El dólar en modo siesta, inflación indomable y más capítulos del FinanzasGate

Mientras el dólar sin cambios y la lupa sigue sobre Finanzas, la inflación continúa firme y podría comerse la meta anual en el primer semestre

 

Por Leandro Gabin 

 

El BCRA dispuso que el dólar no se moverá en el corto plazo. Incluso, ahora no tiene que intervenir para que esa calma se extienda. El mismo mercado entendió el mensaje: hasta acá llegó la suba del dólar. El consenso de los economistas, consultoras y bancos espera tranquilidad con el billete verde para los próximos meses. Empezará a llegar (algo que ya se nota) la liquidación de la soja, a lo que se le suma los dólares del exterior que empiezan (tibiamente) a volver a apostar en los activos locales a tasa.

 

“Hay inflow. Esa es la verdad. Y la demanda cayó contra lo que veíamos viendo. Entonces, este es el mercado que ahora tenés: más equilibrado”, decía el jefe de la mesa de un banco líder. Algunos ya empiezan a alertar de la posibilidad de volver a tener atraso cambiario si no se frena la inflación.

 

En el Gobierno saben que hasta mayo, por lo menos, los precios estarán fuera de los niveles deseados y que, con un dólar quieto y hasta con cierta tendencia a la baja, volverán algunas críticas. Ya lo hicieron Miguel Angel Broda y José Luis Espert, dos liberales que el macrismo no logra convencer. Por ahora, a los industriales también les genera cierta duda (si bien en público aplaudieron la devaluación de los dos primeros meses de 2018).

 

Pero la Jefatura de Gabinete ya les avisó que no habrá más ajuste. “Con lo que hay tienen que invertir y dejar de pensar que el dólar los va a salvar. Tienen que mejorar su competitividad, pero no esperar que el dólar licúe las ineficiencias de cada sector”, dijo una fuente oficial. “Igual tenemos buena relación con todos y Pancho Cabrera tiene muy buen diálogo con la UIA. Ellos saben qué pueden esperar de este Gobierno y qué cosas no”, definió.

 

Mientras que el dólar desaparece lentamente de la tapa de los diarios, lo que vuelve a intranquilizar al Gobierno son las investigaciones a los funcionarios del Ministerio de Finanzas. Luis Caputo ya dio su descargo pero siguen la denuncias contra el ministro, uno de los intocables del Gabinete. Ahora se sumó al banquillo de los acusados su segundo y mano derecha, Santiago Bausili. El secretario de Finanzas quedó en el ojo de la tormenta porque cobra (algo declarado por él mismo) bonus por su anterior trabajo en el Deutsche Bank.

 

La especulación de la oposición y cierta parte de los medios poco especializados en temas financieros es en la supuesta incompatibilidad. “Un jubilado o una persona que no conozca cómo es esto, puede leer el caso y pensar que está cobrando por ambos lados. Que es todo turbio. Pero lo cierto es que es una práctica habitual de los bancos, no es raro para nada”, decía un ex compañero de Bausili en el Deutsche.

 

Cuenta que los bancos de inversión (incluido el Deutsche) cambiaron la forma en la que pagan los bonus hace más de diez años. Buscan evitar que un empleado gane mucha plata un año por desempeño, cobre todo el bonus, y luego renuncie o no se esmere en seguir ganando plata (incluso haga operaciones en las que pierda).

 

“Muchos de los que trabajan en las mesas les hacen ganar al banco dos años y luego se van. Para que eso no suceda y a la entidad le quede un hueco, deciden promediarte y pagarte en cuotas. Así te quedas en el banco y no especulás con un buen año solo y sos más constante”, explica.

 

De hecho, Bausili habrá negociado que el bonus se lo pagarán incluso luego de haberse ido. Porque algunas entidades no pagan si el empleado se va a otra entidad. Sea como fuere, es una práctica habitual en cualquier banco de inversión. La segunda denuncia contra el secretario de Finanzas, por una supuesta cuenta en Delaware (EE.UU.), es lo mismo que lo que sucede con Caputo. Cuenta declarada anteriormente sólo cuestionada por el estigma mediático de la “off-shore”.

 

A todo esto, en Finanzas se apuran para cerrar las necesidades de financiamiento del año. Tienen cerrado un repo con el Credit Suisse y otro banco europeo que oficialmente no trascendió. En el mercado dicen que el otro que pondrá plata para Argentina es el mismísimo Deutsche Bank. “Estaban trabajando con el repo. No sé si cerraron finalmente, pero estaban en tratativas”, explicó una fuente conocedora del tema.

 

Lo que busca Caputo es entre US$ 1.500 y 2.000 millones entre estos dos préstamos bancarios que serán más largos que los anteriores (a dos años y medio). Así, tendrá el 75% de las necesidades de financiamiento en el bolsillo. Nada mal a menos de cinco meses de empezado el 2018. Esta semana igualmente emitieron Letras en pesos por $ 30.000 millones y en dólares por US$ 850 millones. Sigue a pleno el plan financiero oficial.

 

En ese sentido, fue muy leído el último paper del Instituto Internacional de Finanzas (IIF, por sus siglas en inglés). La organización que engloba a los bancos más importantes del mundo habló sobre el ranking de los países en donde más había crecido la deuda en 2017. ¿Estaba la Argentina? Claro que sí. Pero más allá de eso, ver los números ayuda a entender que Argentina –igualmente– representa poco.

 

Dice el IIF que en 2017 aumentó la bola de la deuda global en US$ 21 billones. Así, el stock llegó a un récord absoluto de US$ 237 billones. “Sin embargo, con el crecimiento del PIB mundial por encima del potencial, la deuda sobre el producto sigue disminuyendo. Con las condiciones financieras todavía benignas, los riesgos de un rápido crecimiento de la deuda están bajo el radar”, dicen.

 

En el universo emergente, acotan, los países en en lo que más creció la deuda en términos de PIB son Argentina, Nigeria, Turquía y China. En los mercados desarrollados, sólo Francia y Suiza incrementaron el ratio deuda/PIB.

 

Pero el paper vuelve a nombrar a la Argentina en el lote de países que tiene mucha deuda en moneda dura y la expone a una potencial crisis si el clima global empeora. Dice el IIF que la deuda en moneda extranjera de emergentes llegó a US$ 8,3 billones, y donde los principales exponentes que podrían estar en riesgo son Argentina, Polonia, Turquía y Hungría.

 

La semana próxima estarán todos atentos a la conferencia de Federico Sturzenegger por el IPOM. ¿Qué dirá el número uno del BCRA después de conocerse la inflación núcleo de marzo por las nubes (2,6% en la núcleo y 2,3% en la general)? ¿Mantendrá el speech de que esta inflación es transitoria? Difícil ver que los precios se acomoden rápido con esta inercia inflacionaria. A este ritmo, pareciera que el primer semestre se comerá toda la meta del año. Y la discusión ya no será por cuánto se exceden de la meta del sino si habrá menos aumentos de precios que en 2017. Pero ya no será sólo culpa de Sturzenegger quedar en offside otra vez con las metas de inflación. El Gobierno tendrá que hacerse cargo también.

Te puede interesar

2 Comments

  • Marc dice:

    ¡¡Cuantos frentes abiertos tiene este gobierno!!. la calma verde es el balsamo que antedece la crisis o seguir con la bici a full, por un tiempo más….inflación en alza, dolar con expectativas al alza (no de momento), bajo crecimiento, alta pobreza y vunerabilidad, paritarias en crisis, alta desocupación que no se ve en los índices. Y mucha incertidubre en cuanto a patrimonios de funcionarios y del clima de negocios.

  • Juan Sagredo dice:

    Si se calcula la inflación anual proyectando la del primer trimestre, resulta una inflación anual en torno al 30% y no al 15% como señalan las autoridades. Es cosa de hacer el sencillo cálculo matemático prescindiendo de los agoreros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *