Esperable: la fuga de capitales del primer cuatrimestre fue récord

Según el BCRA, en lo que va del 2018, la formación de activos externos llegó a US$ 8.960 millones

El dólar mayorista bajó por más calma externa, pero el minorista subió a $37,93

 

Por Mariano Cúparo Ortiz

 

Informe clave para estos días: el BCRA publicó la evolución del MULC, que mostró que en lo que va del año la fuga es récord. En el primer cuatrimestre totalizó una salida de divisas de US$ 8.968 millones, número aún nunca igualado, siquiera en los años de mayores niveles de atraso cambiario. A ese dato de compras de dólares para ahorro externo se le suma el rojo de cuenta corriente, que en abril dio US$ 1.502 millones y colaboró a una pérdida de reservas de US$ 5.103 millones.

 

El informe es clave porque refiere al déficit en moneda extranjera, una de las explicaciones fundamentales de las necesidades de endeudamiento en dólares de la economía local y, como venían diciendo muchos analistas, el punto débil del modelo económico por las dudas que va dejando sobre la futura capacidad de pago de la deuda, que desembocó en cierta aversión al riesgo argentino. Justo cuando la Fed decidió ofrecer un poco más de tasa.

 

Si bien desde el Gobierno se señala al déficit fiscal como la razón de las salidas al mercado de capitales (y ahora el FMI) para buscar financiamiento, es destacable que, incluso dejando a un lado al rojo fiscal, que en rigor es en pesos, todavía la cuenta corriente y la fuga dejan necesidades insoslayables de conseguir dólares.

 

Fuga récord

 

Para darle dimensión a lo importante que viene siendo la fuga en 2018, cabe comparar al dato acumulado del primer cuatrimestre con los de los peores años de fuga En ese sentido, 2008 fue el que cerró con el récord, todavía no superado: en aquel momento, en plena crisis financiera (y con el campo), se fugaron en total US$ 23.098 millones. Pero en el primer cuatrimestre se había llegado a apenas US$ 4.448 millones.

 

En 2016, la dolarización fue de US$ 9.951 M; en 2017, US$ 22.148 M y en el 1° cuatrimestre de 2018, US$ 8.986 M

 

Mucho más fuerte fue el primer cuatrimestre de 2009, con los coletazos de Lehman todavía, que tuvo una salida neta de US$ 7.248 millones. En 2011, que hasta hace poco ostentaba el segundo lugar en el podio, la fuga total llegó a US$ 21.504 millones y en el primer cuatrimestre ascendió a US$ 5.253 millones. Aquel año fue tan complicado en materia de drenaje de divisas para ahorro que fue entonces cuando se aplicó el tan mentado cepo cambiario para intentar, con poco éxito, ponerle un freno.

 

El que finalmente superó al 2011 fue el año pasado, que se quedó con el segundo puesto y registró una fuga total de US$ 22.148 millones. Durante el primer cuatrimestre de 2017 llegó a US$ 5.671 millones. Ahí cobra dimensión el fuerte número del primer cuatrimestre que acaba de pasar, que llevó a la fuga a US$ 8.968 millones y deja perfilado al 2018 para competirle a los años récord.

 

Pero no sólo en la fuga se vieron los primeros efectos de la corrida sino también en los ingresos de dólares para el carry trade: por primera vez el neto no colaboró con ingresos de divisas sino que dio un negativo de US$ 127 millones.

 

Rojo corriente

 

Desde ACM no prevén que la cosa mejore: “En perspectiva, esperamos que el déficit de la cuenta corriente cambiaria se mantenga estable debido a la suba del tipo de cambio nominal y la evolución del mismo dependerá de la marcha de la actividad, la cual puede mejorar el saldo de cuenta corriente en caso de aminorar el crecimiento de 2018. En mayo se verá plenamente el efecto de la corrida cambiaria contra el peso en las cuentas del balance de la cuenta financiera. Hacia delante esperamos que el BCRA pueda recomponer el nivel de reservas internacionales perdido en el mes de abril y mayo del corriente año”.

 

Junto con la fuga, que es un drenaje tan constante que ya cobró tintes de estructural, el otro número fuerte es el del déficit de cuenta corriente.

 

“En la cuenta corriente se evidencia que el déficit de bienes del mes anterior se revirtió para mostrar un superávit de US$ 508 millones Por su parte, la balanza de servicios sigue mostrando un déficit abultado, que en abril alcanzó los US$ 911 millones y en el año ya acumula US$ 4.639 millones que es el equivalente al cobro de un mes promedio de exportaciones de bienes. Dentro del déficit de servicios se encuentra el pago de tarjetas de residentes en el exterior, los cuales sumaron US$ 576 millones durante abril”, reseñó ACM. En total, en los servicios, el turismo dejó una salida de US$ 865 millones.

 

“El escaso ingreso de divisas por el endeudamiento público en abril (apenas US$ 941 millones) no pudo compensar los flujos salientes de divisas del sector privado. De esta manera, la variación de reservas alcanzó niveles que no se veían en más de dos años, negativa en US$ 5.103 millones. En abril se consumieron reservas por 58% de la emisión de enero en los mercados internacionales de deuda”, agregó ACM.

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