La construcción creció 14% en abril y lidera

Con impulso de la obra pública, se consolida como motor de la actividad económica

La construcción creció 14% en abril y lidera

 

En abril la construcción volvió a mostrar ser uno de los motores más fuertes de la economía actual: según el ISAC del Indec, la actividad del sector creció 14% interanual, incluso comparando contra un abril de 2017 que había dado un crecimiento de 10,5%, lo que dejó una alta base de comparación. Lo malo: siendo un motor clave, algunos indicadores comenzaron a dar señales de que tras la fuerte devaluación de mayo el sector iría pisando el freno.

 

Entonces se destacan dos cuestiones: por un lado la actividad en la construcción dio una nueva señal muy positiva sobre su desempeño observado. Se consolida como el sector que impulsa al resto de las actividades (como las industriales) y al empleo. Además en abril se consolidó cierta tendencia que mostró que la obra pública fue dejando de ser la que explica el crecimiento sectorial para ir dándole lugar a los privados.

 

La construcción creció 14% en abril y lidera

 

La otra cuestión preocupa: qué pasará si este motor clave confirma las previsiones de que la suba del dólar ya está pegando sobre los permisos para construcciones futuras, sobre los créditos hipotecarios y sobre el optimismo de los constructores, que cada vez más van considerando que se viene una baja de la actividad. El Ministerio de Hacienda celebró: “Lleva 14 meses consecutivos con crecimiento interanual por encima del 8%. Durante el primer cuatrimestre el crecimiento sectorial fue 14,2%”.

 

El motor

 

Para el economista jefe de Radar, Martín Alfie, la obra pública sigue siendo el motor del sector y por ende de la actividad en general: “La construcción sigue creciendo con fuerza (14%). Motor de la economía y empleo. Asfalto es uno de los insumos que más crece, por lo que las obras viales siguen siendo claves en su alza”. Pero alertó sobre un dato clave que mostró el informe publicado esta tarde por el Indec: “Un dato malo del informe es el de permisos de edificación, que es un buen proxy de la obra privada. En Abril cayó 19,6% interanual y acumula una baja de 1,6% en el año. Puede ser una señal de desaceleración”.

 

No coincidió, con la idea de que la obra pública vaya tan al frente, la analista de LCG, Lucía Pezzarini: “Como venimos señalando, el buen ritmo de la construcción se da aun en un escenario de recorte del gasto en obra pública, que desde octubre de 2017 (post-elecciones), viene cayendo en términos nominales. Esto confirmaría la hipótesis de que a la actividad la sostiene el sector privado”.

 

Lo malo: siendo un motor clave, algunos indicadores comenzaron a dar señales de que tras la fuerte devaluación de mayo el sector iría pisando el freno

 

Pero sí con la de que algunos indicadores van dando señales de freno: “Algunos indicadores comenzarían a anticipar una desaceleración. El crédito hipotecario en mayo anotó una suba mensual del 7,2%, pero en la segunda quincena del mes el crecimiento fue de apenas el 2,2%. La encuesta de perspectivas futuras también refleja un clima más incierto y de menor actividad, aun cuando no incorporan lo ocurrido en las dos primeras semanas de mayo. El porcentaje de empresas que espera bajas en para los próximos meses saltó del 6% al 23% para las empresas del sector privado, y del 11 al 28% para las que realizan obras públicas”.

 

Y agregó: “La depreciación de 23% tendrá efectos negativos. Implica un encarecimiento similar de las propiedades medidas en pesos y de los préstamos nominados en UVA (hoy en 90% del crédito hipotecario). La baja obra pública prevista para cumplir la meta fiscal será otro factor que juegue en contra”.

 

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