El crecimiento podría frenarse en el 2° semestre

¿Los motivos? Dice E&R: la base de comparación es alta, la sequía pegará, la inflación no cede y el crédito se planchó

En julio, la economía cayó 2,7% interanual y sumó su cuarta baja en fila

 

Potenciales malas noticias en un frente clave: el del nivel de actividad. Eso es lo que avizora Economía & Regiones (E&R) en su último informe y decanta en un pronóstico sombrío: un crecimiento de apenas 2% a lo largo de 2018. Poco, por cierto. Los motivos, dice E&R, son cuatro.

 

La base de comparación no es tan baja como el año pasado. “Es decir, parte del aumento del 2,9% registrado en 2017 se debió a que la economía había caído en 2016, lo cual facilitaba el rebote estadístico”, dicen en E&R.

 

Debido a la sequía y la menor cosecha, “el campo aportará menos nivel de actividad este año, lo cual será sólo compensado en parte por los mejores precios y por una mejora marginal del sector industrial que exporta a Brasil”, agrega el informe.

 

El crédito al sector privado se planchó en lo que va del 2018, lo cual le quitará fuerzas al nivel de actividad. “Por el contrario, en 2017 hubo un gran dinamismo del crédito al sector privado que, por un lado, infló el nivel de actividad económica y, por el otro, abortó el proceso desinflacionario contribuyendo a la aceleración del aumento del nivel general de precios”, continúa.

 

Por último, si la política monetaria no se endurece, la inflación en 2018 puede ser mayor que la de 2017. Por el contrario, si la política monetaria se endurece sólo un poco y por un breve período, la inflación 2018 podría ser bastante similar a la que hubo en 2017. “En consecuencia, si el Gobierno pretende que la inflación en 2018 tienda a 18%-20% interanual en diciembre, el BCRA necesitará endurecer la política significativamente y por tiempo prolongado, lo cual contribuirá también, aunque sea poco, a que el nivel de actividad de 2018 termine siendo algo más bajo en 2017”, agregan.

 

“El impacto de todos estos fenómenos no será inmediato, ni todo junto. Por el contrario, el impacto sería gradual, de a poco y con retardos. El impacto de la base de comparación más elevada se sentirá en mayor medida en los trimestres tercero y cuarto, ya que esos períodos fueron los mejores de 2017. Paralelamente, lo mismo ocurrirá con el impacto de la menor cosecha, porque su menor efecto derrame se sentirá también en la segunda mitad del año. Finalmente, la suavización del crédito y el endurecimiento de la política monetaria también tardan en impactar, ya que operan con rezagos. En este marco, la mejora del nivel de actividad en torno a 2,0% (base) y 2,3% proyectada para el 2018 tendrá una segunda mitad de año algo más débil que el primer semestre”, concluye el reporte.

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