Las alternativas de Donald Trump

Si Trump concluye con la participación en el PAIC, va a resentir las posibilidades del grupo reformista más razonable de Irán

 

Por Atilio Molteni Embajador

 

Hoy, Donald Trump anunciará su enfoque para tratar los aspectos nucleares del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) de Irán que fuera adoptado el 14 de julio de 2015 por los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Federación Rusa, China) y Alemania.

 

Durante su campaña electoral, el jefe de la Casa Blanca cuestionó duramente el acuerdo pues lo consideró una capitulación de Barack Obama frente a Teherán. Ya como presidente, en octubre de 2017 y en enero de 2018, Trump no homologó la conducta de Irán en los términos exigidos por la Ley Corker-Cardin del Congreso de su país, motivo por el que, cada 120 días, debe evaluar su ejecución. En ambas ocasiones afirmó que Irán no cumple con su espíritu, a pesar de que la OIEA informó que, hasta el presente y de conformidad con lo dispuesto en la resolución 2.231 (2015) del antedicho Consejo, ese país cumplió con el acuerdo y no se detectaron violaciones materiales del mismo.

 

En vista de ello, el presidente tiene la opción de reimponerle a Irán las sanciones levantadas o revocadas por Washington como consecuencia de ese acuerdo, o aplicarle nuevas sanciones, lo que en la práctica significaría terminar con la participación norteamericana en el mismo, algo que puede originar un muy complejo proceso, ya que no sólo afectaría la economía de Irán, sino también tendría gran efecto internacional. El punto clave es que, al apartarse de lo convenido, dejaría a los ayatolas en libertad de acción para reiniciar la totalidad de las actividades nucleares sin otras restricciones que las que establece el Tratado de No Proliferación del cual Irán es parte e, inclusive, le daría margen para actuar militarmente, y con mayor agresividad, en el Medio Oriente, donde ese país tiene presencia significativa en el Líbano, Siria, Irak, Yemen y otras regiones linderas.

 

Hoy, anunciará su enfoque para tratar los aspectos nucleares del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) de Irán

 

La segunda opción de Trump consistiría en criticar las características del acuerdo y sólo amenazar, y no aplicar, las sanciones, a fin de lograr que la presión a Irán lo induzca a cumplir estrictamente con los requisitos de verificación del PAIC, se permita el acceso a las bases militares iraníes de los inspectores del OIEA, sea aceptado el mayor control temporal, acceda a negociar otros entendimientos condicionantes de su actividad misilística y limite, especialmente en Siria, su injerencia regional. Estos nuevos compromisos irían más allá de lo convenido en el PAIC, los que se concentran en detener el programa iraní antes de que éste permita el desarrollo de un arma nuclear. En síntesis, las alternativas pueden llevar a romper el acuerdo o negociar mayores restricciones para la parte iraní, concibiendo un nuevo trato como el sugerido por Emnanuel Macron en su reciente visita a Washington.

 

Los líderes de Francia, Alemania y Reino Unido están a favor de preservar al PAIC porque lo consideran un paso muy importante para asegurar que el programa nuclear iraní no se oriente hacia fines militares. Para ellos no es perfecto, sólo es mejor que nada. Los líderes europeos también interpretan de distinta manera la dramática presentación que el 30 de abril formuló el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, basándose en miles de documentos que habrían sido obtenidos mediante el espionaje de la Mossad en Irán. Según ese mandatario, Teherán intenta recrear un programa ofensivo y adquirir armas nucleares. En igual sentido, esos hallazgos le indican a Washington la falsedad iraní y el desarrollo de un plan nuclear robusto, lo que refuerza la desconfianza de Donald Trump.

 

En cambio, los europeos alegan que no existe tal sorpresa. Estiman que son las acciones conocidas que en su momento, justificaron el PAIC, por lo que subrayan la importancia que tiene la verificación y un monitoreo efectivo. Por otro lado, una renegociación depende de la voluntad de los demás miembros del Acuerdo, lo que incluye a Rusia y China, quienes no objetan el acuerdo y tienen razones políticas y económicas para mantener su vigencia. Además, se dice, Estados Unidos no cuenta con suficiente apoyo regional para lanzar una política de enfrentamiento, en la medida en que sólo estaría respaldado por Israel, Arabia Saudita, los Emiratos Arabes Unidos y algún otro país de la región.

 

Paralelamente, si Trump concluye con la participación norteamericana en el PAIC, va a resentir las posibilidades del grupo reformista más razonable de Irán, que es el que encabeza el presidente Hassan Rouhani, quien fue uno de los artífices del acuerdo con el propósito de mejorar la situación económica de su país y expandir las libertades individuales. Según esta visión, la movida sólo fortalecería al Líder Supremo Khamenei, a los clérigos conservadores y a la Guardia Revolucionaria, quienes alientan el constante enfrentamiento con Occidente.

 

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