“No recuerdo un momento de mayor cohesión entre empresarios y Gobierno”

El vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, ratificó el rumbo de Cambiemos en un evento del Rotary Club y prometió una baja sostenida de la inflación

 

Por Delfina Torres Cabreros

 

La historia empieza así. Era la noche de un domingo de octubre de 2015 y Mario Quintana, entonces presidente de la cadena Farmacity, estaba recostado en su habitación junto a su mujer y una de sus hijas esperando los resultados de las elecciones. No lo sabía entonces porque en sus 27 años de trayectoria en la actividad privada nunca había dudado de su vocación, pero de repente la imagen de María Eugenia Vidal –“su sonrisa”— en la televisión y la leyenda que la anunciaba como ganadora en la provincia de Buenos Aires le torcieron el rumbo. Quintana rompió en llanto. “Lloré como nunca en mi vida, lloré mucho. Me di cuenta que vivía triste y resignado a vivir en un país que no me gustaba”, confesó hoy el secretario de Coordinación Interministerial en un evento del Rotary Club que lo tuvo como disertante. Quintana, que decidió en ese momento sumarse al proyecto de Cambiemos y desde entonces ocupa un rol clave en la toma de decisiones del Presidente, defendió el plan económico del Gobierno, prometió una baja sostenida de la inflación y desdramatizó la situación de aquellos funcionarios que tienen sus ahorros en el exterior o están vinculados a empresas offshore.

 

“La inflación está bajando de manera acelerada”, aseguró el vicejefe de Gabinete y consideró que esa tendencia continuará porque “sus principales motores se están apagando”. Entre esos “motores” mencionó la desvalorización de la moneda y el proceso de reajuste de las tarifas, que luego del reciente aumento del gas estaría llegando a su fin. En este punto, el funcionario también se refirió a las discusiones paritarias y resaltó la importancia de pactar en base a la inflación concreta y no a las expectativas. Según dijo, esto pudo lograrse el año pasado mediante la cláusula gatillo y este año sin necesidad de recurrir a esa herramienta, con acuerdos que cerraron en torno al 15%.

 

Frente a la audiencia reunida en el Sheraton Libertador, Quintana sostuvo que no recuerda otro momento del país en el que haya habido “semejante cohesión de rumbo entre empresarios y Gobierno”. Sin embargo, lanzó un dardo para aquellos “sectores que se adecuaron a reglas del juego que no son las de un mercado virtuoso”, una Argentina en la que “ganaban los amigos del poder” y donde los “privilegios vencían al valor agregado social”.

 

Según sus números, el peso del Estado sobre la economía se redujo tres puntos desde 2015 y cayó dos puntos la carga tributaria sobre el sector privado de la economía. De todos modos, Quintana reivindicó el gasto público al señalar que desde el Gobierno no creen “en el derrame”. “No podemos creer en que millones de argentinos esperen que algún día les va a tocar”, justificó. En este sentido, destacó la política de ingresos del gobierno kirchnerista y señaló la intención de continuar fortaleciéndola. Pese a esa concesión, Quintana no pudo evitar las críticas a la administración anterior. Ubicó en uno de los puntos de su plan el ordenamiento de la macroeconomía como parte de una estrategia destinada a “evitar la megacrisis a la que nos acercábamos” y denunció que “hubo un plan sistemático para destruir el sistema de precios”.

 

 

La conferencia, parte del ciclo “Cómo veo la Argentina”, se produjo en simultáneo con la presencia del ministro de Finanzas, Luis Caputo, en el Senado. Quintana respaldó a su compañero de equipo al señalar que las offshore son “un mecanismo utilizado por jugadores y empresas internacionales que, si está declaradas, no tiene nada de negativo” y denunció “un escaneo hipócrita sobre el pasado de quienes se han sumado al cambio de la política”.

 

Asimismo, admitió que al momento de sumarse al Gobierno él tenía sus ahorros en el exterior, pero decidió repatriarlos en 2016 a modo de gesto “simbólico”. Sin embargo, señaló que “no tiene juicios de valor” sobre quienes no lo hicieron y consideró que no es algo que cambie la ecuación de la economía. “No conozco ni un inversor que haya preguntando donde tenía la plata yo o mis compañeros de gabinete.  Tienen preguntas más inteligentes”, alegó. De esta manera desdramatizó los dichos del ministro de Energía, Juan José Aranguren, quien unos días atrás declaró que todavía tiene sus ahorros en el exterior porque necesita “recuperar la confianza” en el país antes de ingresarlos.

 

Pese a su importancia creciente en el armado de Cambiemos –Quintana es junto a Marcos Peña y Gustavo Lopetegui uno de los asesores más determinantes en las decisiones del Presidente– el vicejefe de Gabinete rechazó la posibilidad de ser candidato en las elecciones de 2019, aunque todo indica que trabajará para que la coalición que lidera Mauricio Macri prolongue su estadía en la Casa Rosada. “Tenemos que darle continuidad al proceso de transformación –señaló–, y ganar le daría sustentabilidad”.

 

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