¿Cómo cubrir la producción?

Los precios en pesos son atractivos en comparación a los que ofrecía el mercado hace un par de meses: sin embargo, existen alternativas mejores para colocar la producción a futuro

 

Por Gonzalo J. Bardin Productor agropecuario y maestrando en Finanzas de la UTDT

 

La Niña se hizo presente y trajo como consecuencia devastadoras sequías para la zona núcleo del campo, provocando disminuciones de rindes dejando atrás las ilusiones de una nueva cosecha récord.

 

En cuanto a los principales cultivos (soja y maíz), la campaña agrícola comenzó de por sí con estimaciones de rindes por debajo de lo producido en el ciclo anterior 2016/17.

 

 

La pregunta que se hacen todos es hasta donde podría caer la producción si no aparecen nuevas lluvias, faltando un mes para que arranque la trilla. Recordemos que Argentina es el tercer productor mundial de soja, detrás de Estados Unidos y Brasil. Lo que hace que cualquier variación de producción en dichos países inyecte volatilidad en los precios.

 

En el acumulado de la soja y respecto al ciclo anterior, Argentina estaría reduciendo (por el momento) 13,5 M/tn y Brasil, 2,6 M/tn (estimada en 111,50 M/tn vs 114,1 M/tn del ciclo anterior), con stocks remanentes del ciclo 16/17 de EE.UU. en 14 M/tn.

 

Esto provocó una suba del precio de la soja en Chicago desde U$S 347 por tonelada a mediados de diciembre al valor actual de U$S 393, es decir, una suba del +13,25%. Mientras que en el mercado local, la soja disponible tuvo un aumento del 35% en dicho período pasando de $4.500 a los actuales $6.100.

 

Gráfico 1.

 

¿Momento de vender soja o de seguir stockeando?

 

La razón de la fuerte suba del precio internacional de la soja se debe al aumento de posiciones compradas en contratos de futuros de soja de fondos especulativos. Los mismos pasaron de estar a mediados de enero vendidos en 6 M/tn a estar comprados en 21 M/tn ante la evolución de la sequía en Argentina. Cabe la pena preguntarse si no es una sobrerreacción típica de fondos especulativos y si podrían frenar la compra de contratos.

 

Ante otro mes de incertidumbre climática y el desconcierto de potenciales pérdidas, todavía no. De hecho, como se observa en el Gráfico 1, los fondos pueden seguir aumentando posiciones compradas (línea naranja) a nuevos máximos a niveles de junio del 2016 cuando vimos precios en Chicago de U$S 440 (línea verde) y acompañado de un creciente interés abierto (cantidad de contratos abiertos: Gráfico 2).

 

Gráfico 2.

 

Como en toda actividad agropecuaria, lo primero que se debe analizar es la necesidad de financiera en particular, ya que la misma se caracteriza por tener “días en la calle negativos” (cuentas a pagar ocurren con más frecuencia que los cobros). Por eso analizaremos algunas estrategias y posibilidades que hay disponibles en el mercado suponiendo dos escenarios:

 

Se necesita liquidez. Suponiendo que se necesita la liquidez de cara a un mes vista, aquellos que cuentan con granos de la cosecha previa, si bien pueden venderla aprovechando los $6.100 aproximados en disponible, pueden venderla a futuro pidiendo cheque a julio en un valor aproximado de $6.800, lo que implica una tasa anualizada del 30%. Lo siguiente es descontar el cheque en su banco (algunos tienen líneas hasta 180 días del 17%) o en una SGR a una tasa menor. De esta manera, es como haber vendido a precio disponible más un diferencial de tasa y haciéndonos de liquidez.

 

Los que cosechen la presente campaña y necesiten vender mercadería contra cosecha, pueden vender soja y dólar a mayo resultando en un precio aproximado de $6.600, implicando una tasa anualizada del 38,90%. Del mismo modo, haciéndolo a julio resulta en un precio aproximado de $7.000 lo que significa una tasa
anualizada del +38,50%.

 

A su vez, y si el view del productor es que la soja va a seguir subiendo, pero no tuvo otra alternativa que vender, puede comprarse un call a mayo o noviembre para captar una potencial alza en el precio sin tener la mercadería y arriesgando solamente el costo (la prima) del call.

 

No se necesita liquidez. Los que cosechen la presente campaña y pueden retenerla para entregarla a noviembre, pueden extenderse en la venta a futuro descripta anteriormente obteniendo un valor muy atractivo de $7.600 por M/tn.

 

Otra opción es no comprometerse en vender a futuro si es que el productor tiene un view muy alcista de la soja, pero ir construyendo pisos de venta con put, para asegurarse ciertos valores en caso de que se “pinche” la suba del precio por riesgos ajenos.

 

La realidad es que los precios disponibles en pesos son atractivos en comparación a los que ofrecía el mercado un par de meses atrás. Sin embargo, existen alternativas mejores para colocar nuestra producción a futuro en caso de que podamos y las perspectivas para el precio de la soja podrían seguir aumentando si no se ven nuevas lluvias hacia el comienzo de la trilla.

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