Optimismo en DC y paños fríos de “viejos amigos” para el megavencimiento de Lebac

Mientras los mercados se calman y Dujovne avanza con el FMI , se viene un megavencimiento de Lebac por $670.000 millones

 

Por Leandro Gabin 

 

“El mundo está viendo el índice de inflación de EE.UU. para saber qué comprás y que vendés. Eso es lo está pasando desde diciembre. Nada más importa. A los argentinos nos gusta mirarnos el ombligo, pero las decisiones se toman mirando solo ese dato”. Así arranca la charla un economista muy ligado al Gobierno para explicar qué está pasando (según la óptica oficial) y cómo debería seguir la película.

 

El especialista admite que los flujos de capitales se mueven ante ciertos hechos y que la vulnerabilidad argentina está en que depende 100% del flujo de capitales. ¿Y cómo sigue, entonces, la película?, preguntó este columnista. “Creo que hay mucha liquidez y el dato de inflación de ayer en EE.UU. ayuda a recalibrar proyecciones de tasa a largo plazo. Y esto indicaría que todo seguiría por del sendero que había anunciado la Fed, lo que es bueno para nosotros”, explica. ¿Y si esto es sólo un alivio y siguen las presiones con la tasa afuera?, se le repreguntó. “Depende, porque hay mucha liquidez en el mundo y pueden volver. Para mí la clave es donde ve el mercado la tasa a 10 años de EE.UU. a fin de año. Si lo ven a 4%, entonces cagamos. Pero si la ven a 3,10%, los flujos vuelven a Argentina”, reseñó el hombre ligado a Cambiemos sin pelos en la lengua.

 

Esto, palabras más palabras menos, es lo que se discute en el mundo y lo que –de alguna manera– le dio el golpe de gracia al Gobierno. No todos creen que sólo en la mala fortuna. Algunos, no pocos, hablan de que Argentina amplificó el sell off por varios goles en contra. La primera de ellas, el famoso 28-D que le quitó independencia y credibilidad al BCRA. “Los problemas de Argentina también son completamente autoinfligidos”, disparó Ashmore, un fondo inglés que maneja activos por el equivalente a las reservas del BCRA. Recuerda en un paper a clientes de esta semana que el BCRA se vio obligado a aumentar las tasas dramáticamente para defender un peso que se debilita rápidamente. Y dice que si bien no hay duda de que el Gobierno de Mauricio Macri es “una gran mejora” en comparación con su predecesor, “cometió un grave error en diciembre cuando elevó el objetivo de inflación”.

 

“El Gobierno elevó el objetivo de inflación a pesar de aún tener una inflación superior al 20% y pese a que nunca se han logrado las expectativas de inflación bajo control en primer lugar”, añade Ashmore. Para el fondo, el Gobierno de Argentina aún tiene que entender el hecho de que la oferta de dinero debe reducirse drásticamente si las expectativas de inflación y el déficit de cuenta corriente son altos. No hizo eso y, por ende, la castigan más.

 

Mientras, en DC…

 

El momento de encontrar culpables deberá esperar. El equipo económico está en Washington negociando con el FMI un préstamo que alcance para repagar los vencimientos de deuda de los próximos años, por lo menos hasta que Macri termine su mandato. Se habla que Hacienda buscaría en torno a US$ 40.000 millones, algo que le aseguraría no depender del mercado para hacer frente a los pasivos. No dejan trascender el dato porque lo que viene en las próximas semanas es la negociación de la letra chica. O sea, qué pide el organismo y a qué está dispuesto el país. “Dujovne y yo acordamos que nuestro objetivo común es llegar a una conclusión rápida de estas conversaciones”, dijo Christine Lagarde, para marcar lo que será un acuerdo –como estiman en el mercado– exprés.

 

El 15-M

 

Lo importante, a esta altura, es que ambos emitieron comunicados alentadores. Léase, para calmar al mercado. El dato no es menor: el martes vencen algo así como $ 670.000 millones en Lebac. Se estima en el mercado que con las tasas al 40% no serán pocos los que renovarán. Habrá, sí, salida de los minoristas, que operan vía los fondos comunes de Lebac, pero los institucionales serán tentados por la tasa. “El que no se fue hasta ahora es porque se quiere quedar o es el menos sofisticado. Y esos no son más de $30.000 millones”, decían en una mesa de dinero que, calculan, que Reconquista 266 podrá renovar en torno al 80-85% de este megavencimiento. Según calculan en los bancos, el riesgo es que “se liberen” algo así como $100.000 millones de los $670.000 millones. “Eso lo absorbe el BCRA sin problemas, pero tienen que minimizar porque el mercado no está para que haya más presiones al dólar”, agrega.

 

“Los de afuera todos están vendiendo dólares de nuevo. Es importante decirlo. Y reaparecen compradores de Lebac del exterior. Ahora, como siempre, el retail es el último en entrar y cómo siempre compra caro”, afirman desde otra mesa, avalando la teoría de que tasa mata miedo.

 

Además de las negociaciones con tinte optimista que están llevando a cabo Dujovne con su equipo económico en Washington, jugó a favor que los grandes bancos de inversión volvieron a “apostar” por los activos argentinos. El caso emblemático del JP Morgan, que emitió un informe manteniendo al país en “overweight” en las carteras de inversión.

 

“Ha emergido un nuevo paradigma para Argentina, pero la estabilización está a la vuelta de la esquina”, dice el banco. “El anuncio de un acuerdo con el FMI, después de aplicar agresivas políticas, debería contener la volatilidad a pesar de que haya que esperar por el tamaño, contenido y tiempo del programa con que obtengan con el organismo”, dice, optimista, JP Morgan. Algunos empiezan a recalcular, otra vez, hacia un escenario sin el agua hasta el cuello.

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