El rojo primario cayó 44,6% en abril (pero el total sube)

En el 1° cuatrimestre, el déficit primario se redujo 31,1%, pero el financiero creció 12,8%: la visión optimista de Hacienda y las advertencias de los privados

 

Por Mariano Cúparo Ortiz

 

Números mixtos. El Ministerio de Hacienda celebró nuevos buenos datos respecto al déficit primario y su comparación interanual, que mostró una importante caída de 44,6%. La crónica, cerca de un acuerdo con el FMI que exigiría mejorar los números fiscales, no puede dejar de registrar resultados algo más complicados para el rojo total, que en los primeros cuatro meses del año creció 12,8%, por unos intereses que incrementaron 57%. El comunicado de Hacienda detalló estrictamente los números de abril, que mostraron sendas caídas de los rojos primario y total, por la alta base de comparación que dejó abril de 2017 en materia de intereses: “Por décimo mes consecutivo, los recursos se expandieron por encima de los gastos en más de 5 puntos. Durante el cuarto mes del año, el déficit fiscal primario se redujo a la mitad en relación al mismo período del año anterior: el Sector Público Nacional tuvo un déficit primario de $10.342 millones, mostrando una disminución de 44,6%, y cumpliendo tres meses consecutivos de baja. En tanto, el pago de intereses de la deuda pública tuvo un incremento de 9,1% interanual, mientras que el déficit financiero fue de $43.459 millones, 11,3% menor que el observado en abril de 2017”.

 

 

Rojo total

 

El profesor de Finanzas Públicas de la Universidad de La Plata, Francisco Eggers, echó algo de luz sobre la cuestión. Efectivamente abril fue un mes extraordinario en cuanto al rojo financiero, que dio caída, pero ese número no está relacionado con la tendencia y con lo que cabe esperar. “En abril, en particular, crecen poco los intereses (a diferencia de lo ocurrido en el primer trimestre). Supongo que debe ser algo coyuntural: en abril de 2017 los intereses pagados fueron excepcionalmente altos (aumentaron 391% anual, y fueron mayores que los de todo el primer trimestre). Tomando todo el cuatrimestre, el aumento en intereses es 57% anual”, dijo a El Economista. Y agregó acerca de lo que se viene: “Ahora empieza otro partido. Aunque no tengamos acuerdo con el FMI aún, ya deben estar fijándose dónde más pueden ahorrar. Los problemas son, por un lado, que los intereses aumentarán, en lo inmediato los que están en dólares, por la devaluación, y con el tiempo, si se mantienen las altas tasas de interés en pesos, ocurrirá lo mismo con los intereses en pesos”.

 

El primario

 

En materia de rojo primario, el Gobierno sumó tantos y según Ecolatina ya “se encamina a cumplir la nueva meta fiscal”. En abril fue menor a $10.400 millones y por ende cayó 45% interanual contra los $ 18.700 millones que había dado en abril del año pasado. Eso gracias a unos ingresos que subieron 22% y unos gastos que incrementaron 17%. Además, tal como destacó Ecolatina, en los primeros cuatro meses del año llegó a $ 41.300 millones, equivalente a -0,3% del PIB y por ende se redujo 30% contra enero-abril de 2017, cuando había superado $60.000 millones (-0,6% del PIB).

 

“En lo que ya representa una marca registrada de la gestión Cambiemos, la caída del gasto público respondió principalmente a la reducción de los subsidios económicos (cayó 19% interanual en términos nominales en el acumulado enero-abril) y al gasto de capital (cayó 24% interanual en pesos corrientes en igual período). Como resultado, estas variables pasaron de representar 8% y 10,4% del gasto primario a 5,5% y 6,8%, respectivamente”, detalló Ecolatina en un informe.

 

Y agregó: “En contraposición, por la reducción de estas partidas, las prestaciones sociales pasaron de representar 54% del gasto primario en el acumulado al primer cuatrimestre de 2017, a 60% en igual período de 2018. En el mismo sentido, motivado por el incremento real de las jubilaciones, pensiones y AUH en el primer trimestre, las prestaciones sociales saltaron de 3,5% del PIB en enero-abril de 2017 a 3,9% en 2018. No obstante, producto de la nueva ley de movilidad jubilatoria que ata la evolución de estas partidas a la inflación, esperamos que este avance –en términos del producto– se atenúe en los próximos meses”.

 

 

A por la meta

 

La economista senior de LCG, Melisa Sala, analizó las posibilidades de cumplir la nueva meta fiscal. Si bien desde Ecolatina afirmaron que Hacienda se encamina a alcanzarla, Sala expresó sus dudas: “Entendemos que la meta de alcanzar un resultado primario de 2,7% del PIB en 2018 todavía resulta alcanzable. Si el efecto inmediato recesivo de la devaluación se compensa parcialmente con mayor inflación, un PIB nominal por encima del estimado podría ayudar al respecto. Pero dado los momentos de turbulencia cambiaria que llevarían a corregir (parcialmente) la situación de atraso cambiario, el esfuerzo para corregir el desequilibrio fiscal debería ser mayor. Es condición necesaria para estabilizar el sendero de deuda en un contexto de tipo de cambio más alto”.

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