agrega, hay precios directamente dolarizados como las propiedades.

 

“La combinación de exportaciones, importaciones, precios atados al dólar y precios directamente dolarizados genera que el pass-through sea más alto porque el impacto en los precios es más directo”, opinó Kalos.

 

Otra historia

 

“Argentina es una economía que tiene una larga historia de inestabilidad macroeconómica que ha hecho que la unidad de cuenta y la reserva de valor durante mucho tiempo haya dejado de ser el peso y haya sido el dólar”, explicó Caamaño Gómez. En otros países como Brasil hace muchos años que hay tasas de interés positivas y eso ha generado que el real sirva como unidad de cuenta. “Eso no pasa en Argentina, lamentablemente”, explica Caamaño Gómez.

 

En el fondo todo se determina, dice, por si la política monetaria convalida o no las subas de los precios. “Los precios de los transables implican un nivel de pass-through considerable”, indicó Caamaño y aclaró que “para que no haya una suba del nivel general de precios debería pasar que el precio de los transables debería subir y el de los no transables, bajar”. Caamaño opinó que las rigideces de los precios generan entonces que la forma de ajuste sea una baja de la actividad que no se realiza.

 

Las causas principales para Kalos son, además de su estructura productiva, una Historia que ha generado una cultura bimonetaria. “La sucesión de crisis recurrentes llevó a la población a aprender a defenderse con la compra de dólares”, expresó el director de EPyCA.

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