Urtubey se muestra como candidato con eje en la interna peronista

Su impronta ideológica, del centro hacia la derecha, lo emparienta demasiado con la oferta de Cambiemos

 

El gobernador salteño Juan Manuel Urtubey parece haber visto bandera de largada, porque ya juega como candidato, por más que haya negado su lanzamiento en cada ocasión que tuvo en estos días para promocionar su figura a nivel nacional. Recibió a periodistas de distintos medios en Salta, visitó varios programas de televisión de alto impacto, no políticos pero no ajenos a la discusión política, y mostró sus diferencias sobre la interpretación que peronistas de distintas procedencias hicieron de la intervención de la jueza federal María Romilda Servini de Cubría al PJ nacional. Incluso, diferente de la mayoría de sus pares.

 

“El peronismo viene con una crisis previa a este fallo, por lo cual este fallo no hace más que agravar esa crisis. No es que estábamos bárbaro y de repente apareció este fallo”, señaló ayer en una entrevista con el Diario Popular. “Me parece que la situación fáctica de la intervención ya está dada: el partido está intervenido. Se puede estar a favor o en contra, pero en definitiva hay una situación y nosotros tenemos que actuar en consecuencia”, insistió. Y volvió a desmarcar al Gobierno Nacional de la medida judicial. “No me consta que haya una mano del Ejecutivo”, sostuvo.

 

Su impronta ideológica, del centro hacia la derecha, lo emparienta demasiado con la oferta de Cambiemos

 

En la lectura del día después al fallo, las miradas apuntaron a Urtubey y al grupo de dirigentes peronistas, encabezados por Miguel Angel Pichetto, que se reunieron en Gualeguaychú como posibles beneficiarios. Los gobernadores, encabezados por el sanjuanino Sergio Uñac, firmaron un documento de rechazo a la intervención. No fue con firma. El salteño fue uno de los que se negó al repudio explícito. El otro fue el cordobés Juan Schiaretti, otro de los interesados en dar pelea en 2019, con la ligada de gobernadores como posible respaldo.

 

Uno de sus aliados, como se dijo, es Pichetto. Pretendía que estuviera en la reunión de la ciudad entrerriana; el salteño estuvo ausente. Pero envió señales en su favor. “El encuentro en Gualeguaychú es el tren delantero. Pero el vehículo completo está en Matheu. Y está hecho pelota. Hay que poner énfasis en el taller y después conseguimos el piloto”, dijo ante los periodistas que recibió su provincia, como consigna el sitio Letra P.

 

Los déficit y limitantes también suman y parecen ser unos cuantos. La derrota electoral ante Cambiemos, en octubre pasado, dura y sin atenuantes, le quitó halo ganador. Por otra parte, su impronta ideológica o política, del centro hacia la derecha, de raigambre conservadora, le resta espacio posible y lo emparenta demasiado con Cambiemos. Algunas de sus declaraciones parecen persistir en esa lógica. “El país está mejor. Se avanzó en algunas cuestiones y en otras no. Pero creo que los argentinos vamos resolviendo algunos problemas estructurales y en otros la solución está demorada. Al Gobierno Nacional hay que analizarlo como proceso, no como una foto. Hemos mejorado porque la economía está creciendo, pero siento que con eso no alcanza. Por eso soy partidario de plantear una alternativa superadora al macrismo, pero sin volver al pasado”, señaló en estos días. Sus posiciones en contra de la despenalización del aborto (y su apelación a la “inteligencia artificial”, cuestionada transversalmente), a su vez, refuerzan ese perfil. En tanto, el kirchnerismo sigue siendo el principal objeto de su crítica. Ya avisó que se resistirá a la buscada unidad o a unas primarias entre varios candidatos del peronismo. “O el peronismo va unido en 2019, gana Macri en primera vuelta. No tengo dudas”, dijo.

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