“Las acciones ya incorporaron la expectativa de regresar a emergentes”

El Economista dialogó con Nicolás Bentel (Partner-Head of Individuals en Puente)

 

Entrevista a Nicolás Bentel Partner-Head of Individuals en Puente

 

Tras un comienzo de año movido, y que amenaza con seguir así, El Economista dialogó con Nicolás Bentel, Partner-Head of Individuals en Puente, sobre cómo seguirán los activos nacionales.

 

El mercado de acciones local está muy volátil y la performance en el año es muy modesta. ¿Había subido mucho en el último tiempo y hay cierta saturación?

Con la corrección experimentada por los mercados internacionales a principios de febrero, Argentina, junto con la gran mayoría de los mercados de frontera y emergentes, no fue ajena a la presión vendedora de los inversores, tras el cambio de expectativas sobre la tasa de referencia de la Fed y las altas valuaciones de los activos en los principales mercados. Esta presión en Argentina no solo viene por el registro de una mayor correlación con la volatilidad en el índice S&P 500 sino también por las altas valuaciones registradas por el promedio de las compañías del panel Merval (parcialmente en línea con los mercados regionales y globales), que registraron subas significativas durante los últimos dos años. Es por esta razón que en este contexto vemos conveniente sobreponderar la gestión activa de las carteras y la diversificación a través de Fondos Comunes de Inversión, evitando la exposición en exceso a activos individuales cuya relación riesgo-retorno no sea la más óptima.

 

Sobre la expectativa de que Argentina pueda volver a ser emergente y dejar de ser un mercado fronterizo, ¿el mercado no priceó ya gran parte de ese movimiento?

A pesar que aún hay incertidumbre alrededor de la decisión del MSCI para incluir a Argentina al índice de Mercados Emergentes, parecería que en los precios de las acciones ya está en parte incorporada la expectativa de inclusión. El problema es que la naturaleza de este evento parece ser un factor binario: puede ocurrir así como no
ocurrir, pero no se tiene certeza sobre cual será el resultado. Es por estas razones que la potencial baja en caso de no inclusión es mayor en términos relativos a la potencial suba por inclusión. Si bien en 2018 existen mayores probabilidades que en 2017 para que Argentina pase al índice, todavía existe incertidumbre debido al retraso desde el año pasado para aprobar la nueva Ley de Financiamiento Productivo, factor clave para cumplir con los requerimientos exigidos para dejar de ser un mercado de frontera. En esta línea, además de sobreponderar la exposición a FCI para mitigar el impacto de la volatilidad mediante la diversificación y gestión activa, luce favorable ser muy selectivos con acciones de compañías que muestren sólidos fundamentos financieros, y que a su vez luzcan subvaluadas respecto a su cotización en el mercado.

 

El riesgo país está en torno a los 400 puntos y los bonos también anduvieron castigados… ¿Hay algún factor particular por el cual los inversores están saliendo de deuda local o es un movimiento que sucede en otras emisiones de la región?

La presión sobre los rendimientos de los bonos soberanos en dólares de Argentina coincide con lo registrado en otros mercados. La fuente por el lado externo es la misma: el cambio de expectativas hacia un mayor ritmo de suba de la tasa de referencia de la Fed, y el avance de la tasa en el bono del Tesoro a diez años a niveles cercanos (o incluso por encima) de la barrera psicológica del 3% por primera vez en cuatro años. Todo esto en un contexto de normalización de la política monetaria en EE.UU., seguido probablemente por el resto de los bloques de economías desarrolladas en los próximos meses. Por el lado interno, la presión sobre el riesgo país especialmente a principios de año, vino parcialmente de la mano de la reacción de los inversores ante el cambio en las metas de inflación del BCRA. Tomando en cuenta estos factores, no es conveniente estar expuestos a bonos en dólares de duration larga, ya que el retorno esperado de los mismos no pareciera compensar el riesgo de tasa de interés.

 

¿En cuánto influyó la inestabilidad del tipo de cambio de los primeros meses del año en la baja performance de acciones y bonos?

Si bien la inestabilidad del tipo de cambio en los primeros meses está correlacionada con la baja en acciones y bonos, no necesariamente quiere decir que hay una relación de causalidad entre ambos factores. La baja en acciones y bonos está parcialmente ligada a un componente externo, donde la corrección en las valuaciones de los principales activos se dio en un contexto global, al cambiar las expectativas sobre el ritmo de suba en la tasa de referencia de la Fed, más un conjunto de riesgos geopolíticos asociados a las restricciones comerciales impulsadas en EE.UU. y al componente interno ligado en parte al impacto generado por el cambio en las metas de inflación en las expectativas de los inversores.

 

¿En qué clase de activos ustedes ven aún valor para el inversor?

Dentro del contexto de mercado explicado anteriormente vemos valor principalmente en el componente de gestión activa de las carteras, a través de alternativas altamente diversificadas y con una relación riesgo-retorno más óptima, como los Fondos Comunes de Inversión de Megainver (Renta Fija, Renta Fija dólares y Renta Variable). En segundo lugar, dentro del universo de activos individuales favorecemos el tramo medio de la curva de rendimientos para los bonos en dólares soberanos y provinciales, junto con la selectividad en acciones argentinas con compañías de fundamentos financieros sólidos y en sectores que se beneficien de la tendencia en el ciclo económico del país.

 

¿Qué expectativas tienen para los próximos meses con respecto a la marcha de la economía y por ende las valuaciones de los activos argentinos?

En detalle, para la economía argentina estimamos un crecimiento del 2,5% del PIB, que es una proyección más conservadora a las realizadas anteriormente, debido al impacto que registraría una menor cosecha de soja. Por el lado de la inflación, estimamos 20%, en línea con el último relevamiento del BCRA. Por último, para el tipo de cambio estimamos un nivel promedio para diciembre de $23 por dólar.

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