La industria frigorífica marcada por la sequía

La faena y el consumo de la carne vacuna se mantienen firmes, pero los precios de la hacienda caen, según Ciccra y ABC

 

El fenómeno del déficit hídrico demuestra que no es sólo una preocupación de los agricultores, sino que también pone en alerta el futuro de la industria frigorífica. Ayer, la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra) y el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), en sus respectivos informes mensuales correspondientes a marzo, coincidieron en que el mes pasado tanto la producción de carne como el consumo de ese alimento mostraron firmeza, pero el fenómeno climático provocó una caída en los valores de la hacienda.

 

En un tobogán

 

Para Ciccra, la sequía ya impactó negativamente en el rodeo y en los precios de la hacienda. En este sentido, indicaron que debido a la falta de agua en el tercer mes del año el precio de la hacienda en pie comercializada a través del Mercado de Liniers exhibió una importante corrección a la baja, con la cual casi anuló toda la suba observada durante febrero, y así, el precio promedio disminuyó 7,8% mensual. Ante este escenario, Miguel Schiariti, presidente de la cámara, alertó: “De la rudeza de la sequía dependerá la evolución de la faena y si la recomposición de stock se mantiene o cae al ritmo del achicamiento de los rodeos que los productores se vean obligados a hacer”.

 

En la misma línea, Mario Ravettino, presidente de ABC, explicó: “La sequía ha incidido en este contexto, volviéndose a observar una elevada participación de hembras en el total sacrificado. Orilló el 45%, manteniendo el diferencial de tres puntos en relación a 2017, un porcentual que si bien no es alarmante, tampoco permitiría prever la expansión de las existencias ganaderas”. Para Ravettino, la seca afectó mucho y advirtió: “Vamos a tener problemas con la materia prima. También observamos que los animales se están liquidando antes de tiempo, además de liquidarse hembras y también terneros que no llegaron al kilaje necesario”. En sintonía, desde Ciccra, indicaron que en marzo hubo destete precoz y, la consiguiente sobreoferta de terneros. “Este acontecimiento provocó la caída del precio del ternero de entre tres y cinco pesos por kilo, y la caída de precios de todas las categorías fundamentado por la necesidad de los productores de achicar las existencias en el campo”, precisó Schiariti.

 

Firmes

 

De acuerdo al relevamiento de Ciccra, durante el tercer mes del año, la faena de hacienda vacuna resultó inferior a la de marzo de 2017, debido a la menor cantidad de días hábiles. Si se corrige la faena por la cantidad de días hábiles, en términos interanuales resultó casi 6% superior. La misma solidez de los números industriales fue destacada por Ravettino: “Al considerar el promedio diario de animales sacrificados se observa que superó a enero de 2018 y que también fue el nivel más alto desde 2009 para el mes de marzo”, detalló. Si bien el empresario reconoció que el período comentado es atípico por la incidencia de Semana Santa, subrayó: “Todo indicaría que la faena de vacunos se mantiene firme aunque amesetada en un nivel que oscila en las 1,1 millones de cabezas”.

 

En lo que se refiere al consumo per capita de carne vacuna, de acuerdo al reporte de Ciccra, se ubicó en 58,3 kg/año en marzo, al considerar el promedio móvil de los últimos doce meses. En términos interanuales mostró una mejora del 4,3%. Por su parte, Ravettino, con una cifra semejante, expresó: “La oferta de carnes bovinas permitió un crecimiento del consumo local: estimando un volumen de exportaciones similar al que se ha venido registrando, fue equivalente a casi 59 kg/ año, que está sensiblemente por encima del promedio alcanzado en 2017, lo que constituye un dato importante habida cuenta del volumen embarcado”.

 

Peso mínimo

 

En este contexto, cabe mencionar que ayer el Ministerio de Agroindustria mediante la resolución N°66/2018 publicada en el Boletín Oficial, resolvió bajar el peso mínimo de faena de animales bovinos de las categorías mamones y terneros (hembras) de 165 kgs la res con hueso a 143 kgs, hasta el 30 de junio. Al respecto, el ministro Luis Etchevehere, explicó: “Esta medida se implementó debido a la necesidad alivianar las exigencias a la actividad ganadera de las provincias que están en déficit hídrico y acompañar los esfuerzos de los productores pecuarios en este difícil contexto”.

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