Se frena la creación de empleo

En febrero, el trabajo registrado cayó 0,1% contra enero, en su segunda baja en fila. El sector público destruyó 14.900 puestos y los efectos del pacto fiscal podrían profundizar la caída

 

Por Juan Strasnoy Peyre 

 

La creación de empleo registrado, que tuvo una dinámica moderada pero ascendente durante 2017, encontró un freno en el comienzo del año.  Tras la leve caída de 0,1% registrada en enero, el Ministerio de Trabajo informó ayer que los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) de febrero arrojaron un escenario similar: se perdieron 32.300 puestos en un mes, lo que implica una descenso de 0,3% (0,1% sin estacionalidad). La principal sangría se dio en el Estado y podría profundizarse en los próximos meses por el impacto del Pacto Fiscal en el empleo público provincial. Lo positivo: el trabajo asalariado privado no acompañó el retroceso general y tuvo una suba marginal de 0,1% desestacionalizado.

 

Tras un año de fuerte generación de empleo, en el que el trabajo registrado creció pero a un ritmo mucho menor que el informal, la caída del primer bimestre enciende una luz de alerta. “Creemos que la economía puede crear empleo, de hecho lo está creando. Pero necesitamos más registración”, dijo el director nacional de Estudios y Estadísticas Laborales, José Anchorena, e insistió en la importancia de aprobar “todo el paquete” de la reforma laboral: “Todas las propuestas que se están haciendo refieren a eso”.

 

Por otra parte, el funcionario destacó que la evolución interanual del total de trabajadores registrados sigue dando un saldo positivo: subió 1,8% (216.300 nuevos puestos), por encima del crecimiento de la Población Económicamente Activa (PEA). Si se toman los últimos dos años, el alza llega al 2,9% (349.000 puestos), lo que representa un virtual empate con la expansión de la PEA.

 

Anchorena celebró que el 63% de los empleos creados durante los últimos doce meses fueron asalariados: “El trabajo asalariado está liderando el cambio”. De los 216.300 nuevos puestos, 77.800 fueron en relación de dependencia en el sector privado, 33.900 en el sector público y 24.200 en casas particulares. El 37% restante corresponde a los trabajadores “independientes”: monotributistas (48.500) y monotributistas sociales (43.000). Mientras que la cantidad de autónomos se redujo 2,8% (11.200).

 

El impacto del Pacto Fiscal en el empleo público provincial (75% del total) podría profundizar la sangría en los próximos meses

 

Peligra el empleo público

 

El principal motor del retroceso del empleo de febrero fue el Estado, que achicó su planta 0,5% (sin estacionalidad) en línea con el plan oficial de ajuste que promete seguir profundizándose. Entre los 14.900 puestos perdidos en el sector, se cuentan los despidos en Agroindustria, Senasa y Hacienda, entre otras dependencias nacionales. Pero el mayor impacto hacia delante vendría de las provincias, que concentran el 75% del empleo público y que ya empezaron a achicar su personal al compás de las exigencias de la Lay de Responsabilidad Fiscal aprobada a fines del año pasado en el Congreso.

 

“Es posible que la Ley de Responsabilidad Fiscal empiece a tener sus efectos de control en cuanto al crecimiento de trabajadores en el sector público”, admitió Anchorena. Es que esa normativa impide a los gobiernos provinciales aumentar el personal por encima del ritmo de crecimiento demográfico de cada jurisdicción desde el 31 de diciembre de 2017. Si el impacto en las provincias se profundizara en los próximos meses, arrastraría a una mayor caída al empleo público en general. Con ese escenario, el sector privado debería crecer a mayores tasas para que el trabajo registrado total recupere un sendero alcista.

 

Sin embargo, el director de Estadística compartió una proyección optimista para la evolución del empleo en 2018: “Será similar a la del año pasado, probablemente con un adicional”. Como señal positiva, mencionó la mejora en las expectativas netas de contratación de personal de las empresas consultadas en la Encuesta de Indicadores Laboral de marzo, que pasaron del 5,2% del mes anterior al 5,9%.

 

Por ramas de actividad

 

En la presentación de los números del SIPA, también se desglosaron los datos del trabajo asalariado privado, que tuvo una leve suba de 0,1% en febrero, un ritmo menor al de los últimos meses de 2017. Diez de las catorce ramas tuvieron un rendimiento positivo. Las que más aportaron al alza fueron la construcción, los servicios comunitario y sociales y el comercio, mientras que la industria volvió a tener una fuerte caída.

 

La caída del trabajo industrial (5,5% desde 2015) no encuentra su piso: en febrero, se destruyeron 2.400 empleos en el sector

 

La construcción sumó 1.400 empleos, con un incremento frente a enero de 0,3% sin estacionalidad. Además, sigue siendo el principal motor del crecimiento en términos interanuales, con la incorporación de 38.200 puestos (9,1%), impulsado fuertemente por la obra pública.

 

En el otro extremo se ubica industria, que sufre un gran desensodesde el cambio de Gobierno. Entre diciembre de 2015 y febrero de 2018 destruyó el 5,5% de sus puestos laborales. En febrero, se contabilizaron 16.800 puestos menos que un año atrás, lo que implica una caída de 1,4%. En la comparación mensual sin estacionalidad, la tendencia volvió a profundizarse: tras algunos meses de desaceleración de la sangría, la última medición arrojó 2.400 empleos menos que enero (-0,2%).

 

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