Paliativos por las tarifas: los ojos en el déficit fiscal y el plan reelección 2019

La tormenta política que amenazaba a Cambiemos fue rápidamente abortada por el mismo Mauricio Macri

 

Por Leandro Gabin 

 

La tormenta política que amenazaba a Cambiemos fue rápidamente abortada por el mismo Mauricio Macri. Los aumentos tarifarios no se frenan, por lo menos los que están anunciados, si bien habrá cuotas y un esquema de aplanamiento para que no se transforme en una bola de nieve en los meses de mayor consumo de gas. Ganaron la pulseada interna los ministerios de Hacienda, por un lado y Energía y Minería, por el otro. Por un lado, los veedores de que las metas de reducción de déficit se cumplan (el equipo de Nicolás Dujovne) y el ejecutor de que la maraña de subsidios desaparezca como Juan José Aranguren.

 

En el Gobierno veían inadmisible dar marcha atrás o contemplar un freno a los aumentos después de las audiencias públicas en las que se discutieron los incrementos. Saben, además, que lo que no hagan ahora no lo pueden hacer más adelante. Cada medida que se dilata los acerca a la campaña electoral del 2019. Incluso algunos observadores creen que los aumentos que quedan para el segundo semestre podrían ser contemplados. No dar malas noticias es parte de las necesidades políticas de un Gobierno que ve caer su imagen positiva por la inflación y el tibio repunte de la economía. Pero la visión del oficialismo es que no hay que escaparle a la “realidad”. Léase, hay que pagar lo que valen las tarifas para que las empresas inviertan y aumenten la producción.

 

En el Gobierno veían como inadmisible dar marcha atrás o contemplar un freno a los aumentos después de las audiencias

 

“No hay magia en esto. Alguien tiene que pagar, no se puede vivir de arriba toda la vida. La perversión del kirchnerismo hizo creer que eso era posible”, recordó una fuente oficial. “No hay forma fácil de subir tarifas. Ojalá gestionar fuera dar siempre buenas noticias, siempre regalar plata. Es la parte fácil y la forma fácil. Patear la pelota para adelante. Que resuelva el próximo”, escribió Luciano Cohan, el Subsecretario de Programación Macroeconómica del Ministerio de Hacienda, en Twitter. El funcionario desplegó una batería de datos para explicar la situación que heredó el Gobierno con el tema tarifario.

 

  • Entre el 2000 y 2015 los precios de la economía subieron 1.400%. La tarifa de electricidad en el Area Metropolitana de Buenos Aires subió 30%
  • En simultáneo, subía el costo de generación de esa energía. Producir un megawatt/hora en 2003 costaba unos US$ 10, y producirlo en 2015 costaba unos US$ 70 (se multiplicó por siete). El Estado llegó a pagar US$ 120 en 2011 mientras que los usuarios pagaban US$ 10 en 2015.
  • Entre 2003 y 2015 el país gastó 24 puntos del PIB en subsidios a la energía y combustibles. A precios de hoy eso son unos US$ 150.000 millones
  • Con ese dinero se soterra 75 veces el Tren Sarmiento, se paga toda la deuda pública con el sector privado y sobra plata. Equivale a 2,5 veces las reservas que hoy tiene el Banco Central y 6 veces las que dejó el kirchnerismo.

 

Las cabezas del equipo económico, sin embargo, se enteraron de las negociaciones por las tarifas después de que se haya pautado la reunión del jueves en Casa Rosada. Sucede que tanto Dujovne como Luis Caputo están en Washington para participar de las reuniones de primavera del FMI y la segunda Reunión de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales del G20. “Sería una barbaridad que dieran marcha atrás con los aumentos. Más aún porque están prácticamente terminados y lo que queda es muy poco”, decía el ejecutivo de un banco argentino que participa de las reuniones por el G20. Según este banquero, que al igual que el equipo económico se enteró ya estando en Washington de lo que sucedía en Casa de Gobierno, “sería un retroceso para el país ya que el mundo vería falta de poder política de Cambiemos si tuviera que retroceder”. “La comunidad inversora ya ve a Macri reelecto en 2019. Con matices, este Gobierno convenció a los inversores de que hoy se puede apostar por la Argentina”, aseguró.

 

Por lo pronto el Gobierno, que tiene varios flancos abiertos, se encargó de cerrar el del dólar. Anestesiado, ahora la apuesta en el mercado financiero volvió a ser la del carry-trade. Federico Sturzenegger les regaló un seguro de cambio a los inversores el lunes cuando avisó que subirá las tasas y que el dólar seguirá tranquilo en los próximos meses. Toda una declaración. En las mesas de dinero de los grandes bancos ya observaron que hay ingreso de divisas del exterior para posicionarse en pesos. Esa tendencia, dicen, continuará si bien no esperan un aluvión ya que se sigue monitoreando el contexto internacional.

 

“No hay magia en esto. Alguien tiene que pagar y no se puede vivir de arriba toda la vida”, dice una fuente oficial

 

De todas formas, las menores tensiones a partir de la intervención oficial en marzo no se vieron reflejadas en los datos del BCRA. Publicó el Balance Cambiario y allí se conoció que en términos brutos, las compras de billetes de residentes en los bancos totalizaron US$ 3.167 millones, aumentando US$ 937 millones respecto del mes previo. En línea con este comportamiento, estas compras fueron realizadas por unos 900.000 clientes, cantidad que representa un incremento de 120.000 clientes respecto a lo observado en febrero de 2018.

 

Pero esa podría ser una foto vieja. Cuentas en las mesas que en las últimas semanas cayó mucho la demanda de divisas. De hecho, algunos dicen que a la mitad. Eso se verá recién en mayo cuando el BCRA publique lo que sucedió este mes.

 

Por lo pronto, el último informe de EcoGo dice que en las semanas que siguen, en plena estacionalidad de la liquidación de divisas y con un BCRA que ya dio señales de marcar un techo de corto plazo al dólar en medio de las altas lecturas de inflación general y núcleo y el aumento en las expectativas de inflación, es posible que la “reactivación” del carry trade ayude al BCRA a retirar los pesos excedentes de la última licitación de Lebac sin necesidad de intervenir en el mercado de cambios. “Vale recordar que desde el 5 de marzo, cuando el BCRA comenzó con sus intervenciones, el posicionamiento en la Lebac más corta rindió 4% efectivo en dólares”, recuerdan para explicar la tranquilidad actual del mercado cambiario.

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