Macri pidió bajar “el gasto de la política”

“Hay que decirle la verdad a la gente y bajar los gastos de la política para dar el ejemplo”, dijo el Presidente

 

Gasto público y déficit fiscal se convirtieron en dos variables clave, interrelacionadas, del Gobierno para superar el mal momento. La “turbulencia”, en su léxico. O la crisis cambiaria, en el de los mercados. Pero sin precisar todavía de qué forma se desarrollaría esa reducción. Con la convocatoria a un “gran acuerdo nacional” para discutir el Presupuesto 2019, el presidente Mauricio Macri ofreció esta semana un instrumento posible, que la oposición recibió con algunas críticas e incertidumbres. Mientras que ayer, en Córdoba, junto al gobernador de la provincia, Juan Schiaretti, mencionó “el gasto de la política”, como posible lugar desde donde reducir ese déficit, más allá de la naturaleza ínfima que representa respecto de los gastos totales del Estado.

 

“Hay que decirle la verdad a la gente y bajar los gastos de la política para dar el ejemplo y después sentarnos a ver qué privilegios que no corresponden estamos pagando en el Presupuesto”, consideró Macri durante su visita a la provincia mediterránea, en la que participó de la llamada mesa de producción automotriz. “Nos vamos a sentar con los gobernadores y diputados para que la gente se saque esa mochila que durante setentaaños aplastó a la Argentina”, sostuvo el mandatario en declaraciones a Cadena 3, en alusión al déficit fiscal, luego de la actividad.

 

Precisiones

 

El Presupuesto vigente fue aprobado el 27 de diciembre pasado en el Senado. Es decir, cuatro días antes de que concluyera el año pasado. Para evitar que esa demora se repita, el jefe de Estado pretende abrir cuanto antes la discusión y espera tener el mayor aval posible de mandatarios provinciales y legisladores nacionales para discutir los números de la norma que rige las inversiones y gastos nacionales. Además de tener el Presupuesto a tiempo, la medida sería un gesto destinado al Fondo Monetario Internacional y a los mercados, para dejar en claro que la gobernabilidad del país no está en riesgo más allá de las diferencias de la oposición con el Gobierno.

 

En cuanto a la naturaleza del “gran acuerdo nacional”, no fue Macri quien brindó algunas precisiones, sino su ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Consideró que el objetivo es “no dejar a nadie a un lado” y remarcó que “el llamado va a ser para todos” los dirigentes de los distintos sectores. “Vamos a resolver los problemas que llevan tantos años en nuestro país, pero no lo podemos hacer solos, necesitamos la concurrencia de todos los que tienen también responsabilidades hoy por hoy en Argentina. El llamado va a ser para todos, esperamos que la respuesta sea positiva de todos los sectores”, señaló el ministro político. Y agregó: “El Presidente ha decidido convocar a todos los que tengan responsabilidad como dirigentes en el país, empezando por los gobernadores pero también a los representantes de los trabajadores, los empresarios y la Iglesia”.

 

Normalidad

 

En la búsqueda por encarrilar la situación política luego de las “turbulencias”, la visita a Córdoba sumó gestos. Schiaretti es uno de los mandatarios provinciales más dispuestos a mostrar relaciones cordiales con Nación. Su crítica al proyecto de ley que ya tiene media sanción en Diputados y que arranca su discusión en comisión en el Senado el próximo marte va en ese sentido. Más allá de las críticas persistentes de los dirigentes locales de Cambiemos, que ven en esa actitud de Schiaretti un supuesto doble juego para no quedar mal parado frente al Gobierno, pero tampoco frente los aliados peronistas. De hecho, sus diputados votaron a favor de la iniciativa que intenta frenar el ajuste y el senador Carlos Caserio haría lo propio en la Cámara Alta.

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