“Tenemos un gran reservorio humano para estar a la altura de la Industria 4.0”

El Economista dialogó con Aníbal Carmona (Cámara de la Industria Argentina del Software)

Industria 4.0 revolución industrial

 

Entrevista a Aníbal Carmona Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI) Por Juan Manuel Antonietta

 

Si hay algo prácticamente imposible en Argentina es hablar de largo plazo, pero El Economista se sumergió en esa difícil tarea y habló de Industria 4.0, y otras cuestiones, con Aníbal Carmona, presidente de la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI). La llamada Cuarta Revolución Industrial está desarrollándose en el mundo y, para un país, alejarse de los niveles de productividad global es el equivalente a empobrecerse.

 

¿Qué es la Industria 4.0?

Es un concepto, una evolución desde lo que fue la máquina de vapor (la 1.0), el advenimiento de la electricidad (la 2.0) y la disrupción de la electrónica (la 3.0). La 4.0 es esta, en la que están en el centro los sistemas autónomos con muchas nuevas tecnologías emergentes como son el Analytics, el social security, la Internet industrial o aditiva y todo lo que tiene que ver con las redes sociales y el salto muy fuerte que va a marcar una nueva era que es la Inteligencia Artificial.

 

¿Qué particularidades tiene esta nueva revolución?

Todas las revoluciones anteriores cambiaban las formas en las que hacíamos las cosas, y esta nueva revolución nos cambia a nosotros mismos. No se trata solo de aumentar la productividad sino de transformar el actual modelo de negocios. Por ejemplo, pasar de vender autos a compartir autos. En lugar de fabricar ropa de manera masiva, fabricar ropa a medida. Así se suma un nuevo factor de producción clave, la Inteligencia Artificial, que potencia las capacidades del capital y del trabajo. Los nuevos auditadores digitales sumado a la inteligencia digital empiezan a generar un aumento del PIB.

 

¿Qué es la uberización de la economía?

Desde el CESSI venimos hablando de transformación digital, sobre cómo cambiar sin perder la identidad en un modelo de negocio en un contexto digital. Una empresa que pasó del disco de pasta a un CD, lo hizo con el mismo modelo de negocio pero con otra tecnología. Ahora, para pasar del CD a Spotify se cambia el modelo de negocios, ya no se vende por canción si no por un abono de lo que escucha. Se llama a este fenómeno la uberización de la economía. El fenómeno no ocurre a la misma velocidad en los diversos rubros, pero a todos les va a llegar su hora. Es muy importante que un país entienda la transformación digital como una política de Estado que le permita sobrevivir en la nueva economía que se llama la economía del conocimiento. En ese sentido nosotros estamos trabajando mucho junto al Ministerio de Producción y la UIA, entre otros, para generar conciencia.

 

“El 74% de los CEO de los países industrializados tiene pensado un plan de transformación digital para lograr una Industria 4.0 en los próximos cinco años y, en Argentina, esa cifra es sólo de 28%”, sentencia Carmona

 

¿Cómo se está desarrollando la transformación digital en Argentina?

Estamos muy lejos de los países industrializados. El 74% de los CEO de los países industrializados tiene pensado un plan de transformación digital para lograr una Industria 4.0 en los próximos cinco años. En Argentina, esa cifra es sólo de 28% y no está en la agenda de los que toman las decisiones. Este cambio tecnológico es muy disruptivo y no queremos que la tecnología se lleve puesto a las pyme y al entramado productivo nacional, es importante tomar conciencia. No es sólo un tema de la industria es un tema de toda la sociedad.

 

Para muchos economistas uno de los desafíos estructurales que tiene Argentina es el de incrementar sus exportaciones. En cuanto al comercio internacional, ¿qué implicancias tiene la Industria 4.0?

Muchísima. El centro se empieza a correr del “Made In” al “Design In”. La derivación del trabajo va ahora hacia los centros de costos que tengan las mejores capacidades para llevar adelante los procesos productivos inteligentes que requieren de habilidades digitales de los trabajadores que antes no se requerían. En un proceso industrial 3.0 había ciertos requisitos y ahora hacen falta nuevas destrezas por parte de los trabajadores. Tener una formación en ciertas capacidades digitales como realidad aumentada, Inteligencia Artificial aumentada, técnicas de machine learnign o impresoras 3D. Es necesario formar a la fuerza de trabajo para que no quede excluida de la revolución digital. En este nuevo esquema de comercio internacional, las empresas van a fabricar en el lugar donde más rápidamente logren eso, como la industria en la nube (cloud). El gran diferencial entre los países va a estar los puedan retener el mejor talento en su tierra. Las ciudades inteligentes (smart cities) son las que generan las condiciones para que ese talento resida en su lugar. Argentina tiene un gran reservorio humano para estar a la altura de las circunstancias. En este punto se nos abre una gran oportunidad: nosotros tenemos mucha de nuestra Industria en la 2.0 y ni siquiera en la 3.0. Los cambios tecnológicos permiten nuevamente estar en carrera.

 

“Tenemos una muy baja I+D respecto al PIB: 1,5% del PIB”, sostienen desde el CESSI

 

No obstante, se habla de que para poder formar parte de estos fenómenos, es necesario un mínimo de recursos humanos y tecnológicos. ¿Argentina tiene la masa crítica necesaria para formar parte?

Tenemos una muy baja I+D respecto al PIB: 1,5% del PIB. El Ministerio de Ciencia y Técnica (MinCyT) ha puesto a la Industria 4.0 como una prioridad para estar a la altura de las circunstancias y prever con tiempo que los grandes cambios tecnológicos, así no se lleven puestas comunidades enteras. El ejemplo de Uber es muy sencillo. Cuando llegó ya es tarde. Uber es un síntoma de lo que ocurre, y no el culpable. Creemos que hay que aumentar la apuesta de Ciencia y Técnica (CyT) a 3% por lo menos. Los países desarrollados están en el 7% en I+D y hay una relación directa positiva entre PIB per capita de un país y la cantidad de plata que se pone en CyT. Es necesario orientar la I+D hacia tecnologías que tienen que ver con lo que se llama NBIC (nano, bio, informática y cognitivas), las cuatro grandes áreas en las que está invirtiendo el mundo.

 

¿Cómo afecta a las empresas la gran cantidad de información que empiezan a tener gracias a la Big Data de sus clientes?

Hay un problema cultural aquí. La gente cree que maneja su negocio con los datos tiene de su empresa, pero esos datos son el 20% de la información con la que deberían tomar sus decisiones. El 80% de los datos necesarios son no estructurados, están afuera de la empresa, en las redes sociales, en toda la información que el mercado está produciendo. No utilizar puede dejar afuera del mercado a muchas empresas. Lo que hace el Big Data es tomar cuatro características clave, las famosas cuatro v: la velocidad, la variedad, la veracidad y el volumen de información. Está información permite a los empresarios hacer telepatía con los clientes, predecir hacia dónde tiene que ir el negocio, cuánto tiene que producir. El siguiente paso es el deep learning que nos puede enseñar cual es el mejor camino dentro de la incertidumbre. Son herramientas de una capacidad enorme, con ejemplos del agro, la industria, el retail y las pymes. El que se pierda estas herramientas de análisis está manejando con el parabrisas embarrado.

 

“A nosotros no nos gusta hablar de pérdida de empleo sino de transformación”, dice Carmona

 

¿El empleo está en riesgo o estamos en la puerta del surgimiento de muchos nuevos puestos de trabajo?

A nosotros no nos gusta hablar de pérdida de empleo sino de transformación. El problema son los que no acompañan la transformación que se queda afuera. Hay una gran transformación del empleo, surgen muchos empleos basados en la creatividad, la toma de decisiones y los aspectos humanos. Con la transformación digital, el ser humano es más importante aún. La industria del software en este sentido está generando los trabajos del futuro, hoy.

 

“Hay que lograr formar a la gente en los conceptos que le van a dar las herramientas para adecuarse a cualquier situación”, agrega

 

No obstante, la mayoría de los empleos del futuro son desconocidos…

Hay que lograr formar a la gente en los conceptos que le van a dar las herramientas para adecuarse a cualquier situación. Si simplemente se forma a las personas con una receta y no se enseñan conceptos, no vamos a lograr desarrollar el pensamiento creativo necesario. Es necesaria una alfabetización digital de los trabajadores que después va a ir variando según las nuevas tecnologías.

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