La logística: elemento clave para la competitividad y el desarrollo del país

¿Cómo se desempeña Argentina en un área clave?

Por Laura Cuccaro (*)

 

La logística incluye las actividades que aseguran la entrega de la mercancía al cliente, es decir, el proceso de transportar los bienes desde el lugar de su producción hasta el punto en que el producto es comercializado o entregado al consumidor final. Así, cruza transversalmente a prácticamente todos los procesos de producción y comercialización de bienes. Un buen desempeño logístico contribuye a la mejora de la competitividad del comercio exterior y a un comportamiento más eficiente del mercado interno.1 En este artículo se analizan los componentes de los costos de esta actividad, el desempeño relativo de Argentina a nivel global y regional y la evolución de los costos logísticos del país en lo que va del siglo.

 

Los costos logísticos y el desempeño relativo de Argentina

 

Los costos logísticos se pueden dividir en tres grandes grupos: i) costos de transporte: son los más relevantes, representan aproximadamente en promedio 40% de los costos logísticos de América Latina y su eficiencia está determinada fundamentalmente por la calidad de la infraestructura y del transporte de carga; ii) costos de almacenamiento: componente estratégico que contabiliza en promedio entre el 20% y el 30% del total e incluye, entre otros, los costos de alquiler de los espacios de almacenaje y maquinaria, y; iii) costos de gestión.2

 

Medir el desempeño logístico es complejo y no existe un indicador completo que permita evaluar de manera integral la gestión logística. Existen costos medibles, como el valor de la mano de obra, del combustible, de la seguridad contratada y de los alquileres; mientras que la actividad también presenta costos ocultos y contingentes de difícil medición, como los son el estado de la infraestructura del país, las regulaciones, la litigiosidad laboral, los robos, los feriados y el incremento de la oferta de productos.

 

Si bien se requieren de grandes inversiones para el desarrollo y la mejora de la calidad de la actividad, no sólo se reduce a ello, ya que la logística abarca diversas dimensiones que requieren tanto de la participación pública para incrementar la competitividad y la oferta exportable, como de la empresarial, con la estrategia de minimizar los costos logísticos totales. En efecto, de la comparación del Índice de Desarrollo Logístico (IDL) elaborado por el Banco Mundial3 en 2016 y la tasa de inversión promedio durante los diez años previos (para 145 países) se desprende que no hay una relación directa entre el gasto en capital y la calidad de los servicios logísticos.

 

El IDL para Argentina, al igual que para diversos países de la región, reflejó un deterioro en términos absolutos y relativos, ya que su posición global pasó del puesto 45 en 2007, al 66 en 2016 —de un total de 160 países contemplados en el índice—. Se destaca la caída en la calidad de los servicios logísticos que fueron los que tuvieron históricamente el mejor desempeño en el ranking de nuestro país. Comparando con los países de América Latina, Argentina alcanzó un nivel similar al de Uruguay e inferior al de Brasil, México y Chile.

 

 

Este retroceso de los servicios logísticos es resultado de un conjunto de factores, entre otros: i) una matriz de carga sesgada al transporte por carretera (al menos 90% del total); ii) el estado de la infraestructura vial, portuaria y aeroportuaria, así como de los pasos fronterizos4; iii) la matriz energética; iv) el encarecimiento de los servicios de distribución urbana; v) la deficiente información y gestión logística.

 

Evolución del costo logístico en Argentina

 

El desempeño logístico deficiente significa altos costos.5 Según un estudio reciente para ocho países de América Latina, Argentina es el que presenta los mayores costos logísticos relativos: resultan un 32% más caros que en Brasil y casi triplican a los de México.6 El resultado de este trabajo de campo señala que la principal fuente de discrepancia en el valor de los servicios proviene del costo de la mano de obra.

 

Dadas las características del servicio en Argentina, la mano de obra mantiene una importante participación en los costos, ya sea que se trate de una prestación pura de distribución, pura de almacenamiento o mixta (en todos los casos la participación se ubica en torno al 60% del total). En tanto, el tipo de cambio incide directamente sobre al menos el 20% del total, a través de los combustibles y de los alquileres (de espacios de almacenaje y maquinarias).7 En este contexto, desde 2001 hasta 2008 los costos logísticos domésticos (incluyendo transporte) casi se duplicaron en valores reales; mientras que a partir de 2009 crecieron a tasas similares a la de los precios minoristas.

 

 

Los desafíos que enfrenta el país para mejorar la relación precio-calidad del servicio abarcan varias dimensiones, por lo que plantea una agenda compleja y transversal en la que se combinan inversiones con intervenciones de gestión pública y privada a lo largo de la cadena de producción. El sector se enfrenta además a importantes cambios dado el creciente volumen de operaciones electrónicas que determinan distintos tipos de entrega, consumidores más exigentes, la irrupción de software de gestión y sistemas inteligentes de almacenamiento y la utilización de dispositivos móviles para gestionar y dar seguimiento a entregas en tiempo real.

 

Algunas de las iniciativas recientes apuntan a mejorar el desempeño del sector, como lo son el plan de infraestructura nacional, que incluye elevar la inversión en infraestructura desde 2,6% del PIB en 2017 a 3,5% en el presente año —el rol estratégico de la inversión en infraestructura está dentro de prioridades de Argentina para el G20 en 20188 — y diversas reglamentaciones que permiten agilizar gestiones administrativas para la mejora de la calidad del servicio.

 

(*) La columna fue publicada originalmente en Ideas de Peso

 

Referencias

1 Diversos estudios encuentran que existe una relación inversa entre los costos logísticos y los flujos de comercio interno y externos: José Barbero y Lucio Castro (2010), Guasch (2011) y Rodríguez (2012).
2 “Guía de logística. Aspectos conceptuales y prácticos de la logística de cargas 2015” – Banco Interamericano de Desarrollo; 2016.
3 En base a encuestas a profesionales logísticos. Surge de un cuestionario estandarizado elaborado por el Banco Mundial que se divide en dos partes: una internacional y otra nacional. Cubre 160 países; tiene periodicidad anual desde el año 2006.
4 En un post previo de este Blog se abordó el impacto de la calidad de la infraestructura en la productividad de los factores de la producción y la mejora de la competitividad y de la capacidad de exportación de la economía.
5 Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD) los costos logísticos para América Latina representan entre el 18% y el 35% del valor de los productos (24,5% promedio), comparado con un 8% para los países de la OECD o 9% para los Estados Unidos. A nivel macro, los costos logísticos en los países de la OECD computan 9% de su PIB, en tanto que para la región alcanzan entre el 16% y el 26% de su PIB.
6 “Análisis de Indicadores Logísticos Regionales”, 2017, elaborado por la Asociación Latinoamericana de Logística. Incluye Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, México, Paraguay, Perú y Uruguay.
7 “Los costos ocultos y contingentes de la actividad logística”; Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (CEDOL). Según especialistas del sector, en Argentina al menos aproximadamente el 40% de los costos logísticos domésticos estarían dolarizados.
8 Ver publicación previa en este blog “¿Por qué la inversión en infraestructura es una de las prioridades de Argentina para el G20 en 2018?”.

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *