Idesa: “El problema no es el dólar sino la inflación”

“Para evitar los traumas y las preocupaciones que generan las devaluaciones y los tarifazos hay que bajar la inflación”, dice su informe

El dólar alcanzó los $21, el BCRA subió las tasas 300 puntos y vendió reservas por más de US$ 4.000 millones en pocos días y el precio del “billete” volvió a las primeras planas. Eso genera inquietud y preocupación porque, como dice Idesa, “existe una larga experiencia de que las devaluaciones vienen asociadas a crisis” pues, entre otras cosas, “termina repercutiendo en el nivel general de precios”. A la vez, en una nota más subjetiva, denota cierto descontrol de la política económica.

 

Pero, según Idesa, el problema no es el mercado cambiario per se sino la alta inflación que, ciertamente, no cede, más allá del optimismo oficial. “Si se quiere tranquilizar el dólar es clave bajar sustancialmente la inflación”, dice Idesa en su tradicional informe dominical. Y, allí, el problema excede a Reconquista 266. “Es el resto de los funcionarios los que deben tomar medidas más enérgicas para controlar el crecimiento del gasto público y reducir los desequilibrios de las cuentas públicas”, dice Idesa. Así, concluye, “será factible bajar la inflación y, con ello, tener un mercado cambiario más tranquilo”.

 

“Si se quiere tranquilizar el dólar es clave bajar sustancialmente la inflación”, dice Idesa

 

“Las devaluaciones son la manifestación de la muy precaria situación fiscal”, dice Idesa. Y la precariedad sigue latente. “Es cierto que en los 3 primeros meses del 2018 se observó un importante ahorro fiscal del 20% gracias a la reducción de los subsidios a la energía. Pero esto fue más que compensado por un incremento del 30% del principal gasto del Estado nacional, que es el previsional, y del 100% en el pago de intereses de deuda pública. Esto llevó a que el déficit total pase de $540.000 a $66.5000 millones, o sea, crezca en $125.000 millones en sólo los 3 primeros meses del año”, dice el reporte.  Y, como agravante, las herramientas para moderar el crecimiento del gasto público están siendo fuertemente cuestionadas en el Congreso.

 

“Las devaluaciones son la manifestación de la muy precaria situación fiscal”, agrega el reporte

 

“Al exagerar las bondades del gradualismo se pierde conciencia de los costos sociales del alto déficit fiscal. La devaluación es consecuencia de la inflación y, ésta, del alto desequilibrio en las finanzas públicas. Para evitar las devaluaciones es necesario asumir de manera más seria la organización del sector público. Un tema central es la reforma integral del sistema previsional. Puntos claves son tender a la eliminación de los regímenes especiales que les permite a ciertas personas jubilarse antes, aportar menos o cobrar prestaciones mayores. También hay que revisar la regla de pensión por cónyuge que duplica los beneficios ya que a las personas que ya tienen jubilación les brinda un segundo beneficio (pensión derivada) cuando su cónyuge fallece”, dice Idesa, a modo de ejemplo.

 

“Para evitar las devaluaciones es necesario asumir de manera más seria la organización del sector público”, concluye el reporte

 

“Que el dólar y las tarifas acompañen a la dinámica del nivel general de precios es la menos peor de las alternativas. Para evitar los traumas y las preocupaciones que generan las devaluaciones y los tarifazos hay que bajar la inflación. Esto pone en evidencia la importancia de ordenar estructuralmente las cuentas públicas”, concluyen.

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