El crédito privado crece a tasas chinas

Según un informe de LCG en base a datos oficiales, en febrero creció 47% interanual (16 puntos por encima de la inflación)

 

El crédito en pesos continuó su dinámica ascendente en febrero, según un informe de LCG en base a datos oficiales. En números: se expandió 47%, nada menos que 16 puntos por encima de la inflación. Y, dice la consultora, “si se agregan las líneas en dólares, el incremento trepa a 55% (23% real)”.

 

Los préstamos con garantía real llegaron a duplicarse en términos anuales. El crecimiento lo lidera el segmento de los hipotecarios (+130%), que desde noviembre muestra tasas superiores al 100%. “Esa dinámica permitió una ganancia de participación en el crédito total: en febrero, $ 2 de cada $ 10 fueron destinados a financiar este segmento”, señaló LCG. En febrero de 2016 y 2017, el monto alcanzaba apenas a 40 centavos por cada $ 10. Por haber ampliado el acceso, los créditos UVA juegan un rol central: explican más del 90% de ese financiamiento.

 

A la vez, los créditos prendarios se expandieron 61%; el Crédito hacia el consumo (+42%) continuó muy sesgado hacia el consumo de bienes durables; los personales volvieron a mostrar tasas cercanas al 60% mientras que los préstamos con tarjeta apenas le ganaron a la inflación.

 

 

El financiamiento a empresas también tuvo un buen desempeño (+36%), aunque cuenta con el impulso de la muy baja base de comparación (+10% de febrero de 2017).

 

En el otro lado del mostrador, los depósitos en pesos, en cambio, apenas equiparan la suba de precios: +26,5% en febrero. Las colocaciones a la vista mantienen un crecimiento relativamente estable (+30% o 3% real). En cambio, los depósitos a plazo (+21%) crecen casi 5 puntos por debajo de la inflación. A pesar del achicamiento del spread entre instrumentos de ahorro (desde diciembre, la tasa de Lebac cayó 200 puntos versus una baja de 50 puntos en la Badlar) los plazos fijos siguen siendo poco atractivo para ahorristas.

 

Por último, los depósitos en dólares anotaron una caída de US$ 5.200 millones. “Sin embargo, no responde a un comportamiento especulativo del sector privado sino a los movimientos de cuenta luego de financiar el déficit fiscal mediante endeudamiento externo”, indicó LCG. Los depósitos públicos cayeron US$ 5.500 millones en el mes mientras que los depósitos privados registraron un leve incremento (US$ 200.000).

 

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