Triaca defendió las reformas: “No hay que tener una actitud defensiva”

El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, insistió en la necesidad de modernizar el modelo laboral previendo los desafíos futuros

Por Delfina Torres Cabreros 

 

A una semana de haber impulsado por segunda vez el debate sobre la reforma laboral, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, dijo ayer que “no hay que tener una actitud defensiva” frente al cambio. En un panel sobre “El futuro del trabajo” organizado por la Universidad Torcuato Di Tella y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el funcionario resaltó la necesidad de adaptar el escenario productivo a los cambios que impone el desarrollo tecnológico y dio un fuerte respaldo a la estrategia del Gobierno. “Más allá de la frustración del día, tenemos que ver que estamos recuperando la capacidad de desarrollo”, aseguró.

 

Para el ministro, el desafío principal es transformar las capacidades del sector del trabajo en función del nuevo escenario global, tarea para la que delimitó dos ejes: mejorar el sistema educativo para convertirlo en un modelo de capacitación continua y repensar el esquema de la seguridad social. Ambos puntos se ven reflejados en el cúmulo de proyectos enviados por el Ejecutivo al Congreso el viernes pasado. Por un lado, los documentos proponen la creación de un instituto tripartito en el que se desarrollen las capacidades demandadas a los trabajadores y, por otro, se impulsa un blanqueo laboral, cambios en las indemnizaciones que implican una unificación de criterio –a la baja– en su cálculo y la creación de un “fondo de cese”. De todos modos, se trata sólo de la primera parte de un proyecto que promete ser lo más audaz que el humor social le permita.

 

Consultado por la situación macroeconómica, el ministro evitó referirse directamente a la escalada del dólar y la suba de tasas e impuso una visión de más largo alcance. “Muchas veces nos gana la frustración, las dudas –dijo–, pero cuando uno mira las experiencias de otros países entiende que hay que ser consistente en el camino y sostener esa vocación de transformación”. El jefe de Gabinete del Ministerio de Hacienda, Ariel Sigal, también integrante del panel, eligió la misma estrategia cuando le preguntaron por el impacto de los últimos movimientos del BCRA en el sector productivo. “Las tasas de corto plazo tienen un impacto de corto plazo. No se puede juzgar por las tasas de una semana. Argentina tiene tasas más altas que la semana pasada, pero son las más bajas de los últimos 15 años”, apuntó.

 

Además de los funcionarios, el panel estuvo integrado por el director de la OIT para América Latina y Caribe, José Manuel Salazar; el economista Eduardo Levy Yeyati; el sindicalista de la construcción Gerardo Martínez y los empresarios Carolina Castro y Daniel Funes de Rioja. El “diálogo social” fue elogiado por todos los presentes y ponderado como una de las herramientas clave para el éxito, pero el director regional de la OIT consideró que a veces tiene “deficiencias” o se acota a objetivos de muy corto plazo. “Hay que ampliar el diálogo a los temas de desarrollo productivo. Muchos problemas no se van a resolver si los países no crecen al 5% o 6% anual”, dijo Salazar, y tuvo que mostrarse firme frente al gesto de resignación de la audiencia. “Hay que aumentar el nivel de ambición en las tasas de crecimiento”, justificó.

 

Levy Yeyati también se refirió a la necesidad de impulsar líneas de trabajo más concretas al considerar que “en las discusiones todavía estamos en la etapa más retórica”. El economista, que se desempeña como decano de la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, consideró que uno de los aspectos en los que más claro se ven los cambios en el mercado de trabajo son las modalidades contractuales: la relación de dependencia pierde vigencia frente al trabajo independiente. “Lo que nosotros tenemos que hacer es ver que esas modalidades no atenten contra el bienestar presente y futuro de la gente y extender los beneficios de las viejas modalidades a las nuevas”, apuntó.

 

En representación de los sindicatos, Gerardo Martínez dijo que los trabajadores no le tienen “miedo al proceso evolutivo del trabajo” y aseguró que “las organizaciones sindicales modernas comprenden lo que pasa en la sociedad”. Sin embargo, señaló que la productividad es una “fórmula polinómica” y que el empresariado debe aportar de sí para generar “un contexto dinámico y evolutivo” para esos trabajadores que “todavía modifican una vereda a los mazazos”.

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