Pulseada inconclusa: hoy, el mercado va a seguir testeando a Sturzenegger

El mercado sigue abandonando sus posiciones en pesos y comprando los dólares que ofrece Reconquista 266 (y lo seguirá haciendo)

 

Por Alejandro Radonjic

 

Más allá de la creciente venta de reservas y la suba de la tasa de referencia en 300 puntos básicos del viernes pasado, el mercado sigue abandonando sus posiciones en pesos (sobre todo, los grandes jugadores ante el menor atractivo del carry trade) y comprando los dólares que pone Reconquista 266 sobre la mesa. Y lo seguirá haciendo. Así lo aseguraron los analistas sondeados por El Economista.

 

Ayer, sobre el final de la rueda, el BCRA vendió a $21,20 y el mercado siguió comprando. “Una señal de que lo percibe barato aun a ese precio”, dijo Guido Lorenzo (ACM Consultora). En una misma línea se ubica Miguel Zielonka (Econviews): “El mercado lo va a seguir testeando al BCRA hasta tanto no de señales de haber ganado la pulseada. En la batalla de ayer no logró ese resultado así que es probable que mañana (por hoy) continúe el tironeo”, dice. Por su parte, Martín Alfie (Radar Consultora) dice: “No queda claro cuando terminará esto, ya que a pesar de las fuertes suba de tasas y las intervenciones, el dólar se le sigue escapando al BCRA. Aún tiene margen de intervención, por ejemplo, subiendo más la tasa, pero la señal de debilidad es preocupante. Por ahora, los bancos de inversión que están desarmando posiciones le están ganando la pulseada el BCRA”.

 

Además, dice Alfie, hay cierta especificidad en la devaluación del peso (y eso explica porque Argentina salió más golpeada que sus vecinos o demás emergentes), más allá de la tendencia general del dólar en el mundo. “Los movimientos del dólar muestran que la economía local está en una situación de tensión. Si bien el dólar se está fortaleciendo en todo el mundo, en Argentina impacta con más fuerza porque los fundamentals –principalmente el déficit de cuenta corriente– son peores. Los disparadores pueden ser muchos (impuesto renta financiera, mal clima político y o suba de tasa en EE.UU.), pero el problema es estructural. La ‘historia Argentina’ comienza a ser menos atractiva para los fondos internacionales y eso es difícil de contrarrestar”, argumenta Alfie.

 

“El BCRA va a tener que redoblar la apuesta si quiere contener la presión cambiaria e inflacionaria”, dice Federico Furiase

 

En una misma línea se ubica Lorenzo. Si bien el frente externo dio cierto respiro ayer por la tarde porque la Fed mantuvo sus tasas y mostró un discurso menos duro, “el mercado doméstico tiene dinámica propia”, dice.

 

Según Martín Vauthier (EcoGo y UTDT), seguiremos viendo un BCRA muy activo. “Hacia adelante, y teniendo en cuenta que la prioridad de la política en el corto plazo es acotar la dinámica del tipo de cambio para evitar una presión adicional sobre la inflación en momentos que esta se encuentra a tope de las preocupaciones de la sociedad, creemos que el BCRA continuará intentando fijar un techo al dólar, aunque dejándolo correr parcialmente para moderar la presión en el mercado de cambios”, dijo ante El Economista. Sin embargo, Lorenzo alerta por el otro riesgo (la apreciación) aunque, como Vauthier, cree que lo mejor, hoy, es calmar las aguas. “Las monedas de la región se siguen depreciando y el peso debe hacer lo propio. Si se ata al dólar se queda atrasado.

 

Sin embargo, en estos momentos creo que es mejor estabilizar y luego pensar en el tipo de cambio real. Es momento de llevar tranquilidad al mercado y que el BCRA muestre que tiene todas las herramientas para frenar esta escalada del dólar que parece no tener fin”, dijo.

 

Un tema que preocupa para las próximas ruedas es qué pasará con la demanda minorista, históricamente muy atenta a estos movimientos y que ya venía demandando “billetes” a razón de más de US$ 1.000 millones mensuales, porque está próxima a cobrar sus sueldos.

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *