“La misión es acercar el campo al Congreso”

El Economista dialogó con Alvaro Tomás (Fundación Barbechando)

Por Eliana Esnaola

 

El 2017 dejó pocas leyes para el agro. Según un resumen de la Fundación Barbechando, una organización que nació en 2008 en el contexto del tratamiento de la resolución 125, en los años electorales, la actividad parlamentaria se reduce, en promedio, un tercio. En coincidencia, de acuerdo a Directorio Legislativo, el año pasado, el Congreso sesionó en 29 oportunidades, mientras que en 2016, realizó 38 sesiones, y en 2015 sólo hubo 19. De las 75 leyes que sancionó el Congreso en 2017, sólo dos tenían una relación directa con el agro y respondían a cuestiones coyunturales: la emergencia para los productores de peras y manzanas y para once provincias afectadas por las lluvias.

 

No sólo hubo pocas leyes tratadas sino que a fin de año se sumó la incógnita y preocupación de quién sucedería en la presidencia de la Comisión de Agricultura en Diputados, a Gilberto Alegre (Frente Renovador), al trascender que el nuevo presidente podría ser alguien del kirchnerismo, algo que no cayó bien en las instituciones del campo. Con respecto a la Comisión de Agricultura en el Senado, hace una semana, el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, comentó en una visita realizada a la sede de Coninagro que pedirá que Alfredo De Angeli siga al frente de la misma.

 

Ante este contexto, de preocupación e incertidumbre respecto a la actividad legislativa del agro en el Congreso, El Economista dialogó con Alvaro Tomás, presidente de la Fundación Barbechando y productor agropecuario de Carlos Casares.

 

¿Cuál es la misión de la fundación?

 

Acercar el campo al Congreso y viceversa. El agro necesita entender como funciona el Poder Legislativo y llevarle las necesidades del sector. Para llevar eso adelante hay que lograr una situación de empatía, entender como funciona uno y como toma las decisiones el otro. Nos fuimos institucionalizando como una organización que reconoce el sector y buscamos ayudar a todos los que son representantes y organizaciones vinculadas al agro a tener acceso al Congreso.

 

¿Por qué solamente se sancionaron dos leyes?

 

Normalmente en los años electorales hay poca actividad legislativa, el 2015 ocurrió algo similar, disminuye la cantidad de leyes que se discuten y que se aprueban. Otro motivo, es que la composición de la cámara, sobre todo la de Diputados es multipolar ya que no hay una bancada mayoritaria. Hasta el año pasado había una situación tripartita, estaba el Frente Renovador, el Frente para la Victoria y Cambiemos con dos grupos marcados, el PRO y la UCR, necesitábamos un esfuerzo de consenso que costaba.

 

¿Cómo evaluaría el trabajo de las comisiones?

 

La labor de la Comisión de Agricultura de Diputados fue realmente bastante pobre, no sólo por los proyectos de ley que pueden estar un poco fuera de su alcance, sino que hubo muy pocas reuniones y se realizaron muchos llamados a reuniones de comisión que no tuvieron quórum. En cambio, las reuniones de la Comisión de Agricultura en el Senado fueron más de tipo informativo que para tratar específicamente proyectos de ley.

 

¿Qué leyes del agro considera que tienen prioridad para ser sancionadas en 2018?

 

Vale la pena hablar de prioridades más allá de lo que pueda pasar. Los temas que están pendientes son un proyecto de ley para intensificar el uso de fertilizantes, si bien perdió estado parlamentario uno que había presentado el diputado Luis Basterra de FpV, hay mucho interés de presentar uno similar por parte del bloque oficialista. Hay un proyecto sobre ley de seguros agrícolas que es impulsado por el Poder Ejecutivo; un posible proyecto de buenas prácticas agrícolas, y lo prioritario para el sector es definir la ley de semillas. Es difícil tener en la comisión un buen espíritu de consenso, la posibilidad de llevar adelante un proyecto pero que sea independiente de la situación general que vive el Congreso. Hay que ver que pasará este año, porque se leen diferentes comentarios acerca de que el Poder Ejecutivo no quiere tener problemas en el Legislativo y eso nos hace ser bastante prudentes con respecto a que leyes puedan llegar a ser aprobadas.

 

¿Está definido quién estaría al frente de la Comisión de Agricultura de Diputados?

 

Parece que sería Atilio Benedetti, diputado por Entre Ríos de Cambiemos, las conversaciones formales y el cierre de esto va a ser en marzo cuando se inician las sesiones ordinarias y ahí es cuando se terminan de constituir todas las comisiones. No creo que el espíritu cambie de lo que se ha hablado desde fin de año en adelante.

 

¿Este año se perfila mejor que 2017?

 

El hecho de que la comisión esté en manos de Cambiemos lo va a modificar, un punto importante es ver al Congreso en otras funciones. Hay otros puntos como definir los temas estratégicos; lugares de discusión; establecer cuáles son las cosas importantes en función de reuniones de comisión y que haya factibilidad de lograr. En el caso de Benedetti, tiene experiencia legislativa porque ya fue diputado y también productor. Tanto por lo legislativo como por su cercanía con el sector, puede ser que tengamos algo mejor.

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