La triple crisis de la ciencia

El Conicet y el MinCyT están sufriendo una crisis de sentido, institucional y presupuestaría

 

Por Juan Manuel Antonietta

 

El rol de la ciencia está siendo fuertemente cuestionado por muchos expertos en la materia y la opinión pública. El Gobierno está sacando el pie del acelerador en materia de Ciencia y Técnica (CyT) en un contexto en el que la ciencia está atravesando una triple crisis: de sentido, de presupuestaría e institucional. Institutos de mucho prestigio han visto reducido en 20% nominal sus partidas presupuestarias en 2018 y los ingresos a la carrera de investigación del Conicet han bajado a más de la mitad: desde los más de 900 ingresos de 2015 a 450 abiertos en 2018. En este contexto, el fantasma de la fuga de cerebros podría volver a recorrer Argentina, dada la gran cantidad de becarios doctorales que se encontrarán con un cuello de botella en los próximos ingresos.

 

Problemas de sentido

 

Para el sociólogo Daniel Schteingart, la ciencia es la madre de todas las batallas del desarrollo económico. “Los países que se desarrollaron son los que tuvieron la capacidad de absorción y de creación de conocimiento”, señala y ejemplifica con los casos de Corea e Israel que gastan arriba de 4% de su PIB en I+D. El investigador que fue invitado a participar en la preparación del Plan Argentina Innovadora 2030 explicó a El Economista que “el Gobierno sabe de la importancia de la ciencia, pero no se entiende por qué complican el asunto en el Conicet teniendo en cuenta que es un impacto fiscal en el margen y hay muchísimos factores de mayor peso”. Por ejemplo, opinó que “lo que los jueces no pagan de Ganancias es muchísimo más que lo que ahorra de Conicet”.

 

Para Fernando Peirano (UNQui), por las características que alcanzó Argentina hasta ahora y para mejorar su productividad (que está estancada hace décadas), la mejor salida es combinar recursos naturales y capacidad productiva con conocimiento. “Sin esta combinación va a ser muy difícil salir adelante”, dijo. Con respecto a la visión del Gobierno, explicó que “en el discurso y en las acciones, la apuesta es a tecnologías importadas y actores extranjeros, apuntando al emprendedurismo y no al conocimiento científico y tecnológico”, marcando un cambio en el patrón de desarrollo.

 

Ante el mito de que las investigaciones del Conicet son mayormente en ciencias sociales, Schteingart explicó que solo uno de cada cuatro son de estas disciplinas y eso está en línea con el 30% que posee México en esa área o el 25% de Noruega.

 

Problemas presupuestarios

 

En diálogo con El Economista, Jorge Aliaga, ex decano de la Facultad de Exactas de la UBA, explicó que si bien el presupuesto del Conicet se ha mantenido en términos reales, sus gastos de funcionamiento se han visto comprometidos dado el incremento de más de 1.700 investigadores que se aprobaron en 2014 y 2015, que recién comenzaron a cobrar sus salarios plenamente en 2016 y 2017, respectivamente. “El presupuesto del Conicet debería haber subido sólo por los ingresos entre 5% y 7% real en pesos para sostener su normal funcionamiento”, indicó Aliaga. Las reducciones de 20% nominales para pagar gastos de funcionamiento vienen de este redireccionamiento de fondos que antes iban a institutos a pagar sueldos.

 

Peirano explicó que “los salarios se están actualizando menos que la inflación y está comprometido el funcionamiento de los institutos de investigación ya que las partidas para gastos se recortaron”

 

Peirano explicó que “los salarios se están actualizando menos que la inflación y está comprometido el funcionamiento de los institutos de investigación ya que las partidas para gastos se recortaron” y detalló que “el gasto en recursos humanos supera el 95% del presupuesto y no es algo normal”. El argumento del MinCyT es que están logrando incorporar 450 investigadores por año (un número bastante alto para el organismo) y sosteniendo el presupuesto en el medio del plan del Gobierno de reducir el déficit fiscal. Para Aliaga, no obstante, dado que no hay otros organismos que puedan absorber investigadores, la reducción es brutal con respecto a los más de 900 que ingresaban en 2015 y la gran cantidad de becarios en formación que hay actualmente.

 

Problemas institucionales

 

En la actualidad, el plan Argentina Innovadora 2020 que se impuso durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner fue discontinuado por Mauricio Macri debido a que para el actual Gobierno el plan era demasiado ambicioso y no respondía a las necesidades económicas del país. Así, se comenzó a confeccionarse un nuevo plan (Argentina Innovadora 2030) que ahora está en discusión.

 

Peirano explicó que “la ley marca que debe estar vigente un plan de CyT”, algo que hoy en día no está ocurriendo y agregó: “Los órganos de decisión de los principales ámbitos no están funcionando con normalidad, como es el caso de Roberto Salvarezza, no nombrado en el consejo directivo del Conicet”. Para Aliaga, en la práctica no existe plan y es extraño que se haya derogado el Argentina Innovadora 2020 dado que lo realizó la misma gestión que actualmente conduce el MinCyT en 2014, hace sólo tres años.

 

El futuro

 

En este contexto de recorte se abren los interrogantes sobre una posible vuelta de la fuga de cerebros. Peirano concluyó: “Cuando hay crisis de recursos, crisis institucional y crisis de sentido, es muy difícil que una persona decida invertir sus años de vida y su vocación en un contexto tan desfavorable. El que decide hacer ciencia invierte su vida en hacerla y espera que sea acompañada con recursos e instituciones. La certidumbre es lo que más se dañó desde el 2015 a la fecha. Se perdió la certidumbre de que Argentina apuesta por la ciencia”. Para los especialistas, el Gobierno debería tomar nota en la confección del Argentina Innovadora 2030 de que debe buscar la mayor participación posible para poder captar todas las voces y opiniones. Al ser planes de largo plazo, es peligroso no lograr consensos porque se corre el riesgo de que los planes sean efímeros y, al próximo cambio de Gobierno, se discontinué una política que requiere de gran estabilidad para obtener logros. “Se está soltando el pie del acelerador de la investigación. No es una prioridad máxima dentro de la agenda del Gobierno y debería serlo”, concluyó Schteingart.

 

“Se está soltando el pie del acelerador de la investigación. No es una prioridad máxima dentro de la agenda del Gobierno y debería serlo”, concluyó Schteingart

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10 Comments

  • Claudio Castro dice:

    Yo me pregunto que sentido tenía hacer ciencia en un país que se dirigía al modelo venezolano en materia de corrupción y narcotráfico. Con una industria q no crecía y perdía exportaciones todos los anos. Y si era tan exitoso el desempeño científico antes de 2015: por qué el país tiene tan pocas patentes incluso en términos latinoamericanos? Las 900 ingresos fue una excepción de fin de ciclo más que la regla

    • Marcos Baez dice:

      Totalmente de acuerdo.

    • Daniel dice:

      La única manera de mejorar la ciencia argentina, tanto en su componente científico como tecnológico, es INVIRTIENDO un mayor porcentaje del PBI en CyT, incrementando la masa crítica de investigadores, brindando fondos para financiar los desarrollos e investigaciones, dando previsibilidad al sistema científico, construyendo laboratorios de primer nivel, fomentando la investigación aplicada y modificando la ley de patentes que actualmente entorpece los desarrollos tecnológicos argentinos. La ley de patentes argentina es obsoleta, y el proceso de patentamiento puede demorar décadas y de esa forma los desarrollos terminan perdiendo valor o son captados y patentados en el exterior. Por otro lado, la ciencia argentina siempre tuvo un como componente predominante a la ciencia básica, y ese componente es de los mejores a nivel regional (o al menos lo era hasta 2015), como lo demuestran los índices de producción científica (Scimago).

    • Carlos dice:

      Partiste de una hipótesis falsa por lo que tu respuesta es incorrecta. Me gustaría saber a que te dedicas y cuales son los argumentos que avalan tus afirmaciones. Si algún día consigues información precisa vas a terminar contradiciendote a vos mismo.

  • Marc dice:

    ¿Cambio de modelo de desarrollo?…ó ¿apostar a que las inversiones extranjeras traigan y compartan su tecnologia?. Nadie en el mundo trería conocimiento relevante a otro país. Solo partes de procesos repetitivos o de bajo costo. La lógica es pensar mal y suponer que no desean que argentina presente un potencial desarrollo a futuro, ya que los funcionarios y la élite de poder no viven en este país, podrían hacerlo en cualquier otro….Digamos que no es una lógica muy lógica, pero es una posibilidad…

  • Dario dice:

    La apuesta de Macri en ciencia es mínima. Sin embargo, no es algo nuevo. Los últimos años de la doña solo se invirtió en pagar sueldos e incrementar la planta. La forma exponencial de crecimiento de la planta, frente a una desinversión en espacio físico y equipamiento (nada más difícil que entrar un equipo al país que con Cristina) era clavarse una tumba con una pala diferente

  • Alejandro dice:

    Cuál es el sentido de incorporar 900 personas al año a una institución científica si el 95% del presupuesto va a pagar salarios, con qué instrumental hacen ciencia? No creo que ese 5% restante alcance para proveer todo lo que necesitan. Y no es cierto que la mayoría de las becas del conicet estén en el area tecnica mas bien la ptoporcion es la inversa, de cada 4 becas 3 son de estudios relacionados a las ciencias sociales y sólo uno a técnica y ciencia propiamente dicha.

  • Sol dice:

    ¿En que cabeza cabe que un país se desarrolle sin ciencia, sin industria? No existe.
    Que sentido tiene esperar el aporte extranjero cuando hay en el país recurso humano de sobra para desarrollarse de adentro hacia afuera.
    Invertir en ciencia, es invertir en el crecimiento de una sociedad, apoyando a quienes se formaron, motivando a los jóvenes que deben elegir una carrera, aprovechar el avance de las tecnologías, DE SA RRO LLAR NOS. Un país que no apuesta al desarrollo, desarma oportunidades y no crece para adentro es un país que se cae del mapa.

  • Pablo Grigera dice:

    No tiene sentido discutir sobre cosas ya sabidas y batallas ganadas. Ya aceptado por (casi) todos que si se corta el Presupuesto real (mas alla del ajuste fino sobre donde priorizar el financiamiento , discusion TOTALMENTE valida y sobre la que la opo deberia focalizar) la cosa no va a ir bien. El tema es si a los neoliberales les importa “la cosa” . Han demostrado historicamente que mas bien no.

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