Desinflación invisible, el regreso del FMI y el debate en el G20

Aunque en Jefatura se preocupen más por la tendencia, la inflación sigue complicando el panorama del Gobierno

Por Leandro Gabin 

 

La inflación sigue complicando el panorama económico para el Gobierno. El dato de febrero difundido por el Indec esta semana (en línea con las expectativas) volvió a desnudar que el tan mentado proceso de “desinflación” se tomó vacaciones. El temor en el sector privado es que la economía pase de su “crecimiento invisible” (frase que acuñó el mismo Mauricio Macri) a la “desinflación invisible”. El 2,4% de febrero con un repunte notable de alimentos y bebidas (2,6% mensual en el Gran Buenos Aires) es un claro efecto del traslado a precios de la suba del dólar. El passthrough, concepto ninguneado por Cambiemos (recuérdese a Alfonso Prat-Gay a la salida del cepo y hasta hace poco tiempo atrás, también el equipo de Hacienda de Nicolás Dujovne y el BCRA), se nota cada vez más. En el sector empresario se habla de un traslado no menor luego de que el tipo de cambio tocó los $20,45 (el mayorista). No sólo de lo obvio, como el ajuste de los bienes importados, sino incluso de los productos nacionales. En varios supermercados se evidencia el alza de precios de marzo. “Muchos recomponen ganancias ahora que empieza oficialmente el año. Otros retocan por la suba del dólar. Pero sea por la razón que fuese, todo sube”, repetía un consultor de empresas.

 

El Gobierno va por su lucha “cultural” contra el ajuste inmediato del dólar. En Hacienda dicen que no hay motivos para que el salto del dólar haya pegado tanto en los precios, y prefieren argumentar que hay cierta inercia inflacionaria en medio de un ajuste tarifario. Pero eso no explicaría el salto de la inflación núcleo, la que limpia de que muestra a los precios regulados por el Estado (léase, sin tarifas). Fue de 2,1% en febrero cuando venía de un ritmo de 1,5%. Además se conoció otro pésimo indicador como fue la inflación mayorista que se disparó 4,8% en febrero explicado tanto por el aumento de precios nacionales como importados. De esta forma, los precios mayoristas acumulan un aumento de 9,6% en tan solo dos meses.

 

Lo publicado por el Indec solo confirma que el Gobierno tendrá un gran problema para lograr que la inflación de este año sea, incluso, inferior a la del 2017. Gabriel Caamaño, de la Consultora Ledesma, calculó que con el 4,2% acumulado por IPC Nacional en el primer bimestre, necesitamos una media mensual menor a 1,42% para que la inflación anual llegue al 20%.Y con 3,6% acumulado por IPC   núcleo en los primeros dos meses del año, se necesita 1,05% para que el acumulado anual sea menor a 15%. No será fácil

 

En Hacienda y Jefatura de Gabinete les interesa que la tendencia sea descendente, pero no mucho el número final. “Es un sendero al cual queremos ir pero no un objetivo de la meta”, recuerdan en Hacienda. La apuesta repetida es al segundo semestre, cuando lo peor de la inflación tendría que haber pasado.

 

En medio de todo esto, el Gobierno sigue tratando de convencer al mercado de las bondades del modelo. Pasó ayer Dujovne por un foro organizado por The Economist y defendió el gradualismo fiscal, que fue “la única política posible”. Prometió que sobrecumplirán las metas del 2018. “Ya llevamos siete trimestres de crecimiento sostenido, liderado por la inversión. El año pasado la inversión creció a un ritmo de 11% anual y este año va a crecer más rápido todavía”, agregó el ministro. El número que estiman en la Casa Rosada sería en torno al 15%.

 

Más tarde, el ministro de Hacienda (y medio gabinete económico) estuvo en la Universidad Torcuato Di Tella junto a Christine Lagarde, la directora gerenta del Fondo Monetario Internacional (FMI). La funcionaria, que ya estuvo en el país cuando se desempeñaba en la función privada y que volverá en julio a la Argentina, se entrevistará con Mauricio Macri este viernes. Si bien participará del G20, Lagarde quiere ver con sus propios ojos lo que está pasando en la Argentina y cómo se están llevando a cabo las reformas. Son conocidas las opiniones positivas que tiene el FMI con la el Gobierno, si bien siempre hay algunos disensos con respecto a la reducción del gasto. “Este es otro FMI”, remarcó Lagarde en la conferencia de la Di Tella. Dejó en claro, para acallar algunas operaciones oportunistas con respecto a su llegada, que no hay ninguna negociación oculta con el Gobierno por un posible financiamiento a futuro, teniendo en cuenta que las tasas a nivel mundial están más altas.  “No vengo a cerrar ningún programa de ayuda con Argentina. Argentina no tiene necesidad de pedir un préstamo. No vengo a prestar plata”, soltó Lagarde, mientras se escuchaban algunas carcajadas en el auditorio. Pero la agenda cargada de reuniones y mucha trastienda no quedará ahí. El lunes y martes se llevará a cabo la primera Reunión Ministerial de Finanzas y Bancos Centrales del G20. Se cree que habrá un megaoperativo seducción del oficialismo con el resto de las delegaciones internacionales para posicionar al país y el “regreso de la Argentina al mundo”.

 

Pero también hay eventos paralelos que darán que hablar. Uno, y muy exclusivo, es el que organiza el Instituto Internacional de Finanzas (IIF), léase los principales bancos del mundo. Será el domingo y el lunes en el Hotel Intercontinental. Estarán figuras como David Malpass del Tesoro de EEUU, Alejandro Werner (director del FMI), Tim Adams (CEO y presidente de IIF), Martin Marron (Chief Executive Officer para América Latina del JPMorgan Chase), entre otros. Por el lado del Gobierno estarán Dujovne, Federico Sturzenegger y Francisco Gismondi (BCRA) quienes participarán de distintos paneles. Al cierre de la conferencia del domingo habrá una recepción en el exclusivo Madero Walk donde, relajados con tragos y comida y con vista al río, los banqueros seguirán debatiendo sobre la economía argentina. La intención oficial es seguir mostrando las bondades del modelo.

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One Comment

  • Jorge dice:

    Para que empiece a bajar la inflación el gobierno debe dejar de seguir aumentando los servicios! Ya tuvo consecutivos aumentos, y ahora debe dejar que el mercado vaya absorbiendo los aumentos para que la inflación se vaya aplacando. El gobierno no deja respirar. Además tiene una importación abierta y descontrolada cuando el país no es competitivo en nada. Falta mucha res trituración pero no ajuste!!!

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