“Argentina estuvo bien en ir al FMI”

La visión de Monica de Bolle (Senior Fellow del Peterson Institute for International Economics), en charla exclusiva con El Economista

 

En diálogo exclusivo con El Economista, la prestigiosa economista Monica de Bolle (Senior Fellow del Peterson Institute for International Economics) defiende la decisión del Gobierno de volver al FMI.

 

Y así lo explicó. “Hace mucho se sabe que el inflation targeting en las economías emergentes no puede ignorar el efecto inflacionario del corrimiento del tipo de cambio”, dice. El famoso pass-through, tan vivito por estos lares.

 

Así, “economías parcialmente dolarizadas, como Argentina, todavía tienen un alto nivel de pass-through, aunque haya caído en otros países emergentes”, dice de Bolle. Agrega: “El gradualismo de Macri imaginaba una baja gradual pero sostenida de la inflación mientras avanzaban las reformas. El riesgo, sin embargo, era la llegada de un evento externo que pegue sobre las monedas emergentes. Y llegó nomás”, dice. “Dado que la inflación no había caído tanto (por el gradualismo), las autoridades entendieron que necesitaban intervenir con munición gruesa para evitar el loop devaluación e inflación”, explica.

 

“Argentina debería poder negociar un programa (un stand-by-agreement precautorio) con condicionamientos light dado que el Gobierno ya está comprometido con la agenda de reformas”

 

“Esa estrategia quizás operó como un boomerang porque, por tomar esas acciones (tres subas de tasas e intervenciones cambiarias que disminuyeron reservas que no eran muy altas en un comienzo), los mercados se asustaron y aceleraron su salida del peso”, señala de Bolle. “Para complicar aún más las cosas, Argentina tiene un rojo de cuenta corriente de más de 5% del PIB y, con semejante sangría de dólares, la credibilidad del gradualismo estaba destinada a ser limitada”, acota.

 

En conclusión, dice, acudir al FMI era lo correcto. “Argentina debería poder negociar un programa (un stand-by-agreement precautorio) con condicionamientos light dado que el Gobierno ya está comprometido con la agenda de reformas”, concluye y deja una reflexión teórica: “Interesantemente, Argentina es el primer caso en el que desequilibrios macroeconómicos subyacentes podían generar una clásicas crisis de Balance de Pagos con tipo de cambio flotante e inflation targeting. ¿El motivo? Cuando la presión externa es alta, la conducta de un banco central es similar a la de tener un tipo de cambio fijo”.

 

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