Aumenta el riesgo de endurecimiento financiero externo

Los bonos del tesoro estadounidenses a 10 años treparon a 2,85% y alcanzaron su máximo rendimiento de los últimos períodos

 

Malas noticias para Argentina: el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años alcanzó el viernes el máximo de los últimos períodos al trepar hasta 2,85%. De este modo, el costo de financiación, que se compone por la suma del interés pagado por Estados Unidos, más el riesgo país de Argentina, puede endurecerse en el corto plazo, generándole fuertes problemas al plan de ajuste gradualista del Gobierno. La consultora Federico Muñoz & Asociados explica en un informe que el bono a 10 años cerró 45 puntos básicos por encima de su nivel de 2017. Respecto de la causa de este incremento, desde la consultora niegan que sea por la inflación registrada hasta ahora en la mayor economía mundial ya que en diciembre sólo alcanzó 1,8% en la comparación anual.

 

El efecto Trump

 

Para Muñoz lo que inquieta al mercado es el impacto que tendrán los esteroides que entregó Trump a la economía estadounidense. “A partir del agresivo recorte tributario y del anunciado Plan de Infraestructura, con el desempleo en mínimo de 18 años (4,1% en enero), es probable que las presiones inflacionarias empiecen a emerger, obligando a Jerome Powell, nuevo titular de la Fed, a acelerar el ritmo de endurecimiento de la política monetaria”, señala Muñoz.

 

Sin embargo, la región no sufre (por ahora) la suba de tasas. “Hubiese sido de esperar que el aumento en las tasas de interés en los Estados Unidos repercutiera en las cotizaciones de los bonos de la región, impulsando al alza las primas de riesgo país, sin embargo el promedio de los spread EMBI de Brasil, Uruguay, Colombia y Perú tocó un nuevo mínimo histórico en la última semana”, explica la consultora. No obstante, la prima de riesgo argentina aumentó en casi 30 puntos básicos desde el fin del año pasado. “La divergencia obedece a que los inversores penalizaron a nuestro país, tanto por el embate del ala política del gobierno contra el BCRA como también a nuestro mayor déficit en Cuenta Corriente que nos hace más dependientes del financiamiento externo”, expresó el informe.

 

Según un informe de Federico Muñoz y Asociados, esto podría generarle fuertes problemas al plan de ajuste gradualista del Gobierno

 

Problemas para el gradualismo

 

El déficit de Cuenta Corriente de 5% del PIB alcanzado en 2017 para la consultora significa que “los argentinos estamos gastando bien por encima de nuestros ingresos y que desde el exterior nos abastecen y financian este exceso de gasto”.

 

Si bien este financiamiento no es un problema per se, lo cierto es que genera una mayor fragilidad ante cambios abruptos en el escenario financiero internacional. Muñoz opinó: “A juzgar por la dinámica de las últimas semanas en los mercados, quizás sea prudente comenzar a tomar este riesgo muy en serio”.

 

De todos modos, y por el momento, el encarecimiento del financiamiento externo dista de ser dramático. “Nuestro proxy de este costo (suma del rendimiento del bono estadounidense a 10 años y nuestro spread EMBI) se ubica ahora en 6,6%; un nivel todavía bajo para los parámetros históricos”, expresó.

 

El informe de Muñoz concluyó: “Aún así, la dinámica de las últimas semanas invita a prepararse para un escenario más riguroso. En este contexto, nada sería más oportuno que una aceleración en el ritmo de ajuste del gasto estatal. El Gobierno debiera hacer un esfuerzo para sobrecumplir holgadamente la meta fiscal pautada para este 2018 (déficit primario de 3,2% del PIB)”.

 

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