El futuro de la industria automotriz

Tal como muchos consideran, estamos viviendo “la era del cambio”, y la industria automotriz no es ajena a esa realidad

 

Por Jorge Zabaleta Socio de PwC Argentina

 

Tal como muchos consideran, estamos viviendo “la era del cambio”, y la industria automotriz no es ajena a esa realidad.

 

La permanente evolución tecnológica genera cambios constantes a todo nivel, y uno de los grandes desafíos consiste en adaptarse a esa realidad cambiante. Ya no alcanza con aprender a manejar una nueva tecnología, sino que tenemos que aprender que, esa nueva tecnología, será superada en un plazo muy corto, y así seguirá ocurriendo una y otra vez.

 

En definitiva, tenemos que aprender a convivir y a adaptarnos al cambio permanente.

 

Hasta hace no muchos años, la industria automotriz era muy localizada, con modelos y tecnologías diferentes en cada país y en cada región. Actualmente, nos encontramos ante una industria muy globalizada, en la cual diferentes regiones comparten modelos, tecnologías, partes fabricadas en un país se integran a vehículos fabricados en otro, los cuales , a su vez, son vendidos globalmente. Esta industria más globalizada nos expone a una mayor velocidad en la aparición de cambios tecnológicos.

 

Hoy en día, la mayoría de los fabricantes invierten muchos recursos en el desarrollo de vehículos alimentados por fuentes de energía alternativas. Los vehículos de hidrógeno, con motores híbridos o eléctricos ya son moneda corriente. El desafío de la incorporación de la “Internet de las cosas” a los vehículos también está en pleno desarrollo. Podemos ver muchos ejemplos de vehículos autónomos, e innumerables ejemplos de tecnología en el desarrollo de vehículos industriales (agrícolas, transporte de pasajeros y mercancías, etcétera).

 

Sin embargo, en la agenda de los CEO de esta industria, además de la incorporación de tecnología hay otro cambio que se está dando en la modalidad de uso del vehículo por parte de los consumidores, que se está reflejando en nuevas estrategias de negocio dentro de la industria.

 

Muchos usuarios hoy se preguntan cuál es el sentido de tener un auto estacionado durante la mayor parte del día, generando costos fijos (seguros, patentes, estacionamiento, costo financiero del capital inmovilizado, etcétera) cuando en su teléfono celular tiene acceso a empresas de servicios de taxis, Uber, car sharing y demás. También muchos otros se preguntan qué tan lógico resulta mantener un auto grande, para cubrir necesidades familiares, cuando la mayor parte de los días, los usan solamente una o dos personas.

 

Ante estos planteos, las automotrices han empezado a redefinir su negocio, empezando a convertirse en empresas prestadoras de soluciones de movilidad. De esta manera, planean cambiar el perfil de su cliente. En vez de buscar un comprador de un vehículo, pasarán a buscar un cliente que esté dispuesto a pagar un abono mensual, que le dará derecho a usar un vehículo (con o sin chofer, familiar o pequeño, deportivo o de carga), dependiendo de su necesidad en cada momento. Esta nueva realidad, ya existe y está en pleno desarrollo en los países más avanzados. En nuestro país, las empresas ya han comenzado los estudios e iniciado el cambio en este sentido. En unos pocos años, seguramente dejaremos de tener nuestro propio auto estacionado, y pasaremos a tener una aplicación en nuestro celular, que nos dará la solución para cada día, o cada momento. Un gran cambio de paradigma cultural, como todos los que se generan en esta “era del cambio”.

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